larrain-300x180

Luis Larraín y la Reforma Tributaria: “El gobierno quedará como mezquino y defensor de los poderosos”

Con un ojo critico, el director de Instituto Libertad y Desarrollo, Luis Larraín, se refirió en el DF, al proyecto de Reforma Tributaria que el gobierno debiera dar a conocer este jueves.

Para iniciar su análisis, Larraín quiso detallar los alcances del proyecto al explicar que  ”incluiría un alza al 20% del impuesto a las empresas, una disminución de tasas y tramos del impuesto a las personas y además la posibilidad de deducir gastos en educación, reducción o eliminación del impuesto de timbres y estampillas, rebaja o eliminación de aranceles a productos importados establecimiento de impuestos verdes a la contaminación y aumentos de impuestos a los alcoholes; y por último cambios legales que pretenden reducir lo que se ha llamado “loopholes” o filtraciones que redundan en menor recaudación de impuestos en materias como retiros en exceso, gastos rechazados, precios de transferencia, renta presunta, y fijación de márgenes de endeudamiento”

De cara al impuesto a los combustibles, dijo que pese a que el proyecto inicial del gobierno no los contempla, es muy probable que se contenga alguna modificación dada la posición de la UDI, cuestión que se confirmó tras una cita del Primer Mandatario con la UDI y RN.

Según estimaciones del economista, la iniciativa “recaudaría en términos netos entre US$ 700 millones y US$ 800 millones”, una cifra que a su juicio, no es una cantidad demasiado relevante, menos de 0,5% del PIB, lo que confirma que la reforma no es necesaria desde el punto de vista de recaudación (es falso entonces afirmar que es para financiar reformas a la Educación).

Las verdaderas razones tras la iniciativa

Luis Larraín es claro al indicar que la razón de ser de la reforma no apunta a la recaudación, sino que se liga con el logro de una mayor eficiencia tributaria, pero agrega que “es muy discutible que la estructura tributaria resultante de la reforma sea más eficiente, porque si bien algunas de las rebajas que se proponen mejorarían la eficiencia, el alza al 20% en la tasa a las empresas afectaría la inversión y el empleo, especialmente en las empresas pequeñas y medianas. Además, las tasas que se suben son imposibles de bajar y las que se bajan pueden subirse con facilidad en el futuro”.

En esta línea el experto agrega que “la importante recaudación que se pretende obtener por lo que se ha dado en llamar eliminación de “loopholes”, por lo que ha trascendido, afectaría especialmente a empresas pequeñas y medianas. Esto es así porque se aplicaría la legislación sobre gasto rechazado, cobrando un impuesto de 35% a empresas que no son sociedades anónimas (que ya tienen ese tratamiento) y que presumiblemente tienen propietarios que tributan con una tasa marginal de impuestos menor al 35%” y asegura que “lo mismo ocurriría con el concepto de retiros en exceso, en que las sociedades anónimas ya tributan y sólo no lo hacen las empresas que están organizadas de otra manera y tienen pérdidas, que en adelante tendrían que tributar con estos cambios”.

Tras todos los cuestionamientos detallados por el director de L&D, éste señala que la razón última del Gobierno para poner en marcha esta iniciativa apuntaría a razones políticas.”Porque corregiría inequidades y reduciría las brechas entre las tasas de impuestos de empresas y personas” agrega.

No obstantes Luis Larraín se apura a señalar que esta última motivación también es discutible. Según él, las rebajas en las tasas de impuestos a las personas y las deducciones favorecen a los más ricos (los otros no pagan impuestos). Las alzas de impuestos a las empresas y la eliminación de “loopholes” afectarán mayormente a las empresas pequeñas y medianas y con ello a sus trabajadores”.

¿Dónde está la mayor equidad?
, se pregunta Larraín y añade que “ya es un hecho que la Concertación, además de atacar estos flancos evidentes, insistirá en que la reforma es insuficiente. De “alcancía” la han llamado y postulan recaudar cifras de hasta diez veces”.

Ante los ojos de este crítico experto, las negociaciones en torno a esta controvertida iniciativa, más allá de que pueden llevar a que la tasa a las empresas suba del 20%,  dejarán “al gobierno como mezquino y como defensor de los poderosos frente a los débiles. Justamente lo contrario a lo que quiere proyectar”

“No resiste análisis la tesis de que con esto se evita que las próximas campañas se centren en la reforma tributaria. Con todo el polvo que se levantará, ese será el tema predilecto de las próximas campañas”, sentencia.

Comenta esta noticia

Copyright 2014 El Dínamo. Todos los derechos reservados.