Liceo de Niñas de Concepción /Agencia Uno

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Programas de Ed. Sexual del Mineduc incorporan plan que califica a la homosexualidad como “trastorno”

Era el Día de los Inocentes. Fue el 28 de diciembre del 2010, cuando el entonces ministro de Educación, Joaquín Lavín, presentó públicamente los Programas de Sexualidad, Afectividad y Género, que se pondrían a disposición de los establecimientos del país para la orientación en el aula. “Obviamente hay diferentes énfasis en los programas. Hay algunos que tienen énfasis más cristiano, otros tiene una orientación más laica, pero todos cumplen con los criterios establecidos, como combinar afectividad y sexualidad, y tener progresión en el tiempo”, dijo en ese entonces el secretario de Estado que en julio fue trasladado al ministerio de Planificación, en medio del conflicto estudiantil.

Ha pasado cerca de un año y medio desde ese lanzamiento, y desde entonces son 467 los establecimientos educacionales cuyos sostenedores, a diciembre de 2011, se han adjudicado los fondos pertenecientes a la Unidad de Transversalidad Educativa, de la División de Educación General de la cartera, que considera la entrega de $330.000 a cada establecimiento para la capacitación de sus profesores. Así, en total se han entregado $154.110.000, según consta en las Bases Administrativas del Perfeccionamiento Docente en Programas de Sexualidad, Efectividad y Género.

A casi 20 años de la polémica por las Jornadas de Conversación sobre Afectividad y Sexualidad (Jocas), ¿de qué manera se enseña sobre sexualidad hoy en los colegios?

Según el sitio Convivenciaescolar.cl del Mineduc, la mayoría de los establecimientos prefirieron optar por guías de educación sexual de características laicas.

Así, 220 recintos educacionales municipales y particulares subvencionados optaron por el Programa de Aprendizaje, Sexualidad y Afectividad (Pasa), de la Facultad de Psicología de la Universidad de Chile, que - según su página web- apunta entre otros  tópicos a la “igualdad de género, la  no discriminación a las personas por su orientación sexual” y la “enseñanza de todo el conocimiento científicamente fundado sobre métodos de prevención”.

En segundo lugar de la lista de los programas con más fondos otorgados, y con 85 establecimientos, quedó el de la Asociación Chilena de  Protección de la Familia, “Sexualidad, autoestima y prevención del embarazo en la adolescencia” (Aprofa), enfocado en el derecho a la salud sexual y reproductiva, y que incluye orientación en diversidad sexual, homosexualidad, VIH, anticonceptivos y autoestima. “Defendemos incluso el aborto terapéutico”,  comenta su  directora, María Inés Espinoza.

La parrilla conservadora

Asimismo, son 147 los establecimientos que escogieron entre los tres planes más conservadores  que están en la parrilla del Programa de Sexualidad del Ejecutivo,  que se inclinan por la promoción de la abstinencia y la anticoncepción natural.

Dentro de estos, llama la atención que el año en que se aprobó la Ley Antidiscriminación, el Mineduc ponga a disposición de los colegios planes que califican la homosexualidad como un “trastorno de la identidad sexual”.

Tal es el caso del programa de Educación en Valores, Afectividad y Sexualidad (PAS) del Centro de Estudios de la Familia de la Universidad San Sebastián.

Según el detalle de éste, al que tuvo acceso El Dínamo, en el tema 2 (Formación de Identidad) del módulo III (Psicología) se establece como materia la unidad “Trastorno de la Identidad Sexual: Homosexualidad y lesbianismo”.

Según la directora del Programa PASA de la Universidad de Chile, Irma Palma, este enfoque  “claramente choca con la Ley Antidiscriminación, que tiene una racionalidad científica y que no se puede expresar en los procesos de aprendizaje de los establecimientos asesorados por esos programas”.

Este programa, según su sitio web, se desarrolla desde el año 2006 “ en la provincia de Concepción, capacitando en estos temas a cerca de 500 profesores de educación básica y media, de 36 establecimientos municipalizados”. Además, fueron 32 los establecimientos seleccionados que trabajarán con el PAS en la iniciativa impulsada por el Mineduc.

Algunos liceos que cuentan con este programa son el Liceo San Pedro de la comuna de San Pedro de la Paz, el Colegio Hipólito Salas de Chiguayante y el Liceo A de 33 de niñas de la comuna de Concepción.

En tanto, los únicos liceos de la Región Metropolitana que postularon a este programa a través del Mineduc son ocho establecimientos de la Corporación Municipal de Educación de Puente Alto, comuna liderada por el vicepresidente de Renovación Nacional, Manuel José Ossandón.

Consultado el ministerio de Educación sobre el hecho de que existan planes de enseñanza que conciban a la homosexualidad como un “trastorno en la identidad sexual”, este aseguró a través de Verónica Simpson, jefa subrogante de la División de Educación General que “el Mineduc tiene la obligatoriedad de destinar fondos para que todos los establecimientos cuenten con un programa de educación sexual  que responda a su propios Proyectos Educativos. Es por esto que solicitamos diversos programas que tuvieran distintos focos y énfasis, los que fueron elaborados por entes externos al Ministerio. Estas alternativas se pusieron a disposición de los establecimientos que no contaran con un programa propio, pero sin obligar a ninguno de ellos a que optara por uno en particular. Muy por el contrario. El colegio que no se sentía identificado con ninguno de estos programas, tenía la libertad de crear uno propio o elegir otro distinto”.

Respecto a las críticas que surgen desde los propios encargados de programas de educación sexual que sostienen que los planes más conservadores “tienen una mirada de la sexualidad que está lejos de ser realista” y que “se enseña  mediante el miedo a la sexualidad“, la funcionaria aseguró que “si una familia decide educar a sus hijos con determinados valores, debe tener la posibilidad de contar con una oferta educativa que responda a sus necesidades. No olvidemos que la familia es el primer educador de sus hijos y, como tal, tiene la libertad de elegir la educación que más se asemeje a los valores que ellos quieren inculcarles. Considerando esto, es que Mineduc no puede interferir en el programa que el colegio escoge ni obligar a elegir uno por sobre otro”.

El “Teen Star” de la PUC 

Otro plan ligado a las universidades con una visión más tradicional de la sexualidad es el programa “Teen Star” de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica de Chile, a cargo de la ginecóloga y obstreta Pilar Vigil, y que cuenta con el patrocinio del Centro de Planificación Natural Familiar de Washington DC.

Según su sitio web, en nuestro país “ya se han formado más de 5.000 monitores y funciona desde hace 18 años en más de 1000 establecimientos educacionales”.

El programa – que tiene dentro de su contenido unidades de trabajo tituladas Amor humano, Educación de la voluntad y Métodos de planificación familiar- se ha desarrollado en colegios como el Sagrado Corazón de Jesús, la red de colegios de la Congregación Hermanos Maristas Chile, el colegio Pablo Apóstol, el colegio Saint Andrew y el colegio del Verbo Divino.

El tercer programa de tendencia conservadora es el llamado “Aprendiendo a querer” del Instituto Superior de Ciencias de la Familia Sagrada Familia, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción. Este se centra en la valoración de la abstinencia, el matrimonio y la defensa de los roles.

Según su sitio web, el programa “fomenta la abstinencia sexual como una forma de decisión libre y responsable, a través de la virtud de la castidad, el don de la virginidad, y los efectos negativos que traen para el adolescente el inicio de la vida sexual de manera precoz y con uso de anticonceptivos”.

Según este plan , la atracción sexual -o “esa inexplicable magia”-, se entiende porque “lo que le hace falta a la mujer está en la masculinidad del hombre y lo que le hace falta al hombre lo tiene la feminidad de la mujer”, afirmando que “de nuestra concepción tenemos una identidad: somos hombres o mujeres”.

Este plan se adjudicó solamente 14 establecimientos, siendo el que menos postulaciones tuvo para la ejecución de los Programas de Sexualidad, Efectividad y Género. Su directora es la religiosa Claudia Pedreros, quien no quiso contestar las preguntas hechas por El Dínamo.

El cuarto plan que es apuntado por los especialistas como “conservador” es el Curso de Educación Sexual Integral, Cesi, el que a pesar de tratar “temas  controversiales, como el aborto, la masturbación, la homosexualidad”, también, y según una especialista, “construye una visión de la sexualidad donde se recomienda la abstinencia”.

El programa liderado por el doctor Ricardo Caponni se ha implementado desde el 2005 en 52 colegios entre los cuales están los establecimientos educacionales de Fundación Belén Educa, Compañía María de Puente Alto, el colegio Sagrado Corazón y el San Ignacio.

Retrasos en los fondos y en la fiscalización

Además de las notorias diferencias en la forma de entender la educación sexual, otro problema que ha sido detectado por los responsables de cada programa, a los que los sostenedores podían postular solo si el establecimiento pertenece a una de las 121 comunas que tienen al menos 30 escolares padres -según el registro de la Junaeb de 2010-, ha sido la entrega de fondos y la mala gestión de estos por parte de cada Seremi de Educación.

Una de las responsables del programa Cesi, Josefina Lazcano señala que “lo más difícil fue coordinar los fondos que llegaban a los colegios y que los colegios nos informaran a nosotros que habían sido seleccionados para nosotros empezar a hacer las capacitaciones”.

“Todo el proceso está retardado por mala gestión. El 28 de febrero debimos haber terminado las capacitaciones, algo que es imposible cuando ni siquiera ahora tenemos la totalidad de los fondos”, añade la directora de Pasa, Irma Palma.

La profesional agrega que desde el propio Ministerio le han señalado que tampoco manejan información del total de los docentes capacitados ni del avance en la implementación de los programas.

Esto fue corroborado por el equipo de El Dínamo, ya que la única forma de obtener información relacionada fue a través de una solicitud realizada por la Ley de Transparencia.

A través de ella se solicitó  “el detalle de los planes (de educación sexual), los resultados, fiscalización y puesta en marcha de estos programas en los distintos establecimientos de educación del país”. Ante esto, y con fecha del 28 de mayo,  Jessica Padilla Uribe, Coordinadora Minfo Transparencia del Ministerio de Educación, contestó vía mail que “se está en proceso de revisión de informes finales y rendiciones de cuentas de los establecimientos educacionales, por lo tanto, la información de resultados que incluye la puesta en marcha de las capacitaciones docentes que realizaron estos programas, aún está en proceso”.

Asimismo se señaló que “no existe estimación de colegios que participarán el año 2012”.

Sobre el atraso de la entrega de los fondos, desde el Mineduc sostienen que “si bien hubo casos puntuales, estos ya fueron solucionados”.

Finalmente, respecto a la puesta en marcha y fiscalización de los planes, Simpson sostiene que “el Mineduc no fiscaliza los programas, solo el adecuado uso de los recursos. El funcionamiento de los programas consiste en capacitar a docentes para que éstos puedan desarrollar un plan de acción al interior del Establecimiento y con la comunidad educativa. Por lo tanto, nuestra misión como Ministerio es prestar un apoyo efectivo a todos aquellos establecimientos que lo requieran, respetando siempre su libertad”.

 

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