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El Dínamo

Los problemas que frenan la apuesta por la reactivación de Pascua Lama

Retrasos en las obras sumados a la búsqueda de un socio son las amenazas que hoy enfrenta el proyecto minero binacional de Barrick Gold. No antes de un año, podrían finalizar las obras comprometidas con la Superintendencia del Medio Ambiente.


Ambiente

23 de junio, 2014

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visita pascua lama 3

Se estima que al menos hasta mediados del próximo año se aplazaría, la fecha en que la firma Barrick superaría los incumplimientos ambientales que le permitan reactivar el proyecto minero binacional Pascua Lama

Por otro lado, no antes de un año, podrían finalizar las obras comprometidas con la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), como parte del proceso de sanción iniciado por el organismo en 2013, consigna el DF.

En octubre pasado, la empresa ejecutó las medidas transitorias comprometidas para evitar nuevos incidentes asociados a la ausencia del sistema de manejo de aguas; sin embargo aún resta que construya la segunda fase, que corresponde a la infraestructura definitiva. Estas obras aún estarían en etapa de ingeniería, por lo que para cercanos a la empresa, no existe claridad de qué y cómo se ejecutará dicho sistema.

Conocedores del proceso explican que a estas alturas en lo que sí habría cierta claridad es que al menos dos de las 20 obras contempladas en la fases I y II, requerirían pasar por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), ingreso que podría concretarse entre julio y agosto.

Las mismas fuentes plantean que en un escenario optimista, este trámite implicaría agregar seis meses al plan inicial que estimaba completar el sistema de manejo hídrico a fines de 2014.

En mayo de 2013, cuando el proyecto fue paralizado, se calculaba que a la construcción de Pascua le restaban unos 18 meses, mientras que a la parte argentina, Lama, entre 12 y 14 meses.

En búsqueda de un socio

La decisión sobre continuar con el proyecto depende también de otros factores. Entre ésto se cuenta la contención de los costos del proyecto, que antes de la detención habían escalado hasta los US$ 8.500 millones, aunque en la industria comentan que cuando se suspendió totalmente la construcción, a fines de octubre, internamente se hablaba de 
US$ 10.000 millones.

En este contexto, la figura de un socio que ayude a solventar la inversión resultaría imprescindible, aún más cuando esta misma coyuntura ambiental, podría dificultar el obtener recursos vía endeudamiento. Fuente cercanas a la firma explican que tras varios meses de negociación casi paralela con dos inversionistas chinos, Barrick no logró cerrar un acuerdo con ninguna.

No obstante, la empresa ha avanzado en otros frentes. Alexis Spencer, presidente del sindicato de trabajadores, comenta por ejemplo el trabajo que la administración de Pascua Lama está haciendo con las comunidades indígenas de la zona y que recientemente culminó con un “Acuerdo de intercambio de información y comunicación” con 15 comunidades diaguitas. 

Igualmente existe preocupación ya que la reactivación del proyecto tendría efecto sobre el empleo. El dirigente señala que de los mil trabajadores directos que había en el lado chileno, quedan poco más de 200.

En Argentina, habría unas 3.000 personas contratadas, de las cuales, unas 1.200 seguirían subiendo a la faena, aunque hacia septiembre este número caería a 500, de acuerdo a lo negociado por la firma con las autoridades locales.

Mientras tanto, la autoridad ambiental de Atacama informaron que el proceso de revisión del permiso ambiental que dicha autoridad está realizando desde inicios de este año estaría a mitad de camino.

Dos etapas

El año pasado se llevó a cabo una primera etapa que apuntó a establecer un sistema de manejo de aguas destinado a evitar un posible contacto del agua producto de los deshielos con el material estéril de la mina, para lo cual se instaló un sistema de tuberías para conducir el recurso mientras se construyen las definitivas. Se realizaron también otras obras para controlar sedimentos.

Como complemento a las obras anteriores, en una segunda etapa, el canal perimetral norte, incluyó una actualización del flujo de diseño. Además de complementos para los pozos de bombeo y de contingencias, a los que les faltaban aspectos como un sistema de bombeo. También obras para el seguimiento de variables ambientales

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