Modesto Gayo
Cientista Político UDPAcadémico de la UDP, cientista político de la Universidad de Santiago de Compostela (España) con Magíster en la University of Manchester, Inglaterra, y Doctorado en la Universidad de Santiago de Compostela en la misma disciplina. Su trabajo, enfocado en el comportamiento político de las clases medias y también en las prácticas culturales, ha sido publicado y reconocido en revistas internacionales.
Columnas de Modesto Gayo
La república española de Urdangarín
Del pelotazo balonmánico, o quizás balonmaníaco, al pelotazo regio, Urdangarín creyó en su inexpugnable capacidad para meterle goles a la vida. Ahora lo protege la monarquía, intentando evitar el embate de una ola de opinión contraria que creen no merecerse el rey y su delfín.
Y España fue un paraíso
Sí, hablo de la España en la que los socialistas, arribados democráticamente al poder en 1982, prometieron 800.000 puestos de trabajo, pues los problemas de empleo 30 años atrás ya eran notorios.
El país del ‘como si’
Le decimos señor al dictador. Al obrero no lo tratamos de don. Al engreimiento y la insolencia le decimos competitivo. A la herencia la denominamos don. Le decimos creencia a lo que no creemos, y creyentes a los incrédulos.
Claves del caso Krassnoff
El caso Krassnoff hoy nos habla sobre los límites legítimos de la libertad de expresión en el régimen democrático chileno. Que estas prohibiciones existen no es algo nuevo, y varias veces se ha mencionado el caso del prohibicionismo alemán con respecto a la promoción del ideario nacionalsocialista.
El valor político de la juventud
Tras el canto a la juventud, y la loa a lo meritorias de sus demandas, hay una preocupación profunda. Y no me refiero a su mayor o menor inclinación relativa a votar por la Alianza o la Concertación.
De la democracia representativa a la democracia de los representados
Nuestras democracias funcionan en base a un mandato representativo. Esto significa que los ciudadanos que forman parte del cuerpo electoral elegimos a “delegados” o “representantes” que, luego de ser elegidos, tienen legitimidad para actuar pero no son mandados por ningún acuerdo original.
¿Es posible superar la Concertación?
La idea de superar la etapa concertacionista tiene sentido en un momento en el que la labor democratizadora fue exitosa, y tuvo su momento final cuando la derecha asumió el poder por las vías previstas en la ya bastante longeva democracia post-pinochetista. En este sentido, a la Concertación y su proyecto democratizante la mató su éxito.
Una nueva lucha de clases
No debe sorprender ahora que esos malos empresarios y ejecutivos que han constituido su postín aristocrático de autos de lujo y casas de tamaño de fundo colonial sobre la violencia ejercida a través del endeudamiento de un Chile promedio que es humilde, se hayan encontrado con una respuesta por parte de aquellos a los que antes engañaron.
Imágenes del desorden
La noche de ayer y otras noches santiaguinas, al igual que las de otras importantes ciudades de provincias, recibió no sólo la luz de la luna, sino que se hizo presente también la de la protesta. Al modo en que alguna vez lo fue Talca, “Santiago, París y Londres” se hermanaron para vivir una noche en vela protagonizada por muchas de las personas que nuestro modo civilizatorio mantiene ocultas y sin esperanza.
¿Por qué es tan difícil ponerle término a la “movilización por la educación”?
No es una movilización principalmente, o desde luego no solamente, de individuos, los estudiantes. Se trata del ejercicio de libertades ciudadanas de expresión y reunión que tienen como un actor principal a las familias.





