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En la última intervención el dólar subió, no se generó ni un puesto de trabajo adicional en el sector exportador y peor, la intervención genero 1.1% adicional de inflación, lo que llevó al IPC del 2011 a 4,4%, cuando su meta era de un 3,5%.
EE.UU. inyecta liquidez al sistema presionando el dólar a la baja. La apreciación del dólar hace que las materias primas suban de valor, entre ellas el cobre, el cual se aprecia y presiona el dólar a la baja. El Banco Central decide mantener la tasa de política monetaria restando espacio al crecimiento económico y presionando, por ende, el dólar a la baja. En resumen, el dólar bajará, los exportadores llorarán y hay quienes dicen que el dólar está en “niveles de intervención”.
¿Niveles de intervención?, palabras que retumban y me llevan a preguntar, ¿desde cuándo existe un nivel de intervención?, ¿es política del Banco Central?, ¿se institucionalizó?
Escuchaba, con horror, decir que si la última intervención fue a $460 y sumando inflación ahora sería en los $470. Pero, cómo se puede sumar inflación nacional al valor de una moneda que refleja el desempeño económico de EE.UU., es decir, ¿qué relación hay entre nuestra inflación y el desempeño, la inyección de liquidez que refleja actualmente el valor del dólar?
En la última intervención el dólar subió, no se generó ni un puesto de trabajo adicional en el sector exportador y peor, la intervención genero 1.1% adicional de inflación, lo que llevó al IPC del 2011 a 4,4%, cuando su meta era de un 3,5%. Es decir, sin intervención el Banco Central hubiese logrado su meta de inflación, su mandato constitucional. Pero, en vez de ello, generó mayor rentabilidad a los exportadores la cual pagamos todos nosotros, a través de aumento de precios de las gasolinas y la tecnología que importamos, entonces ¿intervención?, ¿para quién?.
El precio del cobre va en alza, el de otros productos de exportación también, entonces compensan las baja del dólar que poco hace por nosotros en el precio del petróleo que aceleró su asenso por lo que dejará a nuestro SIPCO 2.0 muy pronto obsoleto.
Pero, ¡que no panda el cúnico!… Se trata sólo de una golondrina. No acaba con la situación mundial, ni cambia su tendencia, a pesar de la euforia de los mercados y la sensación que la “crisis” cesó, terminó, nunca fue. Pero -el gran pero- es que se trata de un estímulo monetario, inyección de dinero que no soluciona el problema de fondo, por ende, post elecciones en EE.UU. o tras alguna mala noticia en Europa, o sorpresa de Asia, todo volverá a un estado de cuasi crisis como ha sido hasta ahora. ¿pesimista?, para nada, quizás un balde de agua fría que ayude a pensar antes de actuar, reconocer que la última intervención al dólar nos salió caro y sólo ganaron unos pocos. Entonces, la euforia actual que presiona el dólar a la baja es sólo eso, euforia y que este retomará, en menos de 90 días el camino al alza, a los 485 o más que esperamos cierre el año.