Barras Bravas (del Pop)

¿Morrissey o Roger Waters? Ambos. ¡Por favor! O te gusta la "U" o el Colo, elije un sabor, una moral. Mójate el traste, aunque sea en asuntos de plástico. Ser fan es ser parte de una guerra. Lesa, como todas, pero guerra finalmente.


CultPOP

2 de marzo, 2012

/AgenciaUno. /AgenciaUno.

−¿Y al final no fuiste a Morrissey? –me pregunta un buen amigo.

−Nunca tuve intenciones de ir, lo vi las dos veces anteriores y con eso tuve suficiente, mucho… Elegí a Waters. Era uno o el otro.

−A Waters también lo viste las otras veces que vino.

−¡¿Y?! Tú igual habías visto a Morrissey antes, una vez en Argentina incluso. De hecho fuiste a Viña el viernes pasado. ¡Lo has visto cinco veces!

−Siete.

−Bien por ti, yo sólo dos a Waters… Tres con esta, además ahora es The Wall, es distinto, no se trata del cantante, sino del disco. Prácticamente crecí con ese casete, me lo dieron de tarea en el colegio.

−Lectura obligatoria, una lata.

−No, si te gusta.

−Me carga Waters y Pink Floyd. Toda esa onda teatral, perfecta, las luces, el chancho volador, las películas, los solos eternos, la negación absoluta de lo que es el rock…  Y esas letras engrupidas pobladas de lugares comunes y de existencialismo de parvulario…

−Igual que Radiohead.

−Radiohead habla de los dramas del mundo contemporáneo…

−O sea, letras engrupidas pobladas de lugares comunes y de existencialismo de parvulario…

−Si me preguntas el gran legado de Pink Floyd a la historia de la música popular es el punk. Esa polera de Johnny Rotten que decía bien grande… “I hate Pink Floyd”.

CORTE:

Le muestro a mi amigo el documental de un DVD en vivo de David Gilmour donde aparece Johnny Rotten dándole a la mano al guitarrista y pidiéndole disculpas por la polera, le dice que en el fondo él y la banda (los Pistols) eran grandes fans de Pink Floyd, que por eso la usaron. Mi amigo se queda mute.

CONT:

−¿Te sabes la anécdota completa?

−No.

−Eran dos poleras. Una con David Bowie y otra con Pink Floyd. A las dos les escribió “I hate…” (“Odio a…”) pero quedó mejor la con Pink Floyd. Pregunta: ¿Si Sex Pistols hubiese hecho famosa la camiseta “I hate David Bowie” mi amigo es fan de Bowie los defenderías tanto…

−No es lo mismo…

−¿No?

−Filo, estamos hablando de Waters y su pedantería.

−Morrissey es igual de pedante…

−No tanto. Al menos…

−Al menos qué… vas a salirme con lo de héroe de la clase media, las historias de sentirse diferente, las penas de amor eterna, las tesis de estudio, las citas a Oscar Wilde…que se yo. Si lo piensas también es existencialismo de parvulario… Escrito bonito, con cueva… Neil Tennant de Pet Shop Boys escribe parecido, de los mismos temas y es menos pedante, harto menos.

−Las estrellas tienen licencia de ser pedantes.

−¡¿Y he dicho lo contrario?! Claro que lo tienen. Y de ser pesados y de creerse la muerte, dioses si quieren. ¡Son dioses! Un artista simpático no es confiable, por eso nunca me ha gustado Iron Maiden, son tan hijos de vecino… y tan millonarios. O eres una cosa o la otra, no las dos.

−Salud por eso –se detuvo− pero volviendo al tema. Al menos Morrissey es él y sus canciones. Por lo contrario, Waters es una megabanda tributo y eso no me lo puedes negar.

−Sí y no. Sí, porque en efecto lo es y no, porque en rigor The Wall es un disco solista suyo que fue interpretado por Pink Floyd…

−Me carga Pink Floyd…

−Y la raja  que te cargue. ¿Alguien habló de juego limpio? No puede gustarte todo; o vas a Waters o vas a Morrissey.

−Conozco gente que fue, bueno va a ambos.

−Y que lo hagan, son gente sin sabor. Felices, pero con gusto a agua… Les gusta el sonido, el espectáculo, no la música.  Los que dicen que van a todas partes, en el fondo no tienen idea donde se dirigen o lo que les gusta o emociona. El rock y el pop,  el arte en general, es como el fútbol. O eres de la U o del Colo. Eres hincha del fútbol, pero tienes claro cuál es tu equipo y, desde esa esquin, el derecho a trolear y a tirarle mala onda al de la vereda de enfrente. Que el mundo sepa lo que amas y también lo que odias.

−Barras bravas

−Exactamente. Ser fan es ser parte de una barra brava. Es elegir una opción de vida, una letra, una música, un libro, una pintura, una película que te representa y jugártela por ella hasta los combos.

−¿Pelearías por una banda?

−Sigue troleando a Waters…

−Yo tengo mis límites.

−¿Seguro? Apuesto que soy capaz de provocar que me pegues un puñetazo si digo lo de Morrissey que se me acaba de ocurrir.

−Dilo.

−Nica…

−Cobarde…

−Ves  a lo que me refiero. Esto, que puede ser una tontera, finalmente es una parada frente al resto, amigos o enemigos. ¿Por qué tengo que respetar tus gustos? Ya lo dije, esto es sin fair play y si se ofende alguien, maní. Un fan, un verdadero fan tiene el derecho y el deber de ser un soldado de su pasión.

−Eso fue cursi.

−Mucho, pero acá vale.

−¿Deber?

−Claro, el de escoger su rincón de la lona, su sabor de helado, ser punk o progresivo. A ti te gusta el punk, a mí el progresivo, nunca nos vamos a poner de acuerdo.

−Para eso tenemos el new wave.

−Que es como nuestra Selección Nacional.

−Mmmm…  Igual hay cosas progresivas que me gustan, como el primer Genesis…

−Que era bien punketa. De hecho el primer punk nombrado como tal, con esa palabra,  en la historia del rock es el protagonista de The Lamb Lies Down on Broadway.

−Rael.

−Si, Rael.

−Me gusta harto ese disco.

−A mí es el que menos me gusta de Genesis.

−Y empezamos de nuevo…



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