El movimiento estudiantil chileno sigue de pie, luchando y saliendo a las calles, pese a los vaticinios de la elite política. La pelea sigue igual y la consigna es la misma: Educación gratuita y de calidad.
Tal vez lo que ha cambiado ha sido la manera en que éste se aborda y las perspectivas de ciertos dirigentes e intelectuales para lograr el cometido. Una muestra clara de ello, es el conflicto de “dimes y diretes” que se creó, debido a las declaraciones del Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar donde decía a un periódico regional entre otros dichos, que si la dirigente Camila Vallejo “es tan inteligente, debería abandonar el PC”.
Más que la crítica aguda de Salazar al PC y su funcionamiento, que fue la base de su entrevista, lo que se destacó en los medios, fue el supuesto ninguneo hacia la figura de Vallejo y el implícito machismo que vieron muchos periodistas en las palabras del historiador.
Las redes sociales estallaron y hasta la hermana de la joven comunista salió al ruedo a descalificar a don Gabriel, pero lo que no se tomó en cuenta fue la crítica de este a la elite política y cómo esta se apropia de ciertos conceptos. Si uno lee la obra del académico, no ve ideas muy diferentes a las expuestas en la entrevista, por el hecho de que sus postulados, por lo general van en contra de una política hecha a cuatro paredes y que se hace de manera elitista, sobre todo si pensamos en una constitución que fue hecha de manera ilegítima.
Por lo mismo no es extraña la manera en que el Partido Comunista salió a criticar las palabras de Salazar tratando de reafirmar su propiedad sobre la izquierda y todo pensamiento referente a ésta. Lo que sí extraña es la defensa que ha hecho este colectivo sobre la figura de Vallejo, poniéndola a la altura de un objeto sacro de adoración, cosa que no ayuda en nada a la política. Lamentablemente se está cayendo en el mismo error de la Concertación, al mostrar a las figuras y su temple por sobre los proyectos, cosa que este conglomerado está haciendo con la figura de Bachelet, de una manera torpe y bastante irresponsable.
Si bien no comparto en totalidad las criticas del profesor a la figura de la estudiante, sí creo que es complejo formar una discusión política en donde las ideas no se ven por ningún lugar. Aunque don Gabriel hizo una crítica maciza a los comunistas y su funcionar, lo que se rescató fue un ataque personal que no fue tal; se obvió o se tapó su opinión de cómo se están llevando a cabo los proyectos país en Chile.
Esto debe ser un llamado de alerta, para que se ponga atención y se subraye que las ideas en el ejercicio del servicio público siempre deben ir por sobre las figuras. La Concertación no lo ha hecho así y por lo mismo es que no nos convence a quienes siempre hemos votado por ella, porque ya no distinguen la diferencia entre el carisma y el hacer política. No entienden que Bachelet no puede llegar al gobierno sin algo claro atrás,-y más importante aún- sin un mea culpa importante de los sucesos que los hicieron perder el poder.
No convirtamos a Camila Vallejo en otra Bachelet, porque junto con eso seguiremos contribuyendo a que el trabajo partidario y de conducción del país no sea más que una alabanza de seudos caudillos intocables que poco ayudan a proyectar a futuro la sociedad. No convirtamos a Camila en una intocable más.

