Miércoles, 19 de junio de 2013
Sebastián Gutiérrez

La Ruta Culinaria del Sangrante Joe

Blog de Sebastián Gutiérrez

Capítulo III – “Te amo”

/Cristián Pérez./Cristián Pérez.

Se para al frente del restaurant de Johnny Bierr. Mira la hora. Entra los dedos por la cartera y saca un trocito de OssauIraty tan pálido como el color de sus uñas. Se lo lleva a la boca y toda su cara hace un diminuto gestito de placer provocado por el desmembramiento de cada partícula de su piel.

Anteriormente, en La Ruta Culinaria del Sangrante Joe…

-Joe le revela a Laura que busca la receta de Johnny Bierr para el éxtasis más poderoso del mundo, cuya raíz natural
se encuentra en el queso de oveja Ossau-Iraty.

-Laura queda extasiada con el poder de la droga, que por su aniquilante poder Joe la llama Sanofävich.

Laura le pone sonido a la calle con sus tacos altos. No hay que mirarla para saber que la chica sabe caminar con la aguja en el taco; el sonido es perfecto, parejo y además con estilo. Piernas largas envueltas en pantys negras cortadas por el vestido que resbala por su relajada silueta y andar, tan segura y decidida, que luce admirable.

Se para al frente del restaurant de Johnny Bierr. Mira la hora. Entra los dedos por la cartera y saca un trocito de OssauIraty tan pálido como el color de sus uñas. Se lo lleva a la boca y toda su cara hace un diminuto gestito de placer provocado por el desmembramiento de cada partícula de su piel. Se pasa la lengua por los dientes en una expresión agresiva pero al mismo tiempo sexy. Pinta los labios rojo sangre y abre la puerta del restaurant. De golpe se encuentra con Johnny Bierr que habla con una mujer y un niño. Se sienta, camuflada entre las plantas y adornos del local. Transpira.  Pide un vaso de agua.

Una hora y diecinueve minutos más tarde la mujer sale del brazo con el niño. Debe ser extranjera, deduce Laura ya un poco más tranquila, pero igualmente tensa por la pistola que lleva en la cartera. Gira hacia Johnny Bierr y estudia la postura de los dos codos sobre la mesa, las manos enlazadas y los dientes mordiendo la arruga de los dedos. Si Laura está tensa, JohnnyBierr mucho más. Debe haber sido una cita importante, deduce una vez más Laura como si fuera una astuta pista que podría usar más tarde a su favor.

Camina hasta la debilidad de Bierr que tiene la vistaperdida. Se sienta al frente de él sosteniendo el arma por encima de la cartera de cuerina.

-¿Te acuerdas de mi? Mesera, Johnny Rockets, seis meses atrás.
-Laura.
-La misma que baila y sirve.
-Mozo, atiéndala por fa…
-Vengo a hablar contigo.
-No puedo ahora Laurita, lo siento.
-Me mandaron a matarte Bierr…

Descubre la forma del arma dentro de la cartera. Los poros salen de las ojeras de Johnny Bierr como las gaviotas vuelan
con la amenaza.

-Al parecer hiciste cosas en tu pasado… bas-tan-te poco amistosas, mi amigo.
-Eres una mesera Laura.
Mírate.
Toda disfrazada.
Pareces una puta no una asesina.A quién crees que estás amenazando.
-Mi amor, apenas probé el queso de oveja ese, ¿cómo se llama? No sé ni pronunciarlo.
-Ossau-Iraty.
-No tengo para qué decírtelo, pero dejé de ser mesera la noche que degusté.. Toneladas de esa maravilla.
-Joe.

Todos los miedos de Bierr entran como el viento entume los huesos que apuñalan los cartílagos y ligamentos por todas
las partes donde se dobla el cuerpo y se estira la piel. Miedo irracional, seco y sexual como si Laura le estuviera metiendo
la pistola por el culo.

-Claro, tu amigo… El tipo está vuelto loco. Desquiciado total. Y te está buscando Bierr. Te está buscando para matarte.
-Y por qué no vino él.
-Porque verás Johnny querido… me enamoré del éxtasis y como tú tienes la receta, estoy enamorado de ti.
Por eso mismo relájate, no vas a morir.
Joe, sin embargo, está tan obsesionado con la idea de romperte un dedo por día hasta que le entregues el secreto, que lo
convencí de ayudarlo y venir como ex amiga/colega a sacarte información. Ver en qué estabas, dónde vives para que más
tarde Joe te haga una “visita”… para recordar viejos tiempos, qué se yo.
-Veo que no es solamente un disfraz lo que llevas puesto.
-El trato es muy simple. Me entregas la receta y a cambio te doy a Joe. Que créeme cariño, no va a descansar hasta moler
tu cuerpo en pequeños pedacitos.
-Hecho.

Laura sonríe victoriosa agobiada por el placer que le llena el cuerpo. Siente un estridente calor entre las piernas,por la
cara echa trizas de bierr en contraste a la suya.

-Ah, y una cosa más.
Dame un beso francés que todavía queda algo de sanofävich dando vueltas por mi cuerpo.
En honor al queso. Te amo.

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