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Clásicos errores

A todos les (nos) ha pasado. Emprendes. Lanzas la marca. Y tu producto o servicio inicia ese (muchas veces arduo) proceso de posicionamiento. Tu marca y tú. Solos. Y dado que el emprendimiento suele hacer algo nuevo (muchas veces abandonando un trabajo remunerado y estable para lanzarte de cabeza al abismo), no hay aprendizajes previos. Y vienen los errores. Ojo con los clásicos…

– Confiar sólo en el círculo cercano para dar a conocer la marca. Error. Si bien tu círculo (red) de contactos más cercano es vital para dar los primeros pasos, la idea es ir ampliando, conociendo más personas y evitando encerrar a tu marca. Al contrario. Es el minuto en el que necesitas generar mucha visibilidad.

– Reunirte o juntarte sólo con las empresas / personas con la actitud de “VENTA, VENTA, VENTA”. Error fatal. Se trata de invertir al menos el 50% de tu tiempo en consumir cafeína con personas que estén de alguna forma vinculadas con lo que haces y conversar. Se trata de conectarte con ellos y ayudarlos como puedas. La clave no es SALIR a VENDER. Al contrario. A conectarte y ayudar.

– Intentar controlar todo. Es imposible. Desiste. Puedes estar en los temás más importantes de tu negocio. Pero no podrás ver todo. Intenta armar un equipo sólido y aprende a delegar.

– Lo urgente vs lo importante vs el resto de las cosas. Bienvenido a Chile. País donde en el marco de los negocios, todo parece ser urgente o al menos importante. Cada mail, reunión, café, propuesta, presentación, oportunidad. No es así. Concéntrate de verdad en lo importante y urgente (tras reclasificar todo) y focalízate en eso. Y organiza una forma de poder resolver los detalles y minucias (no se trata de dejarlas botadas).

– Dejar de innovar. Ok. Llega el minuto. Tu producto o servicio explotó. Saliste de la hermorragia financiera. Todo empieza a ser más sencillo. El éxito es inminente. No descanses. No bajes los brazos. No cometas el error más estúpido de los errores. Esperar que todo seguirá igual. Todo cambia (especialmente hoy con saltos tecnológicos cada 6 meses). Así que prepárate y no te duermas…

– No pivotear sobre tu idea. Siempre es necesario. Aunque sea lo menos pensado para tu negocio. Siguiendo con el punto anterior, todo puede cambiar. Ten una mentalidad abierta al cambio. A cambiar el foco de tu negocio si detectas una mejor o nueva oportunidad. Resistirse al cambio puede ser fatal.

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