Cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar

Opinión

Continúa la demolición de inmueble patrimonial

Continúa la demolición de inmueble patrimonial Continúa la demolición de inmueble patrimonial

"El mismo día en que asumió Felipe Alessandri como alcalde de esa comuna, la más importante del país, la empresa Inmobiliaria Morandé 2010 S.A., la que adquirió a fines de enero de 2011 los predios y el permiso, recientemente inició la demolición del inmueble protegido a vista y paciencia de las nuevas autoridades".

Patricio Herman

Por


Presidente Fundación Defendamos la Ciudad

Desde hace tiempo estamos diciendo públicamente que el inmueble de Conservación Histórica localizado en la esquina poniente de las calles Morandé con Rosas, comuna de Santiago, tiene que ser preservado por los vicios insalvables detectados por la fundación Defendamos la Ciudad con ocasión del permiso de edificación cursado el 25 de enero de 2008 por el Director de Obras Municipales (DOM) a un par de inmobiliarias que eran dueñas de 3 predios colindantes que enfrentan por el poniente la vía Morandé, entre Santo Domingo y Rosas.

Las ilegalidades le fueron representadas en distintas oportunidades a todas las autoridades municipales competentes, incluyendo naturalmente a Carolina Tohá, pero por razones inexplicables nunca aquellos funcionarios (as) ejercieron sus atribuciones administrativas. El permiso en comento consideraba 2 torres habitacionales de 34 pisos, una de las cuales ya está edificada en la esquina de Morandé con Santo Domingo.

Debido a que el mismo día en que asumió Felipe Alessandri como alcalde de esa comuna, la más importante del país, la empresa Inmobiliaria Morandé 2010 S.A., la que adquirió a fines de enero de 2011 los predios y el permiso, recientemente inició la demolición del inmueble protegido a vista y paciencia de las nuevas autoridades, asunto que El Dínamo dio a conocer en noticia que se observa en link.

Nos sorprendió ingratamente esa decisión empresarial porque, tal como se lo hemos manifestado reiteradamente, por escrito y en reuniones, al municipio y a la Contraloría General de la República, cuyos textos íntegros El Dínamo reproduce, debido a que el permiso de edificación caducó de pleno derecho el 24 de enero de 2011 por imperio del artículo 1.4.17 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), pues las obras de construcción del edificio ya terminado se iniciaron en fecha posterior a la reseñada, luego sobrepasando el plazo fijo de 3 años contenido en ese artículo de la OGUC.

También detectamos otra ilegalidad, no tan grave, pues los 3 predios se fusionaron en fecha posterior a la del permiso de edificación, violándose así el artículo 3.1.3 de la OGUC. El dueño anterior y actual de la lucrativa torre construida y del inmueble en destrucción es Max Marambio, conocido ex guardia de seguridad del presidente Allende, ex político en Chile, ex militar en Cuba y ex inversionista de la casi quebrada Universidad Arcis.

En conocimiento del rápido trabajo de las máquinas retroexcavadoras, vislumbramos que en las próximas horas no quedarán vestigios de ese hermoso edificio, con lo cual, una vez más, estaremos ante un hecho ilegal consumado.

Estamos conscientes que en Chile abundan las pillerías para que ciertos actores del mercado inmobiliario, siempre los más grandes e influyentes, sobrepasen los marcos regulatorios que el Estado se ha dado y en no pocas ocasiones hemos detectado connivencias público-privadas para violar las normas, ya sea de la ley Nº 17.288 del Consejo de Monumentos Nacionales como los propios Planes Regulares Comunales (PRC) pues con esas trampas el sector privado se embolsa mayores ganancias en sus iniciativas comerciales.

El propio DOM y todos sus colegas arquitectos que se desempeñan en esa municipalidad sabían que se tenía que declarar la caducidad del permiso, pero por motivos que lindan con el surrealismo, ese funcionario se negaba sistemáticamente a ejercer sus atribuciones.

El viernes 9 de diciembre pasado con el abogado ecologista, Luis Mariano Rendón, y con la concejal recién en funciones, Rosario Carvajal, ingresamos en el municipio un documento técnico jurídico que buscaba el apego a la ley. En esa ocasión nos reunimos con el jefe de gabinete del alcalde Alessandri y con el abogado jefe de Asesoría Jurídica Municipal, con quienes sostuvimos una amable conversación, la que, en todo caso, no produjo los efectos deseados.

Por el contrario, el mismo día la Municipalidad de Santiago publicó una extraña e incompleta declaración pública sobre el asunto, en cuyo texto, era que no, se deja de manifiesto el sumo interés que tiene la actual administración por los asuntos de conservación del patrimonio arquitectónico.

Quedó reflejado en esa declaración, que el nuevo alcalde, quien se ha desempeñado por 8 años corridos como concejal de esa comuna, hará todos los esfuerzos posibles a su alcance para tratar de preservar dicho edificio, lo que a esta altura del partido ya es un buen y sentido deseo.

Todos sabemos que las instituciones más “desobedientes”, por no emplear una palabras más dura, de la Administración del Estado, son las municipalidades y al respecto reproducimos lo que decía críticamente Gustavo Sciolla, ex contralor general de la República, en su última cuenta pública : “los municipios y otros organismos públicos no obedecen o dilatan el cumplimiento de los dictámenes de la Contraloría”. Otros contralores generales dicen lo mismo, por ejemplo el contralor Jorge Bermúdez, afirmó en entrevista del 19 de junio pasado que “no nos podemos dar el lujo de tener municipios tan precarios”.

Cuando se lea esta columna de opinión el edificio de la “Protección Mutua de los Empleados Públicos” ya no existirá y en su lugar observaremos un sitio eriazo que está a la espera de su excavación profunda para que allí se levante otra espigada y moderna torre habitacional.

Mientras tanto, la denuncia que presentáramos en la Contraloría el 29 de junio pasado, apoyada por el ex concejal Alessandri, acompañando todos los documentos oficiales que acreditan la caducidad del permiso de edificación y por ende, la salvación del inmueble de Conservación Histórica, todavía no tiene respuesta y cuando se conozca el dictamen, se archivará como fiel testimonio de nuestra burocracia.

En resumen, la ciudad de Santiago perdió un valioso patrimonio arquitectónico, materia que en el actual sistema mercantil interesa solo a unos pocos.

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día

El Dínamo AM

Comenta este post

Newsletter
El Dínamo AM

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día