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Opinión

Cristóbal Briceño, el burro eres tú

Cristóbal Briceño, el burro eres tú Cristóbal Briceño, el burro eres tú

"Briceño piensa que las mujeres rigen el mundo porque algunas deciden qué se cocina un día o qué mercadería se compra a fin de mes. Loco, estar en la cocina no te sirve para levantar políticas públicas".

Arelis Uribe

Por


Periodista de la Usach, autora del libro de cuentos "Quiltras" y "Que explote todo". Ex directora de comunicaciones del Observatorio Contra el Acoso Callejero de Chile.

Que la igualdad de género es una “burrada”, lanzó Cristóbal Briceño en La Tercera el fin de semana. Otra perla del vocalista de los Ases Falsos, que se suma a su idea de que vivimos en un “matriarcado solapado” o que exigir el mismo sueldo por el mismo trabajo entre hombres y mujeres es una idea “miserable”. Todo eso, citando al dios cristiano frase por medio.

Parafraseando a la periodista Javiera Tapia: Briceño, cómo creer en tus canciones, si eres tan ahueonao. A mí me daría vergüenza andar tan suelta de cuerpo hablando de temas de los que no tengo idea.

No vivimos en un matriarcado solapado, vivimos en un patriarcado explícito. El porcentaje de mujeres en espacios de toma de decisión es ridículo: 4% de las gerencias más ricas de Chile, menos del 20% del Congreso. Y siendo el 50% de la población. Pero Briceño piensa que las mujeres rigen el mundo porque algunas deciden qué se cocina un día o qué mercadería se compra a fin de mes. Loco, estar en la cocina no te sirve para levantar políticas públicas. Estar encerrada en la casa dificulta cualquier articulación política.

Esos ejemplos particulares tipo “mi mamá es la que decide cómo se gasta el sueldo de mi papá” son tramposos, porque juegan al empate como si existiera la igualdad entre hombres y mujeres. Y no, en este mundo lo masculino es hegemónico. Todo es un panel de hombres: el cine, la literatura, los medios, la academia y los Ases Falsos. Donde miren el liderazgo recae siempre en hombres. Así, en este mundo desigual, una agresión siempre será más grave si proviene desde un sujeto con privilegios hacia un grupo que ha sido históricamente vulnerado. Entonces no se pueden equiparar así nomás las vivencias de hombres y mujeres.

La pega del feminismo ha sido demostrar que las experiencias de violencia particular que sufren las mujeres (el acoso sexual callejero, la violencia obstétrica) no son anécdotas aisladas, sino un fenómeno general que las ha afectado o las puede afectar a todas. Y ningún varón puede decir lo mismo, porque los abusos que las mujeres pueden cometer en su contra no son sistémicos, sino excepcionales.

Y Briceño, con una levedad que da pudor, juega al empate y cita al dios cristiano cuya biblia está llena de violaciones y mujeres apedreadas y en cuyo nombre la UDI y la DC le han negado derechos de autonomía a las mujeres, como el aborto o la pastilla del día después o el divorcio. Y también a la comunidad LGBTI, como la identidad de género, el matrimonio igualitario o la adopción homoparental.

¿Y qué es esa “burrada” de la igualdad de género? Googlee, mijo. La igualdad que reivindica el feminismo tiene como sujetos políticos a las niñas, mujeres, lesbianas, trans, gays, indígenas, afro, rurales y citadinas. Lo que pide no es igualdad como semejanza (¿Briceño también cree que el comunismo es que toda la gente se vista con la misma ropa?), porque pucha que somos diferentes, lo que este movimiento exige es igualdad como categoría política, como abolición de jerarquías: que tu vida no sea peor por ser mujer, que no sufras más violencia por ser niña, que no te discriminen por ser negra. Igualdad de oportunidades y resultados. El mismo trabajo, la misma paga. Los mismos derechos y responsabilidades. Que el género no sea una excusa para dividir el poder.

No sé quién dijo que las críticas hablan más de la persona que critica que del objeto criticado. Eso me pasa con Briceño. Cada vez que sale a desacreditar el movimiento feminista lo que se hunde no es esta causa, sino él. Briceño, la lucha por la igualdad de género no es una burrada, deslenguarse sobre un tema del que no se tiene idea, sí. Lo demostraste de nuevo, en este tema, el burro eres tú.

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