Qué importante es tener un buen diagnóstico. En medicina, en el deporte, en la vida. Rafael Nadal tenía claro lo que necesitaba y por eso tomó una buena decisión viniendo al ATP de Viña. Jugó todos los partidos que esperaba jugar, no se resintió de su lesión y aunque no ganó, jugó a lo Nadal: con pasión y seriedad. No todos hacen lo mismo, estuve en su partido de semifinal en Las Salinas y no pude ver mucho de Nadal por culpa de su rival, un francés apático que no logró entender la oportunidad que se le presentó y perdió una buena opción de mostrar de qué madera está hecho, sin siquiera mostrar un poco de espíritu de lucha. En cambio el argentino Horacio Zeballos que jugó la final, con menos ranking y más años encima, entendió perfectamente de qué se trataba lo que le estaba pasando y se propuso aprovechar a concho su quizás única posibilidad de enfrentar a uno de los más grandes. Peleó cada pelota e hizo el mejor partido de su vida, tal como lo ameritaba la ocasión. Para Nadal, a pesar del resultado, la decisión de venir a Viña aparece muy bien tomada, lo que no hubiese sido posible si no hace primero un correcto diagnóstico.
A Colo Colo en cambio parece ocurrirle lo contrario. No hace adecuados diagnósticos y mientras eso no cambie difícilmente tomará buenas decisiones. Los primeros partidos de esta temporada muestran pocas diferencias con lo que era posible observar a fines del año pasado. Si bien es cierto Colo Colo tiene pocos jugadores con nivel estelar para Chile, su expresión colectiva es bastante más baja del potencial de su plantel. Pero lo más grave es que las decisiones técnicas que se toman tendrán pocas posibilidades de éxito mientras no afinen el diagnóstico. Fútbolísticamente, Colo Colo no tiene conexión entre sus líneas y defiende muy mal, lo que no va cambiar porque lleguen un par de jugadores más, menos si no tienen las características que más necesita el equipo en estos momentos. Mi opinión difiere de lo que escucho en los comentarios deportivos, pienso que la clave está en que Colo Colo no tiene contención, necesita uno (o dos) volantes de corte, de quite, que marquen hacia adelante y eviten que cada ataque rival llegue hasta el área alba. Sin embargo, Colo Colo trae a un volante uruguayo que no es el volante de corte clásico que el equipo requiere, sino que responde más bien a un volante mixto. ¿Por qué pasa esto? ¿No se da cuenta Labruna?. Mi respuesta es que no. De hecho lo mismo pasa con la contratación de Lucas Domínguez, pues tampoco es lo que esa defensa más necesita. Lo digo antes de que empiece a jugar: Domínguez está lejos de ser un gran marcador, no es agresivo ni rápido para ganar en el mano a mano cuando los delanteros rivales se vienen sin muchos obstáculos por delante. Todos entendemos que esto es fútbol y que después los rendimientos de los jugadores pueden ser mejores o peores de lo esperado, pero si el diagnóstico está errado es difícil que la estrategia funcione. En otras palabras, si Ud. necesita un sofá y compra una mesa, está lejos de solucionar su necesidad, por muy bonita que sea la mesa, no es lo que Ud. necesita. Si compra un sofá puede que no le guste cómo se ve con los demás muebles o después de usarlo lo encuentre incómodo, pero al menos tiene opciones de apuntarle más comprando un sofá que una mesa, no le parece?
En fin, así es nuestro fútbol. Y afuera de la cancha no es mejor. No sé si alguien más reparó en esto, pero me llamó mucho la atención lo siguiente: Pedro Carcuro, enviado especial de TVN durante todo el Sub 20 a Mendoza, antes del decisivo partido de Chile vs Perú, señala que la Selección Peruana es para él una incógnita, pues no tuvo la oportunidad de verla. ¡Pero si jugaban todos en el mismo estadio! Estoy seguro que hasta los hinchas chilenos que llegaron a Mendoza pudieron ver a Perú y a todos los rivales de la Rojita en el hexagonal final. No vayamos a pretender después que el análisis sea muy profesional….ni menos que tengan alguna idea de por qué no anda bien Colo Colo. Lo que sí podemos esperar es que si tengo razón y Lucas Domínguez no tiene un buen rendimiento, lo critiquen duramente, tarea fácil que comúnmente hacen bien y que en fútbol se conoce como “comentar con el diario del lunes en la mano”.
PD: Osses otra vez! ¿Van a seguir diciendo que es el mejor árbitro chileno?

