Sábado, 25 de mayo de 2013

De tontitos, disidencias, inútiles y subversivos: Por qué milito en Renovación Nacional

A_UNO_044691_6b3db

Soy militante de Renovación Nacional hace más de un año, trabajé en este partido, y me sigo identificando, más que nunca, con el partido más grande de Chile. Y me siento RN porque todos aquellos que ven este episodio como el “gran desorden del partido del Presidente de la República”, no me parece más que un signo más que se vienen las internas del partido.

En la última semana mucho se ha dicho del partido en el cual milito y del cual me siento parte: Que está en crisis, que el partido del Presidente de la República está desordenado, que no hay jerarquía, que hay una disidencia que hace olitas, convoca reuniones. Que Carlos Larraín no apoya al Presidente, que quieren formar un partido nuevo.

Mi opinión es otra: LO QUE LO OCURRE EN RENOVACIÓN NACIONAL NO ES OTRA COSA QUE LA DEMOSTRACIÓN DE QUE EL PARTIDO ESTÁ MÁS VIVO QUE NUNCA.

Soy militante de Renovación Nacional hace más de un año, trabajé en este partido, y me sigo identificando, más que nunca, con el partido más grande de Chile. Y me siento RN porque todos aquellos que ven este episodio como el “gran desorden del partido del Presidente de la República”, no me parece más que un signo más que se vienen las internas del partido.

Cuando un partido tiene la VENTAJA, de tener la DIVERSIDAD que tiene Renovación Nacional, estas cosas ocurren, y lo más importante: Son normales. La riqueza de Renovación Nacional, radica, precisamente en que cada dos años, cuando se acercan elecciones internas, las aguas se inquietan, aparecen los diversos grupos que se disputan el poder, y cada uno de esos grupos aspira, legítimamente a tener la Presidencia del partido.

Pero no solo la Presidencia, porque este partido es tan amplio, diverso y democrático, que no solo basta que la directiva sea ganada para tener el “control” de RN, además es clave tener el apoyo de los consejeros generales, que componen el Consejo General, máxima instancia del partido, que incluso puede reformar los principios, disolver el partido, etc.

Y si la disidencia, puede hacer y decir lo que quiera, porque en ello radica la riqueza de Renovación Nacional, así también lo pueden hacer Carlos Larraín, quien encabeza la directiva, y su Secretario General, Mario Desbordes.

¿Cuál es el problema que la disidencia llame a reuniones?, ¿cuál es el problema con que algunos estén descontento con don Carlos? ¡Ninguno! Pero la Mesa también tiene todo el derecho a contestarles, ¡y espero que lo siga haciendo!

Carlos Larraín ganó por una amplia mayoría las últimas elecciones internas del partido, y hay que respetar la decisión de las mayorías. Si creemos que la democracia es un valor, seamos democráticos en serio. Si a alguien no le gusta la forma de conducción del partido, que arme sus listas, convoque reuniones, salga a los distritos, haga columnas, escriba, haga que su opinión valga.

En suma, y como decíamos en mi querida Facultad, que “haga la pega”, porque nadie se va a morir porque se piense distinto y se ejerciten todo y cada uno de los mecanismos que contempla Renovación Nacional para manifestar las inquietudes de aquellos que no están conforme con la conducción de Carlos Larraín. Como se dice en reiteradas ocasiones, que se sometan a los conductos regulares del partido.

Y es lo que me llama la atención de Renovación Nacional. Y si, don Carlos lo hizo de nuevo: ahora llamo “tontitos” a los que asistieron a la tan bullada reunión de la disidencia. Hace un tiempo atrás fue con los inútiles y subversivos. Un poco más atrás fueron los homosexuales. Trabajé con don Carlos, un poco más de un año en Renovación Nacional. Y si hay algo que me llama la atención en él, es que es un político sin pelos en la lengua.

¿Hay algún problema en ello? ¿Cuál es el gran problema con que esté en contra del matrimonio homosexual, en contra del proyecto de antidiscriminación, y en contra del aborto?, ¿Por qué estaría mal que un “momio”, bien “momio”, diga lo que piensa? ¿Por qué se le tilda de antidemocrático y poco inclusivo, por señalar los epítetos más suaves que he escuchado con respecto a él?

Así como la disidencia tiene que ser escuchada, ¿por qué don Carlos no puede decir lo que piensa?

Esa es, para mí, la gran riqueza de Renovación Nacional. Por eso milito en este partido y no en otro, porque conviven personas como don Carlos, Lily Perez, Francisco Chahuan, Karla Rubilar, por solo nombrar algunos, porque sanamente podemos convivir los “liberales” y los “conservadores”.

Entonces, ¿cuál es el gran problema de que hayan divergencias en este partido?, ¿es necesario el llamado a la Unidad que hace el Ministro Allamand? Me parece que no. Aquellos que militamos en RN, no solo adscribimos a una serie de valores y principios, sino que sabemos que aquella diversidad, que para unos es una desventaja, para nosotros es una tremenda fortaleza.

Espero que a pesar de estas movidas aguas, la disidencia se mantenga dentro del partido, y que a través de las próximas elecciones internas, y por los proyectos que haya detrás, gane el que más convenza democráticamente a las bases de Renovación Nacional.

TemasRelevantes
Comparte

Otras columnas de Macarena Matas