Existen contadas ocasiones, en que los remakes se pueden convertir en algo incluso mejor que su idea fundacional, o sea, más que igualar o dignificar el nivel de la obra en que están basados, de alguna forma la logran superar en muchos términos, como pueden ser los casos de El Enigma del otro Mundo (Howard Hawks, 1951) y su remake de 1982 La Cosa, de John Carpenter –rara muestra en que el discípulo supera al maestro-; o La Mosca (Kurt Neumann, 1958) y el remake homónimo de David Cronenberg en 1986, entre otros.
Siguiendo la misma línea, hay remakes que, al menos, se encuentran a la altura de la historia original, dándole plena validez a una nueva versión, por ejemplo: La Noche de los Muertos Vivos (George A. Romero, 1968) con la película homónima de Tom Savini hecha en 1990; Zombie (George A. Romero, 1978) y su remake El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead, Zack Snyder, 2004); o el clásico 3:10 to Yuma (Delmer Daves, 1957) y la cinta del mismo nombre dirigida por James Mangold en 2007, protagonizada por Rusell Crowe y Christian Bale, por citar sólo algunos.
Por otro lado está la avalancha de remakes que aparecen semana a semana, cuya única razón de ser está en el olfato comercial de las grandes productoras y en las cajas registradoras de las multisalas, y dar ejemplos sería una tarea tan inabarcable como innecesaria. Por eso se puede usar Noche de Miedo (Fright Night, Craig Guillespie, 2011) como el “chivo expiatorio” de turno.
Charlie Brewster (Anton Yelchin) es un joven que comienza a tener serias sospechas que su enigmático vecino recién llegado es un vampiro. Ante la incredulidad de quienes le rodean empieza a seguirle la pista, hasta darse cuenta que sus dudas eran fundamentadas: es testigo de cómo Jerry (Colin Farrell) se dedica a matar personas del barrio para alimentarse de su sangre por las noches. El miedo a enfrentarse solo a este ser tenebroso y la misteriosa desaparición de su mejor amigo, le harán pedir ayuda a Peter Vincent (David Tennant), el excéntrico presentador del programa “Fright Night”, quien podría saber aún más de lo que parece sobre matar vampiros.
Quizás la diferencia más notoria –y son muchas- con su predecesora, la ya a estas alturas casi de culto Fright Night (Tom Holland, 1985), conocida en Chile como La Hora del Espanto, radica precisamente en el personaje de Peter Vincent, que en la cinta del ‘85 era encarnado por el entrañable Roddy McDowall, personificando en aquella un sentido e ingenioso homenaje a los clásicos del genero, desde las películas de Tod Browning o Terence Fisher, pasando por Bela Lugosi, Christopher Lee, y en especial al Profesor Van Helsing que dio vida Peter Cushing. El Vincent de la nueva versión dista mucho del aura de nobleza y candidez que le imprimió McDowall, además del espíritu paternal/protector hacia el personaje que antes protagonizó el asustadizo William Ragsdale.
Aquí, Anton Yelchin no demuestra la inocencia e indefensión necesarias, ni David Tennant –que parece un rockero venido a menos más que un cazavampiros- parece nunca estar completamente resuelto a poner en riesgo su vida por el muchacho; ambos son buenos actores, y para la “puesta al día” de las imágenes son adecuados, pero justamente por dicha actualización, la fidelidad por la que se esfuerza el film para con el original se pierde nada más comenzar la película.
De Colin Farell no hay mucho que objetar, salvo que el director debió aprovechar aún más el gancho que ejerce un actor con sus características, en vez de perder tanto tiempo en los líos amorosos de un adolescente que está más preocupado por acostarse con su espectacular novia, que de eliminar al asesino sobrenatural que vive a escasos metros de su casa. A pesar de todo, Noche de Miedo se deja ver, posee un reparto interesante aunque desaprovechado –ahí están Toni Collette y el nerd por excelencia Christopher Mintz-Plazze, con roles que quedan casi en la anécdota-, y si bien le cuesta arrancar, una vez desenmascarado el vampiro las escenas de suspense y gore inocente pueden resultar incluso disfrutables; pero de las dosis equilibradas entre comicidad y terror, ironía, o cierto cinismo cubierto por un manto de admiración a las ideas más primigenias de un género inmortal, que hicieron de la cinta de 1985 un pequeño clásico, poco y nada digno de mencionar. Ah, casi lo olvido, hay un pequeño cameo de Chris Sarandon…
Otro remake para pasar el rato, y luego al trasto de la indiferencia.
Año: 2011
DURACIÓN: 106 min.
PAÍS: USA
DIRECTOR: Craig Guillespie
GUION: Marti Noxon
MÚSICA: Ramin Djawadi
FOTOGRAFÍA: Javier Aguirresarobe
GENERO: Terror. Comedia
REPARTO: Anton Yelchin (Charley Brewster), Colin Farell (Jerry), David Tennant (Peter Vincent), Toni Collette (Jane Brewster), Imogen Poots (Amy), Christopher Mintz-Plasse (Ed)
