Domingo, 19 de mayo de 2013

Drink & Drive for dummies

/Agencia Uno/Agencia Uno

Dejando el absurdo de lado, la nueva ley es absolutamente paternalista: para evitar el sida, no tire; para que no lo atropellen, no cruce la calle. Dicen por ahí que cada país tiene el gobierno que se merece, quizás justamente nosotros más que un presidente, nos merezcamos un papá que nos diga hasta que hora podemos salir en la noche. Y a estos padres sí los elegimos nosotros.

“No queremos asesinos conduciendo” fue la frase que el viernes dio inicio a la nueva ley de alcoholes, bajando vaaarios puntos los límites: de 0,5 a 0,3 para ser tildado de conducir bajo los efectos del alcohol y de 1 a 0,8 para irse precioso por estar al volante en estado de ebriedad. Lo que significa que no podrás tomar una lata de cerveza si estás manejando (0,3), ni 2 copas de vino (0,15 c/u), ni un pisco sour (0,5). Ni hablar de un ron, un whisky o una piscola. Niuna.

Aquí hay un “test” para que veas cuanto puedes tomar si vas a manejar.

Esta duro. Muy duro. Duro para los restoranes que disminuirán el consumo de vinos. Duro para los que no toman nada, que pasaron a convertirse en choferes de los que sí. Duro para todos menos para los taxistas que se juntaron en Plaza Italia a celebrar.

Además las sanciones son graves. Por conducir bajo la influencia la suspensión de licencia puede ir de los 3 a los 6 meses y por manejar ebrio, o mejor dicho, completamente lúcido pero con una piscola encima: cárcel.

Incluso escuché por ahí (y esto sí que no se que tan real será) que si te limpias la boca con un enjuague bucal el alcohómetro te marca 0,5. Asi que ni se te ocurra lavarte si vas a manejar. Y ojo con el perfume. Hay que medirse. Un spray máximo, sino, a la capacha.

Ya me imagino una conversación una conversación en la peni:

  • Y usted señor ¿por qué esta aquí?
  • Violé a 5 mujeres, maté a sus parejas y me comí al hijo… y vo?
  • Eh… bueno yo… me enjuagué con Plax

Dejando el absurdo de lado, la nueva ley es absolutamente paternalista: para evitar el sida, no tire; para que no lo atropellen, no cruce la calle. Dicen por ahí que cada país tiene el gobierno que se merece, quizás justamente nosotros más que un presidente, nos merezcamos un papá que nos diga hasta que hora podemos salir en la noche. Y a estos padres sí los elegimos nosotros.

La tolerancia cero es un reflejo de una sociedad inmadura. Volvamos a demostrar que somos capaces de salir a carretear sin matar a nadie para que esta ley no sea necesaria.

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