Pasó colado. Entre las elecciones de la ANFP y la definición del campeonato, casi ni se habló del sorteo de la Copa Libertadores 2011, que se hizo a mitad de semana en Paraguay y que fue un desastre.
Si en cuanto a nivel futbolístico la Copa Libertadores no tiene nada que envidiarle a la UEFA Champions League, fuera de la cancha la distancia es sideral.
En primer lugar, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) no puede hacer un sorteo con apenas 14 equipos confirmados de 38. Así, quedaron grupos bizarros como el siete, compuestos por Argentina 2, Paraguay 2, Brasil 4 y “Ganador Llave 1” (fase previa en la cual se miden Brasil 5 y Colombia 3). Un enredo tremendo para quien seguía el torneo por televisión.
Si consideramos que ayer, por ejemplo, quedaron definidos los representantes de Perú y Bolivia. Y que la próxima semana se conocerán casi todos los nombres de Chile, Uruguay y Brasil. ¿Por qué no esperaron dos semanas más?
Espero que la explicación no tenga nada que ver con la proximidad del Mundial de Clubes. Éste que se disputará entre el 8 y el 18 de diciembre en Emiratos Árabes Unidos y al cual se trasladan muchos dirigentes sudamericanos (y que considera viáticos magníficos). Me imagino que para ellos lo más importante es lo que ocurre acá en Sudamérica. La explicación para elegir esta fecha tan poco funcional para el sorteo, tiene que ser otra.
Otro aspecto incomprensible fue el criterio (o la falta de éste) de la Conmebol para designar a los cabezas de serie. Está bien: el fútbol venezolano ha progresado enormemente en los últimos años, pero ¿tanto como para ubicar a un representante de ese país en la tómbola 1, junto con equipos poderosos como el Santos o el Inter de Porto Alegre? Creo que no. ¿Resultado? Grupos muy disparejos. Para la zona 3, por ejemplo, el apelativo “Grupo de la Muerte” queda chico. Estará compuesto por Argentinos Juniors, Nacional de Montevideo, Brasil 3 (hoy sería Fluminense) y América de México. Del terror.
El lado bueno de este disparate es que terminó favoreciendo a Chile, pues incluso dos representantes nuestros podrían enfrentar justamente al Caracas, que quedó acompañado en su grupo por Chile 1 (el campeón del torneo), Argentina 3 (Vélez, Godoy Cruz o Estudiantes) y el ganador del cruce entre Chile 3 (ganador de la liguilla) y Bolívar.
Durante el sorteo mismo además, hubo errores insólitos como una bolita que se tuvo que ir de vuelta pues al abrirla notaron que había salido de la tómbola equivocada. O que durante toda la ceremonia el Deportivo Táchira ocupó el lugar del Caracas (por error de la federación venezolana) y la información fue corregida horas después. Bochornoso. Por suerte, en la cancha, y una vez que la pelota empieza a correr vuelve la magia de la Copa Libertadores y uno se olvida de todo esto. Diego tenía razón. La pelota no se mancha.
