Cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar

Opinión

El emblemático maqui

El emblemático maqui El emblemático maqui

El maqui se produce en forma natural desde las zonas áridas de Coquimbo hasta las australes de Aysén y Magallanes. Si se fomenta su plantación, al igual que otras especies, dará una enorme cantidad de trabajo y agregación de valor, ya que el producto se puede vender concentrado, liofilizado, congelado o procesado como colorante, medicina o ingrediente gastronómico.

Antonio Horvath Kiss

Por


Senador de la República por Aysén

El maqui se ha convertido en una estrella emblemática de los frutos nativos que cada día goza de mayor reconocimiento a nivel mundial; su denominación científica es Aristotelia chilensis, nombre muy apropiado por cuanto si tiene valor local también lo tiene a nivel universal. Al igual que otros, este fruto se ha convertido en un producto cada vez más apetecido debido a sus propiedades (antioxidantes y medicinales) y como colorante y alimento. Tal como otros frutos –cauchao, murta, chilco, calafate y plantas, cuyas hojas, corteza, flor o raíz, tienen múltiples propiedades. El maqui se extrae sin planes de manejo y sin garantizar su sustentabilidad.

La Universidad Católica de Chile –entidad ejecutora a través de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal–, la Universidad de Talca –mediante el Centro Tecnológico de Hidrología Ambiental–, y el programa de Estrategia Regional de Innovación del Gobierno Regional de Valparaíso, financiaron y realizaron el proyecto “Establecimiento de plantación con fines productivos de Aristotelia chilensis en zonas rurales de la región de Valparaíso, a través de la utilización de sistemas de captación de aguas lluvias”.

Este proyecto considera cinco lugares seleccionados con distintas características de suelo, topografía y condiciones climáticas para desarrollar una plantación, en lugares que tienen muy poca precipitación. A través de un ingenioso sistema de una membrana extendida en una determinada superficie, colectan el agua y la guardan en un estanque de 30 mil litros; con ésta se riegan por goteo de manera de garantizar el prendimiento de las plantas, que además están protegidas ante el ataque de roedores y otras especies.

El proyecto se realiza con la participación de las comunidades, para lo cual también ha habido asistencia de Conaf e Indap. El resultado ha sido muy bueno. Los distintos especialistas junto con las comunidades han encontrado mayores bondades en el uso del agua, como agua potable o para riego y también para el combate de incendios.

El maqui se produce en forma natural desde las zonas áridas de Coquimbo hasta las australes de Aysén y Magallanes. Si se fomenta su plantación, al igual que otras especies, dará una enorme cantidad de trabajo y agregación de valor, ya que el producto se puede vender concentrado, liofilizado, congelado o procesado como colorante, medicina o ingrediente gastronómico.

Entre otras bondades –atribuibles a su condición de antioxidante e hipoglicemiante y protector de la retina–, el maqui también previene la erosión, y con otras plantas, ayuda a formar ecosistemas para la recuperación de bosque nativo. No olvidemos que tenemos entre tres y cinco millones de hectáreas que urge forestar, para lo cual hay que revitalizar y enfocar a especies nativas el antiguo DL 701 –hoy satanizado por el exceso de especies de pino y eucaliptus– que bien manejadas, representan una actividad importante de generación de empleo y de dinamización económica que requiere nuestro país.

Tags

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día

El Dínamo AM

Comenta este post

Newsletter
El Dínamo AM

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día