Jueves, 23 de mayo de 2013

El malo de la película

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Para entender la masacre de Colorado y la violencia en las calles de Estados Unidos, basta saber este dato: el 45 % de familias tienen un arma en casa de acuerdo a un estudio de la consultora Gallup.

Sin cámaras, sin prensa. Christian Bale, protagonista de la última saga de Batman, viajó hasta el hospital de la ciudad de Aurora, en Colorado, Estados Unidos, para visitar a las víctimas de James Holmes, el sospechoso de la masacre en la que murieron 12 personas y 58 resultaron heridas durante el estreno de la última película de la saga.

Para ellos se viene un largo camino de dolor y sanación. Porque la muerte, como en tantos casos, no distinguió entre edades, ni sexos, ni razas ni creencias. Solo el recuerdo de una velada que terminó en tragedia, de una nueva mancha de sangre que estremece a los norteamericanos.

La excusa de la libertad para comprar armas ha cobrado víctimas. Una vez más, un producto fabricado legalmente y vendido abiertamente en Estados Unidos, ha matado y herido a ciudadanos estadounidenses.

Lo impresionante de todo esto es que a pocos días de la matanza, aumentaron tanto las entradas de la película (que en un momento se pensó retirar de los cines), como la venta de armas, que pueden adquirirse en cualquier negocio de la esquina.

Para entender la masacre de Colorado y la violencia en las calles de Estados Unidos, basta saber este dato: el 45 % de familias tienen un arma en casa de acuerdo a un estudio de la consultora Gallup.

Una cidra aberrante y que, actualmente, ningunos de los candidatos presidenciales tiene intención de cambiar ya que les restaría votos de una importante cantidad de americanos que  ya privilegia su libertad y ninguna enmienda que se las restrinja.

Con esta consigna, personas desequilibradas portan armas como quien lleva una cartera bajo el brazo. Pasean libres por las calles al arbitrio de que un cambio de humor o un acto tan planificado como el de James Holmes, los lleve a cometer actos como el del 20 de julio.

¿No sería mejor una política más restringida al respecto? ¿No son casos como éste los que debieran hacer que las autoridades abran los ojos y se resuelvan a actuar? ¿Cuántas vidas tienen que pagar por la popularidad de un potencial candidato a algún puesto de poder?.

El mundo se cierra en la pena del pueblo de Aurora. Se espanta de que en un acto tan cotidiano, común y familiar como ir al cine, se pueda terminar con alguien muerto a tu lado.

De acuerdo a los informes policiales, no había nada ilegal en las armas y municiones que James Holmes utilizó en su ataque en un cine de Colorado.

¿Basta con que no sea ilegal para que sea correcto?.

Claramente este no es uno de esos casos.

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