Somos endeudados por el crédito CORFO. Todavía no nos toca pagar, pero estamos en la primera línea para ver cómo más de cien mil familias han tenido que sufrir con el miedo al embargo de sus casas hipotecadas a causa del usurero interés del 9%. Esto es incluso mayor que el interés de los créditos hipotecarios. Para nosotros, habría sido más conveniente comprar una casa que acceder al crédito CORFO para estudiar. Pero ya no fue así.
Esta es nuestra angustia y la de miles, que hace años vimos truncado el sueño de ser profesionales, por la culpa de una entidad que prometía entregar acceso a la educación superior gracias a un “oportuno” préstamo.
Hace aproximadamente dos meses, inspirados por el sentimiento de igualdad entre los estudiantes que gatilló el movimiento, los estudiantes estafados por el crédito CORFO comenzaron a agruparse a lo largo de todo Chile para denunciar públicamente los múltiples daños colaterales que atraviesan sus vidas por el sólo hecho de cumplir el sueño de ser profesionales.
La semana recién pasada asistimos a la sesión especial de la Cámara de Diputados citada para tratar el problema. Pensamos que asistiríamos al primer intento por parte del Gobierno por dar una solución al problema de estas cien mil familias, pero lo que vimos fue una sala vacía ante la discusión, unos ministros con poca disposición y a una gran mayoría de los diputados sólo interesados en votar.
En la misma sesión el ministro Beyer hizo un monólogo de buenas intenciones que, finalmente, terminaron en nada distinto de las propuestas ya conocidas y ninguna solución a los estudiantes estafados por el CORFO. Lo más grave vino desde el ministro Longueira. El presidenciable de la derecha hizo énfasis en que era la tercera vez que venía a hablar de lo mismo, pese a su apretada agenda, como si los problemas de las familias no fuesen parte importante de su quehacer político.
Tras dar cuenta de su aburrimiento ante su participación en la sesión, el ministro de Economía indicó que ninguna mejora técnica del crédito CORFO se realizaría si el parlamento no aprueba la reforma al CAE y el ajuste tributario, políticas promovidas por su gobierno. Con esta jugada el ministro Longueira demuestra un claro intento por dividir a los estudiantes a través de un chantaje.
Mientras los representantes del movimiento estudiantil hacemos un llamado enfático a no aprobar ni la reforma al CAE ni la propuesta de ajuste tributario enviada por el Ejecutivo, por lo deficiente e insuficiente que son frente a las demandas que hemos levantado desde el año pasado, Longueira le dice a estos estudiantes que ni los embargos ni las órdenes de cobranza judicial se resolverán a menos que avancen las iniciativas de su gobierno. Frente a esto cabe preguntarnos ¿por que sería el ministerio de Economía el indicado para resolver un problema que afecta a cientos de miles de estudiantes de todo Chile? ¿no es esta una responsabilidad del MINEDUC y su ministro?
Ayer lunes, la agrupación, en compañía de los representantes estudiantiles del CONFECH, tuvo su primer acercamiento con el ministro Beyer. En resumen, el MINEDUC no entregó otra respuesta más que rebajar el interés del CORFO subsidiando al igual que el CAE a la banca que no van a dejar de ganar con el negocio lucrativo de la educación.
En conclusión, el crédito seguiría siendo perverso debido a que la ganancia de los bancos la terminamos costeando todas las familias chilenas a través de los impuestos que pagamos al Estado, para nuevamente subsidiar a los bolsillos de los banqueros de este país: Luksic, Matte y tantos otros conocidos.
La excusa expuesta por el MINEDUC para aplicar esta solución es que todas las partes (estafados CORFO, Estado y bancos) tienen que salir ganando. Cuando lo que realmente pasa es que se pone en la misma balanza, a los privados, a las familias afectadas, al Estado y con él a todos los chilenos.
¿Por qué los bancos tienen que ganar cuándo se trata de solucionar un problema relacionado con nuestra educación? Tras esta reunión el ministro Beyer indicó a La Segunda que “el tema de los créditos CORFO es un tema que está viendo el ministerio de economía”.
Esto nos sigue demostrando día a día dónde están puesto los intereses del Gobierno, y cuál es el foco de atención en cuanto a soluciones estructurales, que terminan siendo pan para hoy y hambre para mañana.
Finalmente ¿cuál es el denominador común entre los estafados por el crédito CORFO y el resto de los estudiantes? ¿es su condición de estudiantes? ¡sí! ¿es su condición de endeudados para estudiar? sí, y más que eso ¿es la pauperización que han sufrido sus familias a causa del endeudamiento? sí, y más que eso ¿qué comparten los estudiantes estafados por el CORFO con todos los estudiantes movilizados? que llegó el momento en Chile en el que una generación completa deja de ver los derechos como algo que se transa en el mercado y se ofrecen al mejor postor. A nuestra generación la mueve la convicción de que por los derechos no se paga, que deben ser provistos y garantizados por el Estado, no para algunos, no para pocos, sino para todos por el hecho de ser miembros de la misma comunidad.
Daniela López
Cristian Villagran

