Miércoles, 22 de mayo de 2013

Esa rubia debilidad

rubia

Una de ellas es un poquito menos morena, lo que ha generado algo así como una “posibilidad esperanzadora” en mi suegra, cuñada, hermanas, tías, primos, colegas y todo aquel que se acerca a su cuna con comentarios del tipo “¡qué linda, va a ser rubia!”, “¡qué linda, es clarita!” “¡qué linda, va tener los ojos de color!”

Pedro y yo somos morenos como el 99% de los hombres y mujeres de este país.  Mis niños son morenos como el 99 % de los niños de este país. Las mellizas nacieron morenitas como el 99% de las guaguas del país, pero una de ellas es un poquito menos morena, lo que ha generado algo así como una “posibilidad esperanzadora” en mi suegra, cuñada, hermanas, tías, primos, colegas y todo aquel que se acerca a su cuna con comentarios del tipo “¡qué linda, va a ser rubia!”,  “¡qué linda, es clarita!”  “¡qué linda, va tener los ojos de color!”

¿Es que el café no es un color? ¿Es tan maravilloso ser rubia?  ¡¿Qué les pasa?!

Hoy llega mi suegra a vernos, se va directamente a mirar a Eloisa.

- Qué guagua mas linda.

- Sí, es muy linda suegra.

- ¡Qué color de ojos más precioso!

Comienzo a sentir rabia por sus fantasías aspiracionales.

- Grises suegra, como el de todas  las guaguas cuando todavía no definen su color.

- Como que grises, es un azul profundo.

Tan profundo que es color arena, pienso.

- ¿¡Por qué le pones gorrito!? Que su pelito rubio reciba los rayos del sol, dice mi suegra tomando a Eloisa como si fuera un celular buscando señal y empieza a moverla sin sentido mientras me intenta explicar lo inexplicable.

-Mira, si la pones aquí, en un ángulo un poco así, un poco más acá y con su cabeza apuntando justo hacia allá, se le ven unos pelitos rubios rubios y si el sol le llega así, justo acá, apuntando hacia allá, con la cara así y con el mentón en esa dirección, los ojos se le ven claros, claros.

Voy a arrebatarle a mi pobre hija encandilada con el rayo de sol que le quema los ojos cuando es ella quien me la entrega para dirigirse solemne a su cartera.

-Le traje un regalo, es la “herencia en vida” para mi nieta Eloisa.

Saca un sobre y del sobre una foto en blanco y negro de ella cuando era guagua

- Mira que parecidas somos y sabes como me decían a mí, Canarito.

- ¿Canarito?

- Por lo rubia.

Mi suegra pudo haber sido muchas cosas, flaca, alta, distinguida, incluso simpática, pero rubia, no.

-Esta es la foto original, me dice,  guárdala como reliquia y se la entregas el día de su graduación si es que yo ya he dejado este mundo. La próxima semana estará lista la copia que le mandé a hacer en grande para la pieza.

Guarda la foto en el sobre y ahora con cara de misterio revelado saca un atado de pelo amarrado con una cinta de raso rosado

- Este mechóncito me lo cortó mi abuela cuando era guaguita  “el atadito dorado” le llamaba, es el recuerdo más precioso de mi infancia.

Dicho esto veo que saca unas tijeras de uña con la franca intención de obtener el “atadito dorado” de la cabeza de mi hija. Me interpongo con fiereza dispuesta incluso a amenazarla con botar por la ventana el asqueroso atadito de pelo gris muerto.

- Le aseguro que mi hija tendrá recuerdos mas preciosos de su infancia que un atadito de pelo, que por cierto no será dorado si no negro y a mucha honra y a mucha calma porque si fuera dorado tendría la paranoia que me la cambiaron en la clínica porque no tiene por donde. Su foto de guagua es preciosa, la felicito y se la agradezco pero es evidente que su madre formaba parte de las miles de madres que les cuentan a sus hijos la leyenda: “cuando chiquitito eras rubio, rubio…”. Nadie se pregunta por que los miles de niños rubios rubios luego son morenos morenos.

Mi suegra avanza con calma y ante mis ojos atónitos le corta un mechón a mi niña y le dice

-No te preocupes preciosa que aquí está la abuela para guardar tu “atadito dorado”. A tu mamá le perdonamos sus tonteras porque es la típica morenita picada, pero igual la queremos. Acuerdate Andrea que la próxima semana traen mi foto de guagua en grande, la enmarqué en un cuadro con forma de “canario”, le va a encantar.

 

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