Domingo, 19 de mayo de 2013

La espantosa ordinariez en la política chilena

/Agencia Uno/Agencia Uno

Coherencia es una palabra que no se conoce en la Concertación. Sus líderes de antaño, que dejaron el gobierno y sus partidos, para iniciar aventuras presidenciales individuales dos años antes que terminara el mandato de la ahora anhelada lider; saben en su fuero interno que Michelle, no va a volver. Para qué y a qué.

Yo conocí a la Vero Bachelet, y me acuerdo puntualmente hasta el día de hoy de su cumpleaños en septiembre; el 29, por lo que es una Libra, con la Luna bien aspectada. Siempre fue y no ha dejado de ser encantadora. La defiendo más allá de la amistad, la reconozco por el respeto.

No conozco al que no caiga fascinado en su órbita, pues esa amabilidad intrínseca, esa paz que emana en su compañia la hacen una amiga entrañable, cuando uno pasa la barrera de entrada que es alta y delicada. Muy difícil de traspasar, para los cínicos de profesión.

No es de muchos amigos y amigas como para estar en Facebook, ya que su sobriedad no le permitiría meterse en berenjenales sociales.

Su sentido de la diplomacia y la sensibilidad que es parte de su AND, la hace una excelente mediadora, y líder natural en los trabajos de equipo. No tiene alma de payaso ni de florero o centro de mesa, para resaltar su presencia.

Menos necesitaría andar buceando y jugando tenis en Caburgua, para tener cabida en la revista Forbes, como una de las mujeres más poderosas del mundo en 4 oportunidades; y no por cantar junto a su guitarra, aparece en la revista TIME, como la decimoquinta lider más influyente del mundo.

Hace dos años la Revista Foreign Policy, que nadie podría catalogar como frívola, la sitúa en el lugar Nº 36 de los 100 Pensadores Globales más destacados del mundo.

Cuando la presidenta Dilma Rousseff, pronunció el histórico discurso en Naciones Unidas, en septiembre del año pasado; tuvo elogiosas palabras para la ex Presidenta chilena, quien no estaba en la sala, sin embargo recibió un aplauso de pie por todos los presentes,  reconociendo su capacidad a nivel mundial.

Sin embargo aquí, país de las frases desafortunadas, como “La política es sin llorar”, “el 24/7” y otras denominadas piñericosas, sus adversarios, mejor dicho, enemigos políticos; la tratan de enlodar como responsable del terremoto, del Tsunami, y poco menos que de Homicidio Social. Ya no existen caballeros en política.

Sus colaboradores, más dispersos que pensamiento de programa farandulero, esperan señales desde Nueva York, para que vuelva la Mamá y los saque de la orfandad en que quedaron tras la perdida del poder.

Coherencia es una palabra que no se conoce en la Concertación. Sus líderes de antaño, que dejaron el gobierno y sus partidos, para iniciar aventuras presidenciales individuales dos años antes que terminara el mandato de la ahora anhelada lider; saben en su fuero interno que Michelle, no va a volver. Para qué y a qué.

Quién en su sano juicio podría volver a encabezar la nada misma.

Me hace tanta falta ver un gesto caballeresco; no por el hecho de referirse a una mujer, a una gran y querida ex mandataria; sino por el sentido de convivencia y proyección de país. Si a ella la tratan así, que se espera en el trato para cualquier ciudadano que trabaja día a día construyendo Chile. Pero se trata de joder; y en la política hay expertos en la pesadez instantánea. Sin filtro, sin medida.

Somos por esencia “chaqueteros”, pero llegamos al límite de la rotería en estos meses estivales. Esperaba una declaración sensata, pero ni siquiera la escuché del primer mandatario o de sus  ad laterae. Y el escudero Pancho, que es de mecha corta, de tanto que habla; su especialidad por lo demás, no ha estado a la altura de las circunstancias. Sus ironías repetidas, sin gracia alguna, lo ha hecho caer en la polémica ordinaria.

Por más que escarbo, no aparece caballero alguno que haga subir esa deteriorada imagen de la política, que está en los últimos lugares de credibilidad y respetabilidad pública.

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