Domingo, 26 de mayo de 2013

La Pasarela: El huevo o la gallina

flickr.com/ottonassarflickr.com/ottonassar

En la última columna del año, corresponde hacer un repaso de lo que han sido los últimos 12 meses en moda, aprovechando de adelantar un poco como se viene el próximo.

No puedo dejar de comentar (aunque sea la frase más trillada de la semana) que es la última columna del año. 2011 se va y aunque esta columna en particular no es para hacer un full visto, en cuanto sitio revisemos, repaso de lo que han sido los últimos 12 meses en moda, si aprovecho de dejar una síntesis ultra express de cómo vi este año y un poco como se viene el próximo:

 

Partimos el 2011 con claros dejos de un glam rock ochentero aún rescatado del movimiento Balmain (desde su colección 2005), pero este año, a diferencia de los últimos 5 si se sintió un vuelco importante en cuanto a la estética: menos rock y más retro.

 

La palabra “Vintage” se volvió un poco prostituta para servir en la descripción de casi todas las colecciones presentadas, tanto para invierno como para verano. El punk/rock, de tachas, desgastados, cuero y  puntas (que aún rondará sobre todo gracias a la estética de Lisbeth Salander y el estreno de la versión gringa de la saga Millenium, que ya generó una colección cápsula en H&M), se ha cambiado sutilmente por cuellitos “Peter Pan”, gazas, trenzas y  siluetas más anchas. The great Gatsby (con también película pronta a estrenarse), Liz Taylor, Twiggy, Bianca Jagger y Annie Hall, entre otras varias son parte de las inspiraciones.

 

Los años 20, 50, 60, 70’s y tintes de lo que quedó del abuso de los 80’s reinterpretados en los últimos años se mezclan para entregarnos una nueva versión remix de lo que es Vintage (que hoy, lo es todo).

 

La onda militar se reintegra (una vez más), pero está vez no con camuflados y colores caqui (iiiuuu!), sino en una forma más elegante de abrigos de paño y botones dorados (otro tono que lleva rato apernado y lo veo seguir…) que nos rememoran altos cargos militares o navales y se acoplan a los cuellos y la femineidad con ultra elegancia. *Louis Vuitton lo presentó perfecto para invierno 2011.

 

Ahora, ante todo este panorama de reinterpetaciones, inspiraciones y referencias vistas este año, me pregunto ad portas 2012 ¿qué viene primero, la imagen o el contenido? ¿Sabemos primero lo que queremos mostrar o lo que queremos decir? Más allá de eso ¿nos importa más lo que mostramos (o vemos), o lo que escuchamos (o decimos)?

 

Este año en que se ha visto la reinterpretación en todo su esplendor, y que mucho de lo que se nos presentó (y luego vende) nos cuenta una historia histórica (valga la redundancia), reflexiono ¿nos sentimos partes también de esta historia? ¿La entendemos? ¿Nos importa? O sólo nos paseamos como monos copiando lo que en teoría se está usando.

 

Una vez más mi mensaje va a el empoderamiento del gusto personal. A perpetuar al busquilla que sabe lo que quiere y no descansa hasta encontrarlo, pero por algo más que la foto que vio en la revista. Generar moda #therealshit.

 

Comparte

Otras columnas de Natalia Hume