Viernes, 18 de abril de 2014

La violencia escolar y los proyectos de ley en Chile

En los últimos años ha habido un incremento sustantivo de denuncias de situaciones de maltrato en los colegios, involucrando tanto a alumnos (as) como profesores (as).

La violencia escolar en Chile se ha posicionado en diferentes medios de comunicación y agendas de los ministerios relacionados. Se han conocido hechos de gran impacto mediático, como el suicido de adolescentes producto de situaciones de acoso escolar (bullying).

En los últimos años ha habido un incremento sustantivo de denuncias de situaciones de maltrato en los colegios, involucrando tanto a alumnos (as) como profesores (as).

 

Asimismo, se han publicado estudios nacionales respecto de su prevalencia y también modelos explicativos, que permiten hoy relevar la necesidad de prevenir el fenómeno, ya que se sabe acerca de sus consecuencias.

 

En este escenario, el país decidió legislar en torno al tema por medio de la presentación el año 2010 de un proyecto de ley impulsado por la Comisión de Educación del Senado. Por unanimidad, se despachó el articulado del proyecto que explicita, en la Ley General de Educación, la obligación de todos los miembros de la comunidad escolar de evitar toda acción de violencia física o psicológica cometida por cualquier medio. Dicha iniciativa fue conocida como la “ley antibullying”.

Durante el presente año, diputados de la Comisión de Educación decidieron presentar una moción parlamentaria, denominada “Ley general de convivencia escolar”, en reemplazo del proyecto aprobado en el Senado. Lo anterior, con el propósito de enfrentar de manera integral las acciones de violencia y acoso al interior de las escuelas, enfatizando que en esta materia no basta con reaccionar mediante normativas enfocadas mayormente en lo punitivo.

 

La reciente propuesta es un gran acierto dado que busca promover la seguridad al interior de los establecimientos educacionales del país, enfatizando la convivencia escolar, pero reconoce también las fortalezas del proyecto anterior que busca poner atajo a las situaciones de violencia. De alguna forma, integra los pasos dados con anterioridad.

 

La violencia escolar en Chile ha disminuido en los últimos años. Así lo corroboran los datos recientemente entregados por la Encuesta Nacional de Violencia en el Ámbito Escolar (2009), que muestra una baja de estudiantes que reportan ser agresores y víctimas de situaciones de violencia en comparación con el año 2007. Por ejemplo, estudiantes que han sido víctimas de agresiones bajó de 25,3% a 23,5%. En relación con los agresores, bajó de 31,7% a 28%.

Sin embargo, se han incrementado aquellas situaciones más graves o complejas, que si bien son de baja prevalencia, nos deberían preocupar por su impacto social mayor. Por ejemplo, estudiantes que declararon agresiones de tipo sexuales aumentaron de 2,4% a 2,9%. A su vez, estudiantes que han sido agredidos con armas aumentó de 4,5% a 6,7%.

 

Por lo mismo, es necesario enfatizar junto con la promoción de la convivencia a través de diferentes formas, estrategias de intervención para aquellas situaciones de violencia más graves que se puedan presentar en una comunidad escolar.

 

Ahora bien, el desafío de la futura ley será lograr ir acompañada de una política pública que llegue realmente con planes, programas y proyectos a todas las comunidades escolares del país. De lo contrario, será complejo lograr incidir más profundamente en el fenómeno.

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