Viernes, 18 de abril de 2014

Los 7 errores de la campaña contra el Sida

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La lucha contra el sida debe incluir varias estrategias, entre ellas la detección del VIH, pero esta medida por si sola no ayudará a la prevención.

Las campañas de prevención del sida siempre han causado polémica en nuestro país, y la última lanzada por el Ministerio de Salud no ha sido una excepción.

Todos sabemos que las campañas son muy necesarias y más aún si se trata de prevenir el sida, una enfermedad que no sólo causa daño en la salud y la vida de las personas que viven con ella, sino que además las estigmatiza y discrimina.

Lamentablemente esta campaña tiene muchos errores, lo que nos debería preocupar a todos y en especial a quienes trabajamos en el ámbito de la salud sexual y reproductiva.

¿Cuáles son estos errores?

Primer error: las campañas preventivas en salud deberían responder a una realidad sanitaria con el propósito de cambiar conductas de la población que puedan provocar un daño a su salud. Esta campaña no se focaliza en la prevención del sida, sino en su detección.

Segundo error: El VIH/sida en nuestro país afecta mayoritariamente a los hombres, aunque ha aumentado en forma sostenida en las mujeres. En los últimos años el grupo que experimentó una mayor alza porcentual fue el de hombres y mujeres de 10 a 19 años, y la principal vía de exposición al virus fue la sexual. La campaña no apunta a este grupo etáreo o sea los y las adolescentes, ni a la prevención del VIH por la vía sexual.

Tercer error: Los spots inducen a creer falsamente que después de realizarse el examen, las personas estarán protegidas de adquirir el virus. Incluso en uno de ellos, un joven dice que después de conocer el resultado de su examen puede estar tranquilo, siendo que el examen no protege de adquirir el virus.

Cuarto error: Asumir que si más personas se realizan el test del sida menos personas tendrán el sida. Si la campaña es efectiva, probablemente mas personas sabrán sí tienen el VIH, pero esto no implica que no desarrollarán la enfermedad.

Quinto error: Incentivar a tomarse el examen sin que la red asistencial esté preparada para ello.

En nuestra experiencia de trabajo con adolescentes y jóvenes conocemos de las dificultades que existen en el acceso a los servicios públicos de salud. Los consultorios en su mayoría no realizan el test y las unidades especializadas que lo hacen son apenas 6 en la región metropolitana y este número es menor en regiones.

Sexto error: Los spots no explicitan donde se puede realizar el examen y la información sólo está disponible en el sitio web, por lo tanto se asume que todas las personas tiene acceso a Internet. Y aún teniendo acceso al sitio web, la información publicada es escasa y ambigua.

Séptimo error: En la campaña no participaron las organizaciones que reúnen a personas viviendo con VIH. La evidencia científica ha demostrado que las estrategias de prevención en salud exitosas requieren de la participación de la comunidad involucrada.

La lucha contra el sida debe incluir varias estrategias, entre ellas la detección del VIH, pero esta medida por si sola no ayudará a la prevención.

El sida en nuestro país se adquiere principalmente por la vía sexual, y no querer ver esto, es tapar el sol con un dedo y dar la espalda a las personas y sus necesidades.

El uso del condón, la pareja única y la abstinencia sexual siguen siendo las únicas medidas efectivas en la prevención del VIH y no incluirlas en una campaña del sida es una negligencia de la autoridad sanitaria.

En las charlas y actividades educativas en sexualidad con adolescentes que realizamos en Prosalud, somos testigos de que uno de los aspectos que más valoran los jóvenes es aprender sobre el uso correcto del condón y acceder gratuitamente a éstos.

Como sociedad tenemos que hablar y educar sobre sexualidad, permitir que los y las adolescentes tengan acceso a servicios de salud amigables y por supuesto garantizar el acceso gratuito y expedito a los condones en colegios, centros de salud y espacios públicos juveniles.

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