Las declaraciones de Osvaldo Andrade el último fin de semana y su relación con su principal socio reafirman lo que hemos visto en el último tiempo en la Concertación.
Mientras por un lado algunos plantean la necesidad de avanzar hacia la incorporación de nuevos actores, viraje a la izquierda, otros se niegan a revisar la estructura de la coalición. Lo que sorprende es la falta de ideas y de un proyecto político, al final del día lo único que importa es como se recupera el poder perdido.
Frente a esto cabe preguntarse por qué no existe un proyecto político, lo cierto que no es posible la existencia de un proyecto político porque no se da la posibilidad de un debate político, la sola idea de una diferencia de ideas lleva a algunos a temer que la tienda del arcoíris puede desaparecer y con ella toda expectativa de un futuro gobierno. Para comprender el análisis basta con las declaraciones de Andrade, sostiene que ha sido elegido presidente del PS para cumplir con el mandato de derrotar a derecha, vale decir, primero se recupera el poder y luego quizás hablamos del proyecto.
Detrás de la idea de Andrade se desprende que la recuperación del poder va unida también a no transar su acceso a los cargos en un futuro gobierno. Por otro lado cuando el PPD y el PRSD plantean abrir la Concertación y sus aliados los cuestionan, tampoco están pensando en un proyecto político sino en que el partido pueda calzar en una mejor situación de poder en el futuro gobierno.
Finalmente, el debate de las ideas tiene poca importancia. No estoy afirmando de que las ideas no existan, el problema es que no existe acuerdo respecto de ellas y no se ve un camino que nos lleve a alcanzarlo. ¿Cómo puede la alianza opositora alcanzar un acuerdo programático respecto de aborto, la participación del Estado en la actividad económica, la reforma educacional? ¿Puede la incorporación de sectores ecologistas, comunistas, movimientos por los derechos de la minorías sexuales, los seguidores de Marcos Enríquez-Ominami, entre otros resolver la crisis de identidad y la falta de acuerdos esenciales?.
Raya para la suma, al parecer no estamos frente a un nuevo proyecto político, ni frente a nuevas ideas. Falta entender que se requiere de un nuevo trato que involucre las ideas del humanismo cristiano, del mundo socialista y de la izquierda liberal, que pueda superar la actual relación soft, el personalismo y que permita enfrentar la decadencia del sistema neoliberal del individualismo autoritario homogeneizante de la derecha.
Resta saber si la actual situación se decantará permitiendo que los actores políticos puedan hacer el cálculo, y si la nueva, o quizás vieja Concertación, tiene el tiempo suficiente para organizar sus bases de apoyo para la conquista del poder.

