Domingo, 19 de mayo de 2013

Mala Memoria for Dummies

/EFE/EFE

Prendo la TV y veo por primera vez hablar al recién electo presidente de la FECH, Gabriel Boric. Mira a la cámara y se despacha un: “Al gobierno se le acabó la fiesta”. Definitivamente la incomunicabilidad es la fuente de toda violencia.

Parece obvio pero las crisis económicas son caldero de cultivo para los peores episodios de la historia,  y no precisamente (o únicamente) por el desempleo, la pobreza o la falta de recursos, sino por nuestra increíble incapacidad para hacer mea culpa y en su lugar mirar para el lado y buscar un chivo expiatorio. “esto es culpa de los griegos”, “es culpa de la derecha”, “de la izquierda”, “es culpa de los inmigrantes”. Suena conocido, ¿o es que acaso Europa ya se olvidó de lo que pasó hace menos de 70 años?

El triunfo de Hollande en las elecciones francesas frente a Sarkozi es casi irrelevante, en comparación al 18% obtenido por Marine Le Pen en la primera vuelta. Mientras los dos primeros tienen diferencias en definir cual será el mejor camino para el pueblo francés, ésta última esta más preocupada en definir quienes pertenecen a él. Y claro, quienes no.

Una de las primeras medidas de la líder del Frente Nacional (que poco falta para que se apellide socialista) hubiese sido eliminar el Schenge, es decir, cortar la inmigración y libre transito entre países de la Unión Europea. Aunque autproclamada más demócrata que su padre, el ultra-nacionalista Jean-Marie, el 2010 acusó a los musulmanes de ocupar Francia como los nazis, a raíz de la utilización de espacios públicos para realizar sus plegarias los días viernes. Mi problema no es con Le Pen, sino con el 20% de franceses que la secundan. Ya veremos en junio como votan en las elecciones legislativas. Ahí sí tengo susto.

Y en Grecia.  Grecia fue uno de los países más afectados por la invasión de Hitler en 1941: cerca de 300.000 civiles murieron de hambre, otros tantos miles por las represalias y el 80% de su población judía pereció en campos de exterminio. Parece mentira que hoy 21 diputados del partido neonazi “Amanecer Dorado” ocupen puestos en el congreso griego. “Ha llegado la hora del miedo para los traidores de la patria” declaró hace pocos el jefe del partido,  Nikos Mijaloliakos. Los medios griegos relatan que en la rueda de prensa de este mijo, sus guardaespaldas obligaron a los periodistas a ponerse de pie en señal de respeto al “líder”. ¡En Grecia po!

Los tiempos de la Union Europea están llegando a su fin. Varios líderes amenazan con abandonar el Euro y cada vez más población los secunda. Irónicamente es Alemania quien hace de mediador, estableciéndose como padre austero de la comunidad europea. Pero tampoco es ajeno de la llegada al congreso de partidos de extrema derecha como el Nacionaldemocrata, la Unión del Pueblo Aleman y los Republicanos.

¿Y como estamos por casa? Ayer vi un tweet de un tipo que contestaba al mensaje de Bernardo de la Maza sobre el miedo que le producía la llegada de los nazis griegos al poder con un “en Chile un partido más cruel lleva 30 años en el parlamento y no se acaba el mundo. un partido peor al nazi y que mata de frente”. Me metí en su cuenta y resulta ser un profesor de historia. Tal cual.

Creo que no estamos lejos de tener partidos políticos como los que están llegando al poder en Europa: falta que nos azote una crisis potente y van a empezar a supurar de las heridas. El ambiente enrarecido ya está, solo nos falta la excusa.

Parece ser que el descontento se ha transformado en una ideología que, al no tener destinatario, se transforma en un credo peligroso y anarquista. El problema de la política del “que todos caigan” es que todos caen. Y tal como lo anunciaran las encuestas CEP y Adimark, nadie se salva. Ni gobierno, ni oposición. En resumen: estamos descontentos, no sabemos con qué ni con quién, pero alguien tiene que pagar. A falta de un enemigo común, todos sirven.

Prendo la TV y veo por primera vez hablar al recién electo presidente de la FECH, Gabriel Boric. Mira a la cámara y se despacha un: “Al gobierno se le acabó la fiesta”. Definitivamente la incomunicabilidad es la fuente de toda violencia.

Estamos creando un escenario idóneo para que, mas pronto que tarde, un dirigente demagogo se encumbre como caudillo (como le ha sucedido a no pocos países de la región) anunciando medidas populistas que encaminen el odio hacia el chivo expiatorio de turno: el capitalismo, la iglesia, los peruanos, los coreanos, los homosexuales, los judíos.

No es Chile el de la mala memoria, es un virus de la humanidad completa. Espero que no entremos de vuelta al ciclo de “un país que no conoce su historia esta condenado a repetirla” y tantas otras frases clichés que anteceden a una tragedia.

TemasRelevantes
Comparte

Otras columnas de Marcos Alvo