Esta semana hay dos temas que vamos a repasar y que aparte de hacer sentir bien te darán gran gusto.
La fibra: buena amiga, siempre oportuna
Soluble e insoluble. La primera, es de avena y algunas frutas; se disuelve en agua y ralentiza la absorción de azúcar. Baja el nivel de colesterol ( LDL ) aporta pocas calorías lo que beneficia al control del peso.
Insoluble, se encuentra en muchas verduras y frutos secos y evita el estreñimiento.
¡Cha chan !!!! Agrega un poco de fibra a tu dieta.
Y mejor aún, si además de estar comiendo de lujo, haciendo todos esos ejercicios, le agregas un masaje intenso el gusto será inminente.
Toma nota:
Calienta un poquito de aceite y deslízalo con la palma por las piernas comenzando por los tobillos, gemelos y tibiales terminando en los cuadriceps e isquiotibiales, con una ligera presión ascendente hacia el corazón.
Luego, con la parte lateral de las manos da pequeños golpecitos a los gemelos y muslos que te ayudaran a destensar los músculos.
Completa la sesión recostándote con las piernas en alto apoyadas en la pared.
Otra forma es presionando fuerte con el codo sobre el muslo y deslízalo hacia arriba prestando más atención a las zonas que estén más cargadas. Cuando encuentres el punto presiona de forma circular y profunda durante 15 a 20 segundos y lo repites un par de veces.
¡Bien!!! ¡Qué descansoooooooooo!
¡Y qué fácil!
Recuerda que te tienes a ti, siempre ¡para lo que necesites!


