O’Higgins fue muy superior a la U en la primera final del torneo de Apertura del fútbol chileno y la diferencia en el marcador pudo haber sido mucho mayor que el 2-1 final, resultado con que los rancagüinos dieron el primer golpe en el estadio El Teniente.
Los “celestes” salieron con todo desde el primer minuto a ganar por una buena diferencia de goles, que les permitiera ilusionarse con el primer título de la historia del club e impusieron un ritmo frenético, gracias al que metieron a la U en su propio arco, durante los primeros 15 minutos, donde marcaron la apertura de la cuenta y estuvieron cerca de anotar 2 tantos más.
En el primer cuarto de hora, O’Higgins se aferró a un estilo bielsista puro, que consistió en atacar por las bandas, presionar por todos los sectores de la cancha a los azules y salir rápido desde el fondo. Esta apuesta le trajo muy buenos dividendos.
Tras los excelentes primeros 15 minutos, la “U” mejoró de la mano de la experiencia de Guillermo Marino, quien estuvo muy claro con la pelota en los pies, y que además anotó el empate con una excelente volea.
El resto del partido, el conjunto dirigido por Eduardo Berizzo le cedió la iniciativa a la U y apostó al contragolpe, fórmula con la que complicó al rival y mediante la cual llegó al 2-1.
En el final del encuentro, Enzo Gutiérrez se perdió el 3-1 solo frente a Jhonny Herrera, que salvó a la U con un achique fenomenal. Probablemente esta chance desperdiciada le termine costando el campeonato a O’Higgins, ya que la U ha sacado un doctorado en lo que es dar vuelta resultados en eliminatorias de ida y vuelta. Lo hizo en la final del Apertura 2011 contra Católica, en la Copa Libertadores frente a Deportivo Quito y el último fin de semana, cuando eliminó a Colo Colo.

