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Opinión

No me compro tu paro

No me compro tu paro No me compro tu paro

"¿Que el gobierno se hace el fuerte porque no cede a las presiones? ¡Pero si el paro es ilegal! Tienen que hacer cumplir la ley y remover a los huelguistas. Echarlos. Despedirlos. Igual como si usted no llega a trabajar por tres días seguidos".

Es una vergüenza. En Chile, el país “serio” de Latinoamérica, nadie puede nacer, trabajar, casarse ni morirse tranquilo porque al Registro Civil se le ocurrió declararse en paro. Las guaguas no pueden ser inscritas, algo que impide que sean beneficiarias de la Isapre así como que se tramite la respectiva licencia maternal. Los muertos no pueden ser enterrados. Los que buscan trabajo no pueden obtener el certificado de antecedentes para postular a ese empleo.

Hay muchos que no pueden hacer trámites de suma urgencia por tener vencida la cédula de identidad. Tampoco se puede renovar el permiso de circulación ni la licencia de conducir. Los autos nuevos no tienen patente. Hasta la semana pasada, 22 mil recién nacidos figuraban como N.N., 8 mil muertos no habían sido inscritos y 34 mil vehículos nuevos circulaban por las calles fuera de norma.

Sumemos los cientos o tal vez miles de viajes que están suspendidos por falta de pasaporte o toda esa gente que no puede cobrar sus ingresos. El país está naufragando por un paro. Pero por un paro que es ilegal. “El Registro Civil es un monopolio que está en manos del Estado, que debe prestar servicio a la ciudadanía y lo que se hace con esto es hacer un paro ilegal y absolutamente injustificado, un paro de un servicio que ha recibido un 50% de aumento de sueldo desde 2008 hasta hoy”, decía hace poco Rodrigo Díaz, Intendente del Bío Bío. Me da rabia.

Paro

Veo a mucha gente sufriendo por este paro de mierda. Pero mi rabia es doble. Por un lado están los funcionarios en rebeldía del Registro Civil, que esta semana tuvieron el descaro de funar a los trabajadores que el gobierno había dispuesto como parte del plan de contingencia. Pero, por el otro lado está, justamente, el gobierno. ¿Cómo pueden permitir que estos verdaderos piqueteros lleven casi 40 días parados? ¿Por qué no aplican la Ley de Seguridad del Estado? ¿Por qué dejan que los chilenos miremos desde la máxima impotencia cómo un grupo de presión puede hacer lo que se le da la gana cuando, para remate, ese grupo está cometiendo una ilegalidad? ¿Otra vez es el trauma pinochetista?

Ya pasó en el primer gobierno de Bachelet: tuvimos que ver en vivo y en directo cómo se saqueaban supermercados y tiendas durante días hasta que el gobierno entendió que había que poner orden. Con cojones. Ahora llevamos más de un mes presenciando como doña Nelly hace de las suyas, mientras el poder ejecutivo observa casi estoico desde La Moneda. ¿Que el gobierno se hace el fuerte porque no cede a las presiones? ¡Pero si el paro es ilegal! Tienen que hacer cumplir la ley y remover a los huelguistas. Echarlos. Despedirlos. Igual como si usted no llega a trabajar por tres días seguidos. Sobre azul y muchas gracias. Y que en el finiquito diga “se prescinde de sus servicios por haber secuestrado el país”.

Para que no se repita, nunca más, pues no hay que olvidar que le hicieron el mismo chiste a Piñera. Pero claro, para este gobierno es tabú legislar en contra de los trabajadores estatales, pues los malos se supone que deben ser otros.  Y, peor aún, como se trata del mismo gobierno que propugna el proyecto de Reforma Laboral que todos conocemos, es casi una contradicción ser una autoridad responsable y ponerles los puntos sobre las íes a quienes trabajan para el Estado, cuando al mismo tiempo están propugnando que en las empresas haya huelgas sin reemplazo. Un desastre. Otra vez, la falta de liderazgo. Otra vez, estos adultos que son incapaces de comportarse como tales. Otra vez, el síndrome MEC, pero esta vez, desde el Registro Civil y desde La Moneda.  

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