Cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar

Opinión

Política y negocios, el gran problema del ex presidente Piñera

Política y negocios, el gran problema del ex presidente Piñera Política y negocios, el gran problema del ex presidente Piñera

En mi opinión, la centro derecha gestiona mejor el país, es más responsable fiscalmente, genera más empleo y crecimiento, además de mejores expectativas. Pero un candidato como Piñera no representa lo que se espera de la separación de lo público y privado, de los permanentes conflictos de interés o información privilegiada.

Por


Ingeniero Comercial Magister en Economía UNAB -IEDE, Cursando Maestría en Política Económica en el SMC University

El ex presidente Sebastián Piñera hizo un buen gobierno, genero altos niveles de crecimiento. Chile se acercó al pleno empleo, disminuyó la pobreza, amplió el post natal a 6 meses. Realizó una pequeña reforma tributaria. En la agenda de salud y seguridad quedó al debe, al igual que en su relación con los partidos políticos y terminó entregando la banda presidencial a su adversario político. Lo cual le quita éxito a su gestión.

Sin embargo, Piñera el hombre de negocios siempre estuvo presente durante su gobierno. Y era muy difícil diferenciar al Presidente del Empresario. Ya que siempre fue objeto de críticas su relación con los grandes grupos empresariales y el poder económico.

De hecho asumió la Presidencia siendo aún dueño de Chilevisión y el fidecomiso ciego que hizo de su fortuna está siendo cuestionado con razón. Sobre todo por las inversiones extranjeras, las cuales no estaban incorporadas en el fidecomiso. Esto sorprende, ya que era de suponer que toda su fortuna e inversiones estaban dentro del fidecomiso ciego. Y no se diferenciaban la nacional de la extranjera. Por tanto eso fue más un fidecomiso tuerto.

En su mandato hubo luces y sombras, lo acontecido con SII y el perdonazo a Johnson, la corrupta Ley de Pesca y el poco manejo y empatía con las demandas sociales como la de estudiantes e Hidroaysén, por nombrar algunas fueron sus principales sombras.

Entre sus mayores logros están la creación del Sernac Financiero, la promulgación de la Ley Zamudio, la eliminación del 7% a los jubilados y la iniciativa de proyecto de Ley por lograr el acuerdo de unión civil.

El rol de víctima o campaña sucia, no le queda bien. Ya que los que votaron por Piñera, tenían claro sus virtudes y defectos. Y confiaron en que regularía su relación económica y de propiedad de muchas empresas antes de asumir, con el fin de evitar cualquier conflicto de interés. Pero al parecer no fue lo suficientemente cuidadoso.

Hoy la vara cambió, dado que conocimos el financiamiento ilegal y delincuencial de la política como una práctica habitual de los partidos políticos de izquierda y derecha, y que dicho financiamiento de campañas provenía de grandes empresas como SQM, Penta y algunas empresas reguladas por el Estado. Quienes claramente no dan financiamiento por caridad ni altruismo, sino por el contrario lo hacen con intereses creados y condicionan a los políticos. Con esta realidad, el ex presidente Piñera quiere volver a la Moneda, pero cuesta mucho imaginárselo fuera del mundo de los negocios. Lo cual hoy es incompatible con sus aspiraciones.

En mi opinión, la centro derecha gestiona mejor el país, es más responsable fiscalmente, genera más empleo y crecimiento, además de mejores expectativas. Pero un candidato como Piñera no representa lo que se espera de la separación de lo público y privado, de los permanentes conflictos de interés o información privilegiada. Aquí no se trata que Piñera sea culpable, pero no es correcto que se generen sospechas o legitimas dudas sobre donde está puesto el foco, si en lo público o lo privado. Ver a Ministros como Longueira, Golborne y el subsecretario Wagner formalizados, es devastador para el legado Piñera.

Si bien hoy por hoy y según las encuestas Sebastián Piñera seria re-electo Presidente de La Republica, los partidarios de Chile Vamos y oposición deben analizar si están dispuestos a llevar a un candidato que podría ser fuertemente cuestionado con altas probabilidades de ganar o van a preferir llevar a un candidato que provenga de los partidos políticos, pero que este alejado de los conflictos de poder. El riesgo es perder, pero es preferible perder dejando claro que la centro derecha, donde están los liberales, conservadores e independientes no están atados al gran empresariado y no quieren representar a los grandes poderes económicos.

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día

El Dínamo AM

Comenta este post

Newsletter
El Dínamo AM

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día