Cuando celebremos el Día Internacional de la Mujer, el próximo martes 8, las mujeres chilenas tendremos un nuevo motivo para estar contentas y orgullosas: el Presidente de la República, Sebastián Piñera, anunció el anhelado proyecto de extensión del posnatal a 24 semanas.
Durante el período adicional de 12 semanas que proponemos incorporar, las madres recibirán un subsidio financiado por el Estado que cubrirá su remuneración con un tope de 30 UF mensuales. Eso significa que ocho de cada diez mujeres que reciban este beneficio, percibirán el 100 % de sus remuneraciones durante ese período de descanso de 12 semanas adicionales que incorpora este proyecto.
Así, no solo se cumplirá con un compromiso emblemático de nuestro gobierno, sino que, más relevante aún, se sentarán las bases para lograr un giro radical en la calidad de vida de miles de niños y madres trabajadoras de nuestro país.
La evidencia médica alrededor del mundo confirma que la relación que se establece entre la madre, el padre y el hijo recién nacido durante las primeras semanas de vida, constituye uno de los pilares esenciales para que ese niño pueda desarrollarse íntegramente en el aspecto físico, intelectual y emocional. También, establece que el vínculo que se forja en esta etapa tiene efectos muy positivos para la salud de la madre y del niño, especialmente gracias a la lactancia, que no solo se manifiestan durante su infancia, sino que a lo largo de toda su vida.
Por ello, este proyecto reconoce y fortalece la corresponsabilidad de padres y madres en el cuidado de nuestros hijos. Hombres y mujeres somos corresponsables de criar a nuestros hijos, y estamos convencidos de que la participación de ambos en su formación es sinónimo de hogares más estables, niños más felices y seguros, mujeres menos agobiadas y hombres más plenos. En definitiva, un grupo familiar unido y fuerte, que logre superar las dificultades que el mundo moderno le impone y fortalezca el concepto de familia.
Nos hicimos cargo de esta necesidad: el proyecto fomenta la participación de los padres en los primeros días de vida de su hijo, pues la madre le podrá transferir, de acuerdo a su voluntad, cuando el niño haya cumplido sus primeras 12 semanas de vida, hasta 6 de las 12 semanas adicionales que hemos incorporado, de forma de permitir esa mayor integración del padre con la madre, con la familia y con el hijo recién nacido.
Ser mamá hoy en día es una tarea compleja. Las cifras revelan que compatibilizar trabajo y formar una familia es una labor durísima. Y tal como lo ha dicho el Presidente Sebastián Piñera, estamos trabajando para poder compatibilizar el mundo laboral con el ámbito familiar. Queremos un país donde tener hijos no se transforme en un impedimento para poder trabajar y que trabajar no sea un obstáculo para tener hijos y formar una familia.
La gran cantidad de licencias médicas -en su mayoría fraudulentas- por enfermedad grave del hijo menor de un año evidencian que no estábamos cumpliendo con este objetivo. El deseo de cuidar a los recién nacidos y encaminar su crianza, sin un respaldo legal, llevaba a muchas madres a cometer un ilícito, que incluso incrementaba los niveles de desigualdad, pues justamente las madres más pobres, por falta de recursos o contactos, tenían mayores dificultades para conseguir descansos médicos más prolongados usando este artificio. Con la extensión del posnatal, esperamos que esta práctica desaparezca.
Además, con este proyecto, y por primera vez en nuestra historia, las madres que adopten hijos mayores de seis meses tendrán también el beneficio de estas 12 semanas que hemos agregado, en las mismas condiciones que obtendrán las madres biológicas.
Con este proyecto ratificamos, una vez más, nuestro compromiso como gobierno con el fortalecimiento de la familia y el desarrollo pleno de madres e hijos en una etapa clave de sus vidas.
