Domingo, 26 de mayo de 2013

¿Qué dirá la Concertación en el día de la Mujer?

Y, en privado, al final del día, no faltará la descripción fácil y caricaturesca de la fémina de estas derechas, la nueva y la de siempre. Oscilará entre la ingenua católica vestida de buena, con la santidad y la maternidad como único norte; y la más brava, que de tan brava se confunde con un hombre. Dirán que las inspira la estupidez, la frivolidad o la ambición, que su origen ofende y su vocación política es inexistente.

Considerando el sentimiento de exclusividad que se asoma en su tono en esta fecha, hoy será una jornada histórica para la Concertación: es el primer Día Internacional de la Mujer que celebra fuera de La Moneda. A partir de este año y hasta que la ciudadanía así lo decida, tendrán que renunciar a ser los titulares de esas míticas ceremonias oficiales, mezcla de pompa ideológica con “fiesta cultural”.

 

Entonces, y con la libertad que se concede a la retórica desde la oposición, con más fuerza que durante los años en los que unos celebraron con autocomplacencia y otros escondiendo lafrustración de no ver aceleradas todas las “transformaciones” a las que aspiraban para esta otra mitad del país, levantarán el dedo acusador.

 

Partirán asegurando que en Chile avanza el conservadurismo y se bloquea al progresismo. Que en RN hoy mandan los conservadores y en la UDI desde siempre el integrismo. Que la derecha se ha negado durante décadas a esas soñadas “transformaciones” y mantiene un manto de opresión sobre las chilenas. Asegurarán que este ha sido un año de retroceso y que está nueva prole gobernante conspira para arrebatarles a las mujeres sus derechos, levantarles barreras y coartar sus espacios.

 

Dirán que desde el 11 de marzo de 2010 se está desmantelando el Sernam, que su “rango” político corre peligro; que sus autoridades han abandonado la disposición fundacional de ese servicio, para empeñarse en conciliar la familia y el trabajo.

 

Recordarán, de pronto, que el Día Internacional de la Mujer no es para “celebrar”, sino para “conmemorar”. Reclamarán por el tono festivo que se le ha impuesto a esta, “su” fecha. Y olvidarán la alegría espontánea con que ex ministras y ex subsecretarias – doy fe – bailaron al ritmo de shows populares, organizados cada 8 de marzo en los municipios de la Concertación.

 

Alegarán que el proyecto de post natal discrimina y no cumple con las expectativas de las mujeres. Destrozarán el anuncio porque no hay proyecto, porque es flexible para las más ricas y es inflexible para las más pobres; porque es voluntario y porque es irrenunciable; porque aquí y porque acá.

 

Y, en privado, al final del día, no faltará la descripción fácil y caricaturesca de la fémina de estas derechas, la nueva y la de siempre. Oscilará entre la ingenua católica vestida de buena, con la santidad y la maternidad como único norte; y la más brava, que de tan brava se confunde con un hombre. Dirán que las inspira la estupidez, la frivolidad o la ambición, que su origen ofende y su vocación política es inexistente.

 

Mientras ellos estarán diciendo eso y mucho más, nosotros esperamos simplemente celebrar.

 

Recordaremos que este año se promulgó una ley de femicidio, iniciada por la ex Presidenta Bachelet e impulsada por el Presidente Piñera, con sentido de urgencia y con la voluntad de superar las trancas que la retenían desde hacía meses en el Congreso. Conmemoraremos que en el 2010,casi 200 mil mujeres se incorporaron a la fuerza laboral y que todas ellas tienen hoy una oportunidad concreta de mejorar sus condiciones vida, más allá de los discursos y las buenas intenciones.

 

Aplaudiremos el anuncio de la gran promesa, la extensión el postnatal a seis meses, la misma por la que abogaron durante años los parlamentarios de la Concertación y que por las razones que sea, fue ignorada incluso por la primera Presidenta mujer de nuestra historia. Confiadas en que la buena voluntad tendrá su hora, invocaremos la responsabilidad de los parlamentarios de aquí y de allá, para encontrar la fórmula más justa para hijos, madres y padres.

 

Celebraremos a un Sernam que más que imponer un modelo determinado, se ha desplegado con fuerza en todo el país para preguntarles a las propias mujeres a qué aspiran, qué buscan y cuáles son las claves para alcanzar sus más profundas y también sus más simples aspiraciones.

 

Sí, porque en la derecha hemos aprendido a conmemorar el Día Internacional de la Mujer, vamos a recordar con respeto y agradecimiento a las que abrieron el camino, a las que nos inspiraron, a las que padecieron siglos de injusticias.

 

Pero sobre todo, más que todo, en la derecha las mujeres de hoy tenemos mucho que celebrar.

 

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