Clicks de miles de cámaras y gritos de “Rafa, Rafa” hicieron eco en todo el lugar. Nadal entró a la cancha y saludó a la multitud, pero sonriendo con los labios apretados y sin mostrar una sonrisa. En su rostro había una combinación de concentración y determinación, que, tal vez, mostraba preocupación.
Las dudas se mostraban con pequeños detalles. Antes del partido, bebía agua mientras se tocaba y frotaba inconscientemente la rodilla izquierda con la pequeña venda. Su entrenador -y tío- dijo que Nadal estaba jugando con algún “malestar” después de un partido de dobles a principios de semana. Cuatro mil 500 fans entendían lo que estaba en juego en el Abierto VTR.
Ocho meses después de una sorprendente derrota en Wimbledon, Rafael Nadal, todavía tenía más preguntas que respuestas respecto a su futuro. No perdió porque un campeón tuvo un mal día sino por una persistente lesión en la rodilla que lo mantuvo sin poder competir por 223 días.
Nadal admitió que competir por un octavo Campeonato Abierto en Francia era un objetivo lejano, y no era una cosa segura, como lo fue en el pasado. Su meta era ver si él podría incluso hacerlo a través de un partido oficial, y no en un campeonato.
En el VTR Open, Nadal se enfrentó con el argentino Federico Delboris, de contextura alta y musculosa, el tipo de oponente que siempre le ha dado problemas. Las primeras jugadas fueron menos que impresionantes, Delboris jugaba como si estuviera presionando contra el quinto jugador en el ranking mundial.
Luego de una media hora de partido, Nadal respondió a un golpe de lado y cayó sobre la superficie de arcilla, pero mantuvo el equilibrio. Cuando se detuvo, en su rostro se dimensionaron varias emociones en segundos.
Miró su rodilla, como si estuviera esperando percibir un dolor o un problema. Cuando se dio cuenta de que su rodilla estaba en buenas condiciones, un vestigio de una sonrisa se dibujó en su rostro. Se volvió de nuevo hacia la red con su lenguaje corporal diciendo “GAME ON”.
Personalmente, vi la transformación de su rostro en mi cámara y aún puedo escuchar el murmullo de varios espectadores en este momento. Está claro que ese fue su momento de ruptura.
A partir de ese instante, puso todo su cuerpo en cada golpe, la intensidad de su cara y cuerpo era mayor a medida que el partido avanzaba. Aunque ganó por 6-3, 6-2, aunque muchos fueron regalos de un oponente agresivo.
Al final del partido, cuando las sombras cubrieron la mayor parte del Court, una persona gritó: “¿Cómo está tu rodilla Rafa?”. El estadio respondió con un fuerte shhhh, molestos por la falta de educación. La respuesta de Nadal fue un saque como cañón con el cual demostró su espíritu guerrero. Esto es lo que pareciera ser el fuego Nadal frente a sus ojos.
Nadal comenzó a sacar de muchas formas, enviando pelotas fuera de los límites para poner a prueba su precisión. Una vez que se olvidó de su rodilla, la gama de saques fue impresionante.
Al final del partido, Nadal se permitió una sonrisa en su rostro con los que se llevó todos los aplausos y admiración de la multitud. Pasó mucho tiempo firmando autógrafos, diciendo a la gente que aquí es donde quería comenzar. Fue sólo un partido de singles y al final no gano el campeonato del VTR Open, sin embargo, para Nadal y sus fans chilenos fue un éxito, porque es la primera parada en el camino hacia el Abierto de Francia.
Nadal está listo para el partido. / Rolando Santos
Record de asistencia por la vuelta de Nadal. / Rolando Santos
La rodilla de la que más se habla en Chile. No era el único que me preguntaba si la rodilla de Nadal respondería. / Rolando Santos
En el VTR Open Nadal enfrentó al Argentino Federico Delboris. /Rolando Santos
De contextura alta y musculosa, el público alrededor mío parecía pensar que Delboris estaba intimidado. /Rolando Santos
Movimientos como éste ayudaron a Nadal a desarrollar confianza en su rodilla. / Rolando Santos
A mitad del partido y después de probar su rodilla... “GameOn”. / Rolando Santos
Una vez que se olvidó de su rodilla, la gama de saques fue impresionante.
/ Rolando Santos
La presión sobre ambas rodillas / Rolando Santos
Al final del partido, Nadal sonrió/ Rolando Santos
El camino hacia el Abierto de Francia comenzó en Chile. / Rolando Santos

