Todo cambia. Siempre. En las décadas del ’30 y ’40 la radio dominaba. Sin contrapeso. Y llegó la revolución de la TV. Y nada fue igual. Un medio no mata a otro. No en un santiamén. Pero cambia las reglas del juego. Y eso está pasando hoy con la irrupción de las redes sociales.
Por un lado los consumidores quieren compartir/conectarse con las marcas. Por el otro, las marcas siguen insistiendo en la interrupción mientras los medios tradicionales se sienten amenazados (no entienden la dinámica de las redes sociales, sienten, de alguna forma, que puede llegar a ser una amenaza importante en el futuro). Y no deberían. No si están dispuestos a cambiar, a adaptarse y en tomarlo como una oportunidad. En pensar que ahora ya no tendrán que lanzar contenido a las personas a cambio de obtener mayores índices (de circulación, rating) para aumentar sus tarifas publicitarias. De que pueden jugar ese juego en forma distinta…
Algunos ejemplos:
1. Pueden estudiar las conversaciones que se generan sobre sus distintas noticias y contenidos (en el caso de la TV es en tiempo real la gracia) y a partir de ahí sacar conclusiones e insights que sirvan para potenciar líneas editoriales y de contenido.
2. Pueden vincularse directamente con su audiencia. Pueden interactuar (conversaciones, streaming para generar contenido adicional, encuestas y crowdsourcing para preguntarle a la comunidad) y acercarse de verdad a las personas, creando un lazo que escape a la relación “yo compro y consumo medios”. Y esa relación, cuando se convierta en cariño, hará todo más fácil para poder entender y relacionarse directamente con las personas.
3. Pueden crear contenidos, a nivel digital, que permitan crear una experiencia de marca (o de contenido) que sea tanto o más potente que lo que se ofrece a nivel tradicional. Pensemos en concursos que se realizan en digital y si vamos a la televisión y los programas en directo es cosa de etiquetar programas con hashtags y con sitios propios asociados a todas las redes sociales para que se puedan generar conversaciones en tiempo real, contestar preguntas, tomar preguntas para invitados, complementar la información y crear más conversación digital sobre lo que se transmite (lo que debería traducirse, para los que lo hagan bien, en más consumo del medio, más rating, porque todos quieren ver lo que sus amigos están viendo y comentando en redes sociales).
4. Los diarios digitales entendieron, hace rato, que las redes sociales pueden equivaler hasta el 50% del tráfico a sus sitios. Pero la oportunidad, además de utilizar canales en Social como RSS constante, pasa por conversar e interactuar y lograr darle inteligencia a la cobertura y ayudar a las personas (los que siguen pensando en paywalls o muros para acceder al contenido son los que no acaban de entenderlo).
Pero todo parece estar en fojas cero. Usar las redes sociales para abaratar los costos de los llamados telefónicos y los mensajes de texto no es el camino. En serio. Y los que no se adaptan perderán (en grande).

