Miércoles, 22 de mayo de 2013

S.O.S. Educación Pública en peligro de extinción

fotoeducacion

La ley carrera docente debe ASEGURAR que los colegios particular subvencionados que hoy tienen mala calidad, usen el aumento de recursos para mejores sueldos, formación continua y modelos de evaluación docente y NO para expandirse indiscriminadamente.

El proyecto carrera docente señala como su principal objetivo el tener a las personas más talentosas en las aulas del país para la calidad escolar de TODOS los estudiantes de Chile. Para lograr esto, se aumenta un 25% la subvención, tanto  a los colegios Municipales y a los particulares subvencionados, pero con requisitos diferentes para ambos.

A los primeros se les pide que aumenten los salarios iniciales de los profesores, que sus docentes se sometan a una evaluación desde el nivel central y a otra local y que según su desempeño se les vaya incrementando el sueldo.

A los particulares subvencionados, que atienden al 57% de los estudiantes del país, sólo se les pide que aumenten el sueldo inicial y se confía en que el resto de la plata la gastarán en calidad educativa de sus estudiantes, destinando los nuevos recursos en formación y evaluación docente.

Con esta “libertad” de uso de la subvención, algunos destinarán estos dineros a perfeccionar sus modelos de desarrollo docente, mientras otros, con poco interés en la calidad educativa de sus estudiantes  y un foco de “negocio”,  tomarán ese dinero extra para instalar nuevos colegios, aumentar su matrícula, tener más recursos, y así aumentar su patrimonio personal. Sobre esa expansión nada puede decir la agencia, que tiene atribuciones para cerrar colegios pero no para limitar la apertura de nuevos establecimientos con proyectos educativos de dudosa calidad.

La apertura sin regulación de nuevos colegios particulares subvencionados es una amenaza para la matrícula municipal.  Instalar, al lado de un colegio municipal, un colegio con nombre inglés,  con una infraestructura atractiva y un proyecto que ofrece valores y disciplina, es una tentación para el éxodo de estudiantes de un sector al otro. Cuando la agencia pueda cerrar el nuevo colegio por mala calidad, habrán pasado unos dos o tres años que es lo que dura el proceso y ya la matrícula pública estará totalmente debilitada. Es un problema de tiempo.

La ley carrera docente debe ASEGURAR que los colegios particular subvencionados que hoy tienen mala calidad, usen el aumento de recursos para mejores sueldos, formación continua y modelos de evaluación docente y NO para expandirse indiscriminadamente.

¿Será mucho pedir?.

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