Sábado, 25 de mayo de 2013

Salarios y salarios

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Me gusta la idea del ingreso ético, que es básicamente asegurar que una persone logre lo mínimo para vivir -si así lo podemos llamar- de 250 mil pesos mensuales en una composición de lo que pueda lograr la persona por su cuenta y lo demás en base a subsidios del Estado, directos o indirectos.

Mientras se discute el salario mínimo no dejó de pensar en el ingreso ético, la flexibilidad laboral y los salarios que no están.

El Dínamo publicó una tabla con los salarios mínimos desde 1990, dando cuenta que en ese año, 1990, era de 26 mil pesos, muy por debajo de los 182 mil actuales. Como soy un nerd de la economía inmediatamente quise saber cuánto eran 26 mil pesos de 1990 en moneda actual y la respuesta es 114.172. Este ejercicio se logra con al incluir la inflación acumulada desde 1990 a la fecha.
La máxima variación, en el salario mínimo se dio en 1999 cuando subió 10 mil pesos, desde 80.500 a 90.500, eso sí, la inflación rondaba el 7%. El peor rendimiento fue el 2009 con un -4,5%, es decir, bajó el salario mínimo. Medido en moneda actual en el 2008 el salario mínimo era de 183.840 y el 2009 bajó a 175.492.
Un salario mínimo de 200 mil implicaría un aumento real de 6,3% convirtiéndose en el tercer mayor aumento desde los 90s. Y para qué mencionar los impensables 250 mil pesos, que significarían un aumento real de 33%, lejos del récord del 7% en 22 años.
El problema del ajuste en el salario mínimo es el desempleo que produce, principalmente en las PYMES que contratan al 80% de la mano de obra y los efectos inflacionarios que trae. Ad portas de una crisis mundial, retumba aquel consejo presidencial: “hay que cuidar la pega”.
La flexibilidad laboral, definitivamente, no es una solución. La intención es buena, pero culturalmente no estamos preparados para tan magna acción que esgrime que antes de despedir a una persona esta sea sólo contratada media jornada y por medio salario. ¿funcionaría en nuestro país?.
Me gusta la idea del ingreso ético, que es básicamente asegurar que una persone logre lo mínimo para vivir -si así lo podemos llamar- de 250 mil pesos mensuales en una composición de lo que pueda lograr la persona por su cuenta y lo demás en base a subsidios del Estado, directos o indirectos.
El Ingreso Etico trasparenta y enfoca los gastos del Estado y deja en evidencia que quien pague el salario mínimo, aunque sea legal, no es ético.
Tecnicismos más, tecnicismos menos para un tema complejo que ha sido tomado por la clase política que en definitiva no ha sacado las cuentas, sino estarían comentando el avance negativo el año 2009, o que la propuesta de 250 mil es un aumento real del 33% y lo máximo que se había subido desde los 90s es un 7%, todo lo anterior a dos días de entregado el IPoM y el informe de estabilidad financiera, que señala que la morosidad y el endeudamiento aumentó, mientras el consumo disminuyó, lo que técnicamente significa que ya está aumentando el desempleo y los salarios impagos, como los denunciados por los trabajadores de la Universidad del Mar y otros tantos que con total impunidad simplemente no pagan demostrando el desprecio al trabajo de las personas y creando los salarios que no están.
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