Sábado, 19 de abril de 2014

¿Son los derechos humanos universales?

lgbt

La existencia o no de uniones orgánicas en nada se relaciona con la ausencia o presencia de rivalidades, egos, pugnas o alianzas y, por último, el compromiso genuino con una causa en nada se vincula con los conflictos que grupos o personas enfrenten.

Por Alberto Roa, secretario general Movilh.

La reciente Marcha por la Justicia y los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y la ausencia de tres colectivos en el evento motivó una respuesta de Rodrigo Guendelman, donde demanda que cuatro movimientos (Movilh, Iguales, OTD y Mums) formen una Federación y dejen de lado sus divisiones. Aunque dice que “no nos interesa cuál es el problema que hay detrás”, resalta lo que a su juicio es el conflicto: las “luchas de egos entre liderazgos” y “peleas por quien la tiene más grande” al tiempo que observa, y a nuestro entender ofende, que estos grupos, o al menos algunos de ellos, dedican menos tiempo a sus “principios fundamentales” que a la “política y a posibles candidaturas”, además de afirmar que están “apernados en los puestos directivos, llenos de odio”.

Advierte además con “una pena tremenda y humildad” que de no resolverse los problemas con “olor a podrido” que vislumbra “no volveré a hacerme presente en las marchas-antidiscriminación” y llama a entender que “sin nosotros , ustedes son no nada”.

Sin calificativos, ni advertencias, sin pretender saber más de Guendelman que él mismo y, en forma humilde, sobre estos puntos repondemos (abajo en extenso para quien quiera ahondar en este debate) que la libertad de asociación es un derecho humano; que las personas y movimientos LGBT somos diversos, no existiendo una comunidad a partir de la orientación sexual o la identidad de género; que el ego existe en todos los grupos sociales, pero aún así la falta de trabajo conjunto no se explica por ello; que todos los los grupos de la diversidad sexual de Chile han decidido trabajar, en forma libre y autónoma, con otros similares que los identifican, habiendo variados referentes de unidad; que el avance a la unidad con quienes no la hay es un proceso, nunca una imposición, al cual por cierto muchos de buena fe aspiran; que los activistas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) tienen el legítimo derecho de levantar candidaturas y ejercer política y definir sus directorios en forma autónoma; que las marchas son eventos abiertos, jamás propiedad de alguien; que la existencia o no de uniones orgánicas en nada se relaciona con la ausencia o presencia de rivalidades, egos, pugnas o alianzas y que, por último, el compromiso genuino con una causa en nada se vincula con los conflictos que grupos o personas enfrenten.

La continuación de este texto puede ser seguida en este link: click aqui.

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