Domingo, 19 de mayo de 2013

Una mayoria neonazi

Video homenaje a Daniel Zamudio

La mitad de los chilenos homosexuales o transgénero se han sentido discriminados por su condición sexual y/o de género. De éstos, 1 de cada 5 sufre agresiones físicas, y 7 de cada 10 de tipo verbal (Fundación Progresa, 2011). Pero, los golpes es el fin de la cadena de la discriminación que cubre muchos ámbitos, incluso en el campo del consumo como este cartel que prohíbe la entrada de homosexuales a un local de artículos musicales en el Crowne Plaza de Santiago.

La muerte de Daniel Zamudio  gatillará debate sobre la discriminación hacia las minorías. Es probable que se reactive la ley anti discriminación en el Congreso, se busque aumentar las penas para este tipo de delitos y que los medios realicen reportajes sobre los grupos neo nazis en Chile. Pero tengo la impresión que hay muchas más neo nazis no de conducta, sino de actitud que los propiamente declarados. Según la madre de Daniel, este “contaba que la gente lo miraba con rabia, con fobia, siempre decía que por qué tenía que andar escondiéndose y no poder tomarle la mano (a su pareja) o salir abrazado de una discotheque”.

Hay mucho de eso en la realidad. La serie de estudios Subjetiva Giro país ha comparado varios atributos en la propia auto percepción y la que se tiene sobre los demás (solidaridad, esfuerzo, tolerancia, etc.).  La distancia entre el grado de tolerancia  propio y el percibido respecto de los demás, es enorme: poco más de la mitad de los santiaguinos se declara tolerante (con nota de 6 a 7), pero sólo el 27,7% dice lo mismo del resto de sus compatriotas. Más preocupante es que la tolerancia  es el segundo atributo peor evaluado (de un total de 10), tanto a nivel personal como del resto.

Del dicho al hecho hay un gran trecho en materia de tolerancia: un poco menos de la mitad de los santiaguinos considera “desagradables” ciertas conductas de los homosexuales,  como  besarse, andar de la mano, estar sentados tomando un café y hacer compras en lugares públicos, como lo comprueba una encuesta realizada por Subjetiva para el programa de TVN Informe Especial el 2010. Más aún: un 25% de los entrevistados considera derechamente que la homosexualidad es una enfermedad, de los cuales al menos la mitad estima que tiene cura. Afirmación que ha tenido sustento en estudio realizados en nuestro país por algunas universidades y que enarbolan centros políticos.

La  mitad de los chilenos homosexuales o transgénero se han sentido discriminados por su condición sexual y/o de género. De éstos, 1 de cada 5 sufre agresiones físicas, y 7 de cada 10 de tipo verbal (Fundación Progresa, 2011).  Pero, los golpes es el fin de la cadena de la discriminación que cubre muchos ámbitos, incluso en el campo del consumo como este cartel que prohíbe la entrada de homosexuales a un local de artículos musicales en el Crowne Plaza de Santiago. Pero hay otras situaciones ¿Qué tan fácil es para una pareja  homosexual arrendar un departamento en determinados barrios de la capital?

Esta realidad no se enfrenta solo con leyes anti discriminación, sino con esfuerzos pro diversidad desde los primeros años. Solo un par de dudas ¿Existen programas en los currículos escolares dedicados a tratar el tema de la discriminación y la intolerancia? Si es así, ¿cuál es su evaluación? ¿Qué impacto ha tenido el manual de homosexualidad y transexualidad entregado por el Movilh a 250 colegios en 2009?.

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