Historias no contadas del Caso Bombas II

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Este 24 de marzo comenzará, tras casi mil días desde la primera explosión, el juicio por Terrorismo en contra de Nataly Casanova, Enrique Guzmán y Juan Flores. La Fiscalía asegura que este último estuvo encargado, coordinado con los otros dos, de poner bombas en la estación de Metro Los Domínicos, Primera Comisaría y el Subcentro de Escuela Militar, por lo que todos arriesgan penas que oscilan desde los 10 años y un día hasta cadena perpetua simple. Sus defensas afirman que los antecedentes en contra de ellos –desde pruebas de ADN, cámaras de seguridad, detección de celulares y su asumida adscripción al anarquismo– no son suficientes para comprobar su participación o vínculo en los hechos. Las familias, en tanto, ayudan en este reportaje a reconstruir parte de la historia de lo que ellos califican como un grupo de amigos, que se reunían a hacer lo que hacen todos, que no serían culpables de nada de lo que se les imputa, y que sólo son distintos a otras personas por pensar “fuera del sistema”.

Contenidos

    Una nueva investigación por delito terrorista

    El 2014 nuevamente se registraron bombas en la capital vinculadas a anarquistas. De los 510 procedimientos que contó ese año el Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros, 17 corresponden a atentados explosivos. Tres de estos son directamente vinculados a Juan Flores, su polola Nataly Casanova y su amigo Enrique Guzmán.

    La pareja habría colocado un extintor en un vagón el Metro Los Domínicos el 13 de julio del 2014. Él, en solitario, en agosto, habría instalado otro artefacto bajo un auto en la 1ª Comisaría, en concurso con su polola y Guzmán, mientras que otros dos desconocidos hacían lo mismo en la 39ª comisaría. Luego, el 8 de septiembre, Flores habría preparado la detonación de un nuevo explosivo en el Subcentro de Escuela Militar. En total se registran 23 heridos de ese hecho, más los 6 que sufrieron trauma acústico en la estación del Metro. Los daños a propiedad estatal y privada, en total por estas explosiones, ascienden a 37 millones 121 mil 644 pesos.

    El 24 de marzo se debiera dar inicio al juicio que busca condenar por Terrorismo a estos acusados. El Ministerio Público, encabezado en este caso por el Fiscal regional de la Zona Sur, Raúl Guzmán y el Fiscal exclusivo de los bombazos de la capital, Claudio Orellana, cuentan con pruebas de ADN, peritajes a teléfonos, registros de cámaras de seguridad, entre otros antecedentes, que vinculan, y que incluso según el ente persecutor sitúan a los imputados en el lugar de los estallidos. La defensa, en tanto, cuenta con alternativas a la teoría que propone la Fiscalía, e intentará explotar las debilidades que estiman que presentan algunas de las pruebas que se rendirán en el juicio.

    El Dínamo intentó reconstruir la historia que han vivido no sólo los imputados del caso, sino que también sus familias. El padre del principal acusado, Juan Flores Pérez, la hermana de Nataly Casanova, Gertrudis, y Delia Amadeo, madre de Enrique Guzmán, hacen frente a un caso que reconocen difícil, pero que confían en que finalmente “la verdad prevalecerá”.

    También se pudo conversar con cercanos de los involucrados, que aportaron con algunos recuerdos que ayudan a entender las lógicas de este “grupo de amigos”, como insisten en calificarlos, para alejarlos de la que estiman es la “fantasía del fiscal”.

    Testimonios de sus familiares, antecedentes inéditos hasta el momento provenientes de la carpeta del caso, contrastados con la visión de sus cercanos, fotografías del asedio que el grupo enfrentó –aparentemente sin percatarse– de parte de los organismos de inteligencia policial, registros audiovisuales de los mismos estallidos, la visión que el Ministerio Público elaboró del Anarquismo en nuestro país y el mundo, parte de las pruebas y la primera entrevista formal del principal imputado del caso, componen este trabajo que aborda una historia conocida, pero desde un ángulo que nunca se había abordado.

    Enrique Guzman 2

    Enrique Guzmán Amadeo se encontraba en su casa en Puente Alto en compañía de su pareja y de su hija el 6 de abril. No opuso resistencia. La Fiscalía lo tenía en la mira desde que determinara continuar visitando a sus amigos detenidos, Nataly Casanova, Juan Flores y Guillermo Durán.

    1.- La caída del último de “la célula anarquista”

    Enrique Guzmán, el último integrante del grupo sindicado como responsable de –al menos– tres atentados explosivos en la capital, fue detenido. Su familia y amigos habían sido advertidos que esto podía pasar. Delia Amadeo, su madre, decide declarar mientras el Ministerio Público recaba antecedentes en su casa tras el allanamiento. Ahora habla por primera vez con la prensa.

    – Señora Delia Amadeo, la venimos a buscar.

    – ¿Ya…?

    Pese a estar con gente a su alrededor, los oficiales sabían exactamente quién era. Poco después de mediodía del 6 de abril del 2015, Delia sintió una fatiga extraña y recuerda que esa mañana salió con poco ánimo de casa. Su nuera estaba enferma y su hijo, Enrique Guzmán Amadeo, alias el “Hueso”, se quedó cuidándola junto a la hija de ambos, de un año y tres meses.

    – La venimos a buscar porque su hijo está detenido.

    – ¿Por qué está detenido?

    – No. El Fiscal le va a explicar.

    – Ah… es por el caso Bombas.

    – ¿Cómo sabe usted?

    – Porque es mi hijo y yo sé todo lo que pasa con mi hijo.

    Enrique es amigo de Nataly Casanova y a Guillermo Durán desde hace cerca de 5 años. A Juan Flores lo conocía hace menos tiempo. Ellos tres habían sido detenidos en 2014, la madrugada del 18 de septiembre, en un masivo operativo en La Pintana, La Granja y San Bernardo. La Fiscalía Sur los sindicó como autores de tres atentados explosivos ocurridos en la capital ese año. El más grave de todos, el del Subcentro de Escuela Militar, con 23 heridos. Guzmán, según los fiscales del caso, era el último de esta “célula anarquista compacta, hermética y autónoma”, a la que se le imputan delitos de lesiones, daños, colocación de artefacto explosivo y lesiones graves de carácter terrorista, además de la tenencia de explosivos. Las penas que solicita el ente persecutor son presidio perpetuo para Flores, 20 años para Casanova y 10 años y un día para Enrique.

     

    Imputados 1

    La primera audiencia de formalización que compartieron Juan Flores, Nataly Casanova y Enrique Guzmán fue el 13 de abril del 2015.

     

    La mamá de Nataly Casanova, Josefina Muñoz, les rogó a Guzmán y a sus amigos que tuvieran cuidado y no se acercaran tras la detención de su hija. También los abogados les habían advertido que no lo hicieran. La Defensoría Popular, que hoy representa a Enrique, se acercó a las familias de los detenidos y a sus cercanos para advertirles que “podía repetirse lo que sucedió en el Caso Bombas” original.  “Una de las primeras recomendaciones fue no acercarse al entorno, que los teléfonos iban a estar intervenidos, que nos iban a seguir, que íbamos a tener vehículos hostigándonos, qué se yo. Toda esta parte era media desconocida para mí en ese minuto. Esas cuestiones pasaban en dictadura y no hoy”, acusa Delia.

    Tras las primeras detenciones se realizaron actividades en apoyo a los imputados. En al menos una ocasión asistió, según reportó la inteligencia policial, Luciano Pitronello, quien cumple una condena en libertad por instalar un artefacto en un banco que le estalló en las manos. Las familias de Flores y Casanova aseguran no recordar que Pitronello se haya sumado en alguno de los eventos de solidaridad con los detenidos. También Carabineros, en interceptaciones telefónicas, sugirió haber encontrado vínculos de los imputados con el entorno del caso de Víctor Montoya, absuelto tras haber sido investigado por la misma Fiscalía Sur por la colocación de un artefacto explosivo en el retén de las Vizcachas en febrero del 2013.

     

    Pitronello apoyándolos

    Luciano Pitronello condenado a seis años de libertad vigilada, es sindicado por Carabineros como uno de los asistentes de las actividades que se realizaban en apoyo de Casanova, Durán y Flores.
    Pitronello

    Luciano Pitronello condenado a seis años de libertad vigilada, es sindicado por Carabineros como uno de los asistentes de las actividades que se realizaban en apoyo de Casanova, Durán y Flores.

     

    A mediados de octubre de 2014, uno de los detenidos le hizo llegar un mensaje a Guzmán: “Dile al ‘Hueso’ que venga a verme, que no sea maricón”. Según un amigo de Enrique, a partir de ese momento “todo se nos fue a la chucha. No podemos sentir tanto miedo del que siempre nos oprimió, el Estado, como para dejar a un amigo de lado”.

    Con esa máxima, Enrique hizo más activo su rol para apoyar a sus compañeros detenidos: organizaba peñas y actividades. Estas gestiones se sumaban a las visitas a sus amigos en la cárcel, tanto para no dejarlos solos, como para mostrar normalidad, ya que “donde la Nataly estaban anotados los números de amigos, y el mismo Guillermo (Durán) nos mandó a decir a través de una amiga que le habían preguntado por el ‘Hueso’, porque estaba el número de él en la pared anotado. Entonces hicimos la asociación de que iba a ser más sospechoso que si nosotros dejábamos de estar con ellos, en vez de seguir acompañándolos”.

    Delia lo conversó con su hijo: “Ya po’. Vamos, asumiremos las consecuencias”. A poco menos de dos años de su detención asegura que “nunca pensamos que iban a castigar la amistad”.

     

    poste números casa nataly Edit

    En la casa de Nataly Casanova, los amigos solían hacer dibujos y escribir en las paredes. En un pilar estaban anotados diversos números de teléfono. El del “Hueso” corresponde a Enrique Guzmán.

     

    En la 33ª comisaría de Ñuñoa estaba Enrique. Al llegar, Delia Amadeo vio al Fiscal regional Sur, Raúl Guzmán, con el persecutor exclusivo de los bombazos en la capital, Claudio Orellana. La discusión entre ambas partes subió de tono: querían que ella declarara, y ella lo haría si le dejaban ver a su hijo. “Dos minutos solamente”, permitió Orellana.

    “Estos desgraciados quieren que declare ¿declaro o no declaro?”, le preguntó a su hijo. Él le respondió que sí, que no tenían nada que ocultar. “Ya listo… perfecto, pero si tú me decí yo no le digo ninguna huevá a estos huevones”. Volvió a una oficina rodeada de Carabineros y comenzó a contestar las preguntas. “Al interior de mi casa no hay extintores de incendio, en mi automóvil tengo uno, en la maleta (…) A muchos no nos gusta el sistema. Trabajar para otros no es del gusto de todos”, respondió, y luego sumó una acotación ante los fiscales: “Yo tengo pensamiento anarquista, mi hijo también, lo mismo que Nataly Casanova, Juan Flores y Guillermo Durán. Cuando hablo de pensamiento anarquista me refiero a que estoy en contra del sistema, de los políticos, del empresariado, no estoy de acuerdo en que cada día el rico se haga más rico y el pobre se haga más pobre”.

    Delia desconocía que en el allanamiento a su casa Carabineros encontró un extintor vacío dentro de un polerón naranjo, con capacidad de un kilo y medio. “Es todo una fantasía lo que dice el fiscal (…) un extintor viejo de un auto que estaba aquí, mira la prueba tonta. He tenido como 5 autos usados. Estaba aquí ese extintor y cuando fui a declarar donde el fiscal no me acordé y punto. Después cuando pasó el trance, me acordé que estaba aquí pero el fiscal ya se había quedado con mis palabras”, se lamenta.

     

    carta huelga de hambre nataly

    Tras enterarse de la detención de Guzmán, sus amigos al interior de la cárcel comenzaron una extensa huelga de hambre a modo de rechazo al actuar de la policía. También diversos sitios de contrainformación especificaron que la Fiscalía estaba “castigando la amistad”, ya que aseguran que no se tendrían pruebas contra el “Hueso”.
    carta huelga de hambre juan

    Tras enterarse de la detención de Guzmán, sus amigos al interior de la cárcel comenzaron una extensa huelga de hambre a modo de rechazo al actuar de la policía. También diversos sitios de contrainformación especificaron que la Fiscalía estaba “castigando la amistad”, ya que aseguran que no se tendrían pruebas contra el “Hueso”.

     

    Juan y Nataly comenzaron una huelga de hambre por la detención de Enrique, y los sitios de contrainformación hicieron eco: “No es un delito lo que se persigue entonces, sino que es la solidaridad activa y revolucionaria”, difundió Publicación Refractario.

    Pese a todo lo anterior, los antecedentes de la Fiscalía contra Enrique son más que eso: su rastro genético coincidió con los restos de la explosión de la Primera Comisaría. Son 13 de 15 marcadores de ADN, los que serán uno de los focos de la pelea que se librará en juicio. Pero a partir de ese antecedente, el Ministerio Público dice tener un convencimiento claro: Guzmán participó en las explosiones del 2014.

     

    bip juan flores

    Esta es la BIP que se supone que utilizó Juan Flores en los distintos atentados que le imputan. Si bien la Fiscalía contaba con el número de tarjeta, sólo pudieron llegar a él cuando notaron que transitaba por el tren subterráneo en compañía de su padre.
    seguimiento juan y papa

    Esta es la BIP que se supone que utilizó Juan Flores en los distintos atentados que le imputan. Si bien la Fiscalía contaba con el número de tarjeta, sólo pudieron llegar a él cuando notaron que transitaba por el tren subterráneo en compañía de su padre.

    2.- Cuánto cuesta cargar una tarjeta BIP

    Nueve días después del primer estallido en Los Domínicos, el Ministerio Público contaba con la tarjeta BIP que usó el principal imputado para, según plantea la teoría del caso, trasladarse e instalar artefactos explosivos. Luego, al ver sus fotos en la cuenta de Facebook de Juan Flores Pérez, padre del principal acusado, vieron algo que centró las miradas en el sospechoso.

    Entre el 2014 y el 2015 existe registro de 71 objetos perdidos en los archivos de Metro de Santiago. La mochila Saxoline negra “olvidada” en el primer vagón del tren 2112 que llegaba a Los Dominicos no parecía fuera de lo normal. Ese 13 de julio del 2014 a las 22:47 se activaron los protocolos. Uno de los guardias se acercó al bolso y la fotografió. La precaución se transformó en alerta: había un extintor en su interior. “Un aparato al parecer explosivo ya que mantenía un reloj”, reza el parte de Carabineros con el que comienza este caso. Uno de los guardias tomó una foto del artefacto.

     

    extintor los dominicos

    Este artefacto fue el que estalló en el vagón del carro 1129 ese 13 de julio del 2014 en la estación Los Domínicos.

     

    Se evacuó al público y poco después, el estallido sorprendió a un funcionario que estaba al costado del carro donde explotó la bomba.

     

    extintor incrustrado

    El poder destructivo del aparato era tal, que un fragmento del extintor quedó incrustrado en la puerta.
    danos los dominicos

    El poder destructivo del aparato era tal, que un fragmento del extintor quedó incrustrado en la puerta.
    danos los dominicos 3

    El poder destructivo del aparato era tal, que un fragmento del extintor quedó incrustrado en la puerta.
    danos los dominicos 2

    El poder destructivo del aparato era tal, que un fragmento del extintor quedó incrustrado en la puerta.

     

    El poder del artefacto que explotó en Los Domínicos era tremendo. Esquirlas del extintor quedaron incrustadas en diversas partes del vagón. El asiento quedó totalmente destruido, la mochila se fragmentó por completo y los funcionarios cerca del estallido resultaron con trauma acústico. La bomba, según describen informes policiales, era de carácter artesanal. Contenía pólvora negra, la que se activó cuando un reloj terminó una conexión, y la energía que salió de un portapilas plástico encendió el aparato a través de una ampolleta pequeña de 1,5 voltios.

    El caso fue tomado por la Fiscalía Sur, repartición del Ministerio Público que tradicionalmente lleva las investigaciones por estallidos en la capital. Tal como en 2012, cuando llevaron adelante una causa por bombas, dirigida por el entonces jefe regional Alejandro Peña, tras recibir la causa de la Fiscalía Oriente. Este caso se transformaría en uno de los más recordados fracasos de la historia de la Fiscalía en Chile, con todos los acusados absueltos.

     

    veredicto final caso bombas

    Absueltos del caso Bombas celebran en el 2012.

     

    La investigación comenzó rápidamente. Si bien recién el 1 de agosto fue hecho público que el fiscal exclusivo de los bombazos de la capital era Christian Toledo, después de esta explosión comenzarían las primeras diligencias solicitadas al Equipo Multidisciplinario de Investigación de Atentados y Artefactos Explosivos (IAAE) de Carabineros.

    Se piden todas las cámaras de seguridad de los alrededores y el 21 de julio se solicita que se revisen todas las cargas de las tarjetas BIP en el Metro entre las 19:30 y las 20:45 del día del estallido. A 9 días de la explosión se contaba ya con dos plásticos sospechosos de serie 17407579 y 17206992. Luego se instruye a la empresa Sonda que reporte cuando detecte la carga de alguna de estas tarjetas. En paralelo se pide a Transantiago que informe la activación de las mismas.

    Pero las bombas siguen alterando el normal funcionamiento de la capital. Poco menos de un mes más tarde, dos estallidos, con aparatos muy parecidos al que explotó en Los Dominicos, asolaban la 1ª y la 39ª comisaría. Ambas están muy lejos entre sí: una en Santiago centro y la otra en la comuna de El Bosque. A las 23:09, una explosión causó estragos en el auto del subteniente Óscar Andrade Elgueta, en el estacionamiento de la comisaría en el centro, en calle Santo Domingo.

     

     

    Las cámaras de seguridad mostraban a dos personas que pusieron el artefacto y “se dieron a la fuga por calle Mac-Iver en dirección al norte”. Se detuvo a cuatro individuos, pero ninguno tenía que ver con el hecho. Sólo 16 minutos más tarde explotó el otro extintor, idéntico a los anteriores. Según la Fiscalía, hay pocas posibilidades de que estos estallidos no hayan estado coordinados.

    La revisión de cámaras de seguridad dio resultados y se pudo elaborar un recorrido detallado de dos sospechosos del atentado a Los Dominicos. Con esto se solicitaba al Décimo Quinto Juzgado de Garantía de la capital una revisión de qué teléfonos de celular estaban en las cercanías de las estaciones, mas allí se menciona por primera vez una hipótesis de recorrido de los posibles responsables, tras analizar las tarjetas BIP.

     

     

    El 13 de julio, dos sujetos que ocultaban sus rostros ingresaron a la estación El Golf a las 22:33:39. Eran una mujer y un hombre. Él tiene con una mochila y un celular en la mano. A las 22:33:52 se detecta la activación de la tarjeta BIP 17206992. Salen de Estación Manquehue a las 22:39, ya sin la mochila. Toman la micro en el recorrido 216 de Vitacura a La Pintana a las 22:46 de la noche. Eso no es todo: también se registra la carga de la misma tarjeta BIP en una botillería de esa comuna, poco más de dos horas antes de la explosión. El local cuenta con cámaras de seguridad.

    La Fiscalía busca la identidad del sujeto. Continúan rastreando los recorridos de la tarjeta BIP. Finalmente el 4 de septiembre, en el informe reservado Nº2, se sitúa al sospechoso junto a una persona de más edad que también usa el tren subterráneo. Se concentraron en este otro número de tarjeta y tras revisar sus recorridos usuales, llegaron hasta su lugar de trabajo, en un centro comercial. Se identificó a Juan Flores Pérez. Era cosa de tiempo para acercarse a su entorno familiar: el Ministerio Público había llegado a Juan Flores Riquelme.

     

    carné Juan Flores

    Los tatuajes de Juan Flores y una condena por robo con intimidación centraron en él los ojos del Ministerio Público.
    tatuajes juan flores

    Los tatuajes de Juan Flores y una condena por robo con intimidación centraron en él los ojos del Ministerio Público.

     
    El ente persecutor reparó en que Juan Flores contaba con antecedentes por robo, situación por la que se encontraba en libertad vigilada. Además, al analizar las cuentas públicas de Facebook de Juan vieron sus tatuajes. Destacaba una estrella del caos, la que rápidamente fue interpretada por el ente persecutor como uno de los símbolos del anarquismo a nivel mundial. Su suerte comenzaba a definirse.

    cumpleanos - enrique nataly y juan 2

    Juan Flores, Nataly Casanova, Guillermo Durán y Enrique Guzmán son amigos de hace años. Se reunían a organizar tocatas, bingos y peñas. La relación entre Casanova y Flores data desde el 2014, tiempo después de que Nataly concluyera su relación con Durán. Siguen todos siendo amigos.

    3.- De amor y de hurto en un Homecenter

    Los principales imputados del Caso Bombas 2 eran amigos de mucho tiempo antes de la detención. Organizaban peñas y bingos. Juan Flores y Nataly Casanova tenían una relación de pareja que se intensificó el 2014, año en el que un simple hurto en locales comerciales fue destacado como “antecedente relevante” por el Ministerio Público. Pese a todo, este antecedente no podrá ser llevado a juicio.

    “Pucha historias culiadas de amor. Al final son todas pa’ la cagada. ¿O tení alguna pulenta? ¿Feliz y digna de recordar? Yo no sé”.

    Nataly comentó a una amiga a través de mensajes de Facebook sobre una pelea que tuvo con Juan Flores, algunas semanas antes del 18 de septiembre del 2014, día del operativo que terminó con su detención. La pareja discutía largamente desde agosto de ese año, hasta que fueron apresados en la vivienda de Casanova, en La Pintana. Ahí también estaba su ex pareja y amigo en común con Flores, Guillermo Durán.

    Flores conoció a Nataly gracias a un amigo de ambos en el 2013, tras un encuentro en el Metro. Según la persona que los presentó, en ese momento Juan “dejó su pega y se puso a trabajar en lo mismo que ella”, esto es la venta de productos vegetarianos en las distintas terminales del tren subterráneo. Pese a vender en distintos recorridos, los amigos frecuentaban la estación Salvador, en la comuna de Providencia.

    Juan Flores Camping

    El joven conoció a Nataly por un amigo en común y desde allí comenzó a vender productos vegetarianos, según se establece en la carpeta investigativa.
    Juan Flores

    El joven conoció a Nataly por un amigo en común y desde allí comenzó a vender productos vegetarianos, según se establece en la carpeta investigativa.

     

    Años antes, Flores mantuvo una relación con una compañera del colegio Olof Palme, de La Cisterna. “Fue un alumno en el fondo regular en los colegios. Mayores problemas no tuvo, sobretodo en la básica. Después con la Revolución Pingüina fue cuando ya empezó este tema de que le gustaba apoyar las marchas”, recuerda su padre, Juan Flores Pérez.

    Con esa misma compañera, con la que pololeaba desde el 2005, tuvo un hijo. Flores Pérez destaca su sentido de responsabilidad. “Terminó su cuarto medio y el día de su graduación, que era en la tarde, en la mañana ya estaba trabajando”, dice orgulloso.

    Nataly estudió en el Insuco, antes Liceo Comercial Osvaldo Elías Param, contó su madre a la Fiscalía. Agrega que su hija se fue de la casa cuando quedó embarazada de su nieta. Se trasladó con su pareja a vivir a una casa proporcionada por la empresa donde trabajaba. “Lo que quería era seguir este tema de la contabilidad. Y tener su casa para estar con su familia. Y el tema de la casa lo logró entre comillas, porque aún no la termina de pagar”, cuenta Gertrudis Casanova, hermana y aval de la vivienda que fue allanada el 18 de septiembre. Hoy pesa una orden judicial para no celebrar contratos sobre esa propiedad. A Nataly, según su hermana, ya no le interesa mucho tener su casa después de todo lo que pasó.

     

    Nataly Casanova 3

    Tras terminar una relación amorosa, Nataly finalmente determinó vender diversos productos para poder tener más libertad para cuidar a su hija.
    Nataly Casanova 6

    Tras terminar una relación amorosa, Nataly finalmente determinó vender diversos productos para poder tener más libertad para cuidar a su hija.

     

    Tras terminar la relación con el padre de su hija, Nataly debía trabajar para mantener a la pequeña, pero le quedaba poco tiempo para cuidarla, con jornadas de 9 a 10 horas. Decidió dejar su trabajo. El cambio para Gertrudis fue bueno, ya que “logró hacerse sus tiempos. En la mañana hacía las tareas con la niña, la dejaba en el colegio y trabajaba en las tardes en vender sus cosas”. Económicamente la situación era difícil, pero “siempre priorizaba a la niña. Incluso tuvo que repactar (el crédito hipotecario de su casa) y siempre ha tenido la ayuda de nosotros”.

     

    nataly y guillermo

    Después de terminar la relación con el padre de su hija, Nataly comenzó una relación con Guillermo Durán.

     

    Después de 5 meses sola, Casanova inició una relación con Guillermo Durán. El padre de éste, del mismo nombre, aseguró que su hijo “es bastante idealista, muy sencillo. No le gustaba ni le gusta generar gastos”. Su madre coincide en el idealismo de su hijo. Ingresó a Pedagogía en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, la que dejó en pleno movimiento estudiantil, cuando ya debía más de 4 millones de pesos por el CAE. “Prefirió congelar la carrera, esperando poder retomarla en el futuro, cuando fuera gratuita y de calidad”, declaró su madre, Salomé Méndez. “Tiene pensamientos que son antisistemas, pero no por eso es un joven malo, o que andaría haciendo este tipo de cosas, como poner bombas”, precisa Durán padre, para recordar ante la Fiscalía que su hijo una vez tuvo un proceso judicial abierto, tras destruir 7 pantallas de televisión del Metro cuando apareció el ex Presidente Sebastián Piñera. Los daños superaron los 2 millones de pesos.

     

    Guillermo Durán

    “En el lugar equivocado en el momento equivocado”. Así describen las familias del resto de los imputados la situación de Guillermo Durán.

     

    Las familias de los detenidos tienen una sola explicación sobre la presencia de Guillermo en la casa de Nataly aquel 18 de septiembre del 2014: “Estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado. Por estar sirviéndose algo, pasándolo bien, tomándose una cerveza con los chiquillos. Igual los ha estado ayudando. Se preocupa de ir a verlos”, reconoce Juan padre. Delia Amadeo, mamá de Enrique Guzmán, refrenda ello, y menciona que en la casa del “Guille” se hacían las reuniones de todos, ya que no podía salir de allí al estar bajo arresto domiciliario. “Es una maravillosa persona que lamentablemente se vio involucrado en esto, al igual que los chiquillos, por fantasía del fiscal”.

    El hijo de Delia, Enrique Guzmán o el “Hueso”, es músico y se sumaba a Nataly en la organización de tocatas y peñas para conseguir dinero. El grupo de amigos normalmente debatía en extensas cadenas de mensajes en Facebook. “Si es por el desgaste, sea peña o tocata será lo mismo. Igual estoy de acuerdo en que los pankis no dejan mucho”, posteó Enrique poco menos de un año antes de la detención del 2014. Esa vez no lograron un acuerdo, así que la “mamá” del grupo, Casanova, puso el punto final: “Cabros, debido al fracaso de nuestras reu va por acá la info para que cada uno de ustedes, niños virtuales o amigos perdidos, se anote con lo que pueda pa’l bingo”.

     

    Enrique Guzmán

    Los cercanos de Enrique Guzmán estiman que él se encuentra preso sólo por haber permanecido demasiado cerca de sus amigos.

     

    Esa es la lógica que el círculo íntimo de los cuatro recuerda. A Gertrudis le hace sentido el carácter de su hermana, ya que en casa era similar. “Nos dejó eso instaurado de hacer esas celebraciones, a ella le gustaba que fuéramos unidos”. Guillermo también se sumaba a los festejos. “Tenía buena relación con la hija de mi hermana. Ella lo quiere harto”, apunta la hermana de Nataly.

     

    Cumpleanos - enrique juan y nataly

    Nataly era como la “mamá” del grupo, según recuerdan los cercanos. Organizaba los elementos a conseguir, y las labores a realizar en los distintos eventos que armaba el grupo de amigos.

     

    A Juan, en contraste, lo recuerda callado. “Tiraba sus tallas, lo veíamos como una persona alegre, pero reservado”, aunque apunta que era al mismo tiempo muy atento con la familia. Preparó sushi para el cumpleaños de la hija de Nataly y una discada de mariscos para la familia. Juan Flores padre afirma que Nataly es una “linda persona. Nada que decir. Buena mamá. Muy querendona con los niños”.

    El 2014 Juan se habría ido a vivir a la casa de Casanova. En mayo de ese año enfrentaron un momento complejo, cuando Nataly fue detenida por hurto en un supermercado en la comuna de Padre Alberto Hurtado. Anteriormente había sido sorprendida en lo mismo, pero esa vez en un Homecenter. Tras la detención del 18 de septiembre de 2014, Carabineros revisó estos antecedentes y se detuvo en los productos extraídos: 2 set de electricidad del supermercado y tarros de spray, alicates, un caimán y un cuchillo desde Homecenter. Uno de los guardias que detuvo a Nataly consignó en el reporte que una persona intentó “liberarla”: un sujeto delgado, de aproximadamente metro 70, pelo corto negro, tez blanca y polera ploma.

     

    prueba

    Nataly fue encontrada hurtando en un supermercado Líder y en un Homecenter en mayo del 2014. La policía tomó los elementos y concluyó que con ellos se podía hacer una bomba. Este antecedente finalmente quedó fuera del juicio.

     

    El Grupo de Operaciones Especiales de Carabineros (GOPE), por encargo de la Fiscalía, indagó si con los elementos hurtados tanto en el supermercado como en el Homecenter podía hacerse un artefacto explosivo: la conclusión fue positiva. Luego, la policía presentó un libro de reconocimiento facial y los guardias identificaron a Juan Flores como la persona que intentó “liberar” a Nataly al ser retenida por personal del local comercial. Los cercanos a la familia apuntan a que ese tipo de circuitos eléctricos son solicitados por los colegios. Tras una discusión en tribunales, este antecedente quedó marginado del juicio.

    La relación de ambos continúa hasta hoy. Meses después de la detención, Juan Flores recibió un mensaje en su cuenta de Facebook: “Guashito… pese a todas esas discusiones siempre estuvo presente el amor inmenso que nos tenemos. Espero y el tiempo pase rápido para volver a estar juntos y recuperar todo el tiempo perdido, incluyendo el de nuestras discusiones absurdas y todo el que nos han robado acá. Te amo mi Juanito. Nada cambiará eso”. Nataly recién tuvo respuesta el 1 de enero del 2015: “Te extraño washita mía, pero filo, tenemos muchas razones porque soportar esto, empezando por nuestros bellos cachorritos y la vida que pretendemos enseñarles. Te amo. Los amo. Ya recuperaremos todo lo que nos han quitado, y claro que nuestras absurdas discusiones no son nada al lado del amor que nos tenemos”.

     

    explosion subcentro

    Una llamada alertó dos minutos antes del estallido del Subcentro y la Fiscalía asegura que Juan Flores habría instalado ese artefacto explosivo.

    4.- Un llamado telefónico dos minutos antes del caos

    Un auto rojo que huyó por Américo Vespucio. Una trabajadora de áreas verdes y un conserje que aseguran reconocer a los imputados y los vinculan a la explosión. Sus identidades serán reveladas en el juicio, donde también participarán las víctimas del atentado más grave de la historia reciente de nuestro país, hecho en el que “falta mucho por investigar”, según las familias de los detenidos.
     


     

    Elena Díaz, operadora del 133, contesta a un teléfono público a las 14:03 del 8 de septiembre del 2014.

    – Carabineros, buenas tardes.

    – Hola, buenas tardes, llamaba para avisar que en el Centro Comercial Sub-Centro de Escuela Militar hay una bomba, así que evacúen de inmediato.

    – ¿En qué parte?

    – Sub-Centro Escuela Militar.

    – ¿En qué calle está ubicado eso?

    – Centro Comercial.

    – ¿En qué calle está ubicado eso?

    – Metro Escuela Militar.

     

     

    Dos minutos más tarde explotaba la bomba y el atentado era reportado al mismo 133. El primer oficial de Carabineros en llegar fue Baris Ratkevicius junto con el teniente coronel Pablo Silva. Posteriormente llegó el subteniente Kevin Tampier, quien quedó a cargo del caso. Las declaraciones de los policías que llegaron a ese lugar son coincidentes al describir el miedo de las personas, la sangre de algunos en el suelo y la confusión en los minutos después del estallido.

     

     

    Diego Villamizar es colombiano y ese día salió de su casa para cobrar un cheque, el que extravió en un descuido. Deprimido por esto fue a almorzar al local “Tía Sonia” a la salida del Subcentro. Suele ir allí siempre a la misma hora y tiende a retirarse entre 13:40 y 14.00. Ese día tomó su bebida más lento de lo normal y se concedió algunos minutos más para salir. Estaba pagando en la caja cuando sintió que una onda explosiva lo envolvía. Pasaron solo segundos y una joven que estaba a su lado entró en un ataque nervioso. Lo que vino después es difuso, sintió mucho dolor en el oído y casi se cae luego de un movimiento. “Le di muchas vueltas al hecho de que si no me hubiese quedado esos minutos de más, tomándome mi bebida, lo más probable es que la explosión me hubiese pillado en el pasillo“, justo donde explotó el artefacto, declaró al Ministerio Público.

    Tras pagar un parte, Rossana Francesconi quiso almorzar en Juan Maestro. El estruendo lo sintió antes de que le pasaran su almuerzo. Vio sangre. Vio también a un joven con una esquirla en la pierna derecha y más tarde también sintió dolor en el oído.

    Luz Gálvez se sorprendió al ver cómo se movió y cayó el techo del lugar.

    Marta Elda Hernández llegó a trabajar desde su casa en Pudahuel, como todos los días, entre 13:30 y 21.00 horas. No recuerda nada hasta que despertó en el Hospital del Trabajador. “Perdí una parte del dedo del medio, los otros cuatro dedos de la mano derecha se quebraron. Quedé con un gran hematoma desde el estómago hasta las piernas”, detalló a los persecutores del caso.
     

    subcentro

    Ese día se registran 23 heridos de distinta gravedad.

     

    El estallido del Subcentro generó un verdadero caos. En cosa de segundos, decenas de efectivos policiales se tomaron el lugar. También se apersonó el persecutor exclusivo, Christian Toledo.

    Este ataque parece distinto a los que regularmente -se supone- ejecutan anarquistas. En pleno día, afectando a ciudadanos comunes y no contra representantes de empresas o entidades estatales. Pese a esto, según los reportes de Carabineros, el artefacto era sumamente similar a los de los atentados de Los Dominicos y las 1ª y 39ª comisaría. Un extintor con un mecanismo construido con un reloj, portapilas y pilas AA además de pólvora negra. Fueron 23 víctimas en total ese día.

    Existen declaraciones de testigos, cuyas identidades serán reveladas este 24 de marzo, después de una serie de solicitudes del Instituto Nacional de Derechos Humanos, que presuntamente sitúan a los imputados “al menos cerca” del atentado. Por ejemplo, una mujer aseguró reconocer a los tres detenidos. “Yo las había visto como unas tres veces, en la misma plaza. Una de estas veces la muchacha me habló y me dijo que ‘cuánto me pagaban por hacer mi trabajo’ y que ‘por qué le trabajaba a los ricos por tan poca plata”, indicó la mujer identificada en la investigación como “Testigo Reservado 1”.

    El “Testigo Reservado 2” asegura haberse encontrado con un sujeto después del estallido. Estaba sentado a su lado en el bus del recorrido C15, en la parte posterior del vehículo. Intentó salir de su lado en cuanto se desocupó la micro, “de forma poco amable”, y fue hacia atrás. Lo describe como un muchacho joven, cara semi redonda y con calvicie, y en la parte posterior de su cabeza tenía mechones largos de pelo. Le escuchó decir, en una conversación de celular “en el patio de comidas”. Se bajó en el Parque Arauco y pese a que hacía calor en ese día, se cubrió la cabeza con un polerón. Después esta persona, que trabaja en un edificio en Vitacura, vio las imágenes de los sospechosos y afirma estar seguro que Juan Flores es esa persona.

    Para los cercanos a los imputados, existe al menos una materia que no se ha resuelto. Joaquín Piña, uno de los testigos, vio a dos personas a las 14.00 horas en el Subcentro. Le parecieron sospechosos. Intercambiaron un bolso de un sujeto que estaba a espaldas de ellos. Pensó que era un robo y los siguió a la salida sur del recinto. Cuando subió las escaleras, en Vespucio, vereda sur, vio como estas dos personas se iban en un auto rojo. Extraoficialmente se ha planteado que eran policías que estaban haciendo escolta, en función de que la madre de la Presidenta Michelle Bachelet, Ángela Jeria, vive muy cerca de ese lugar. A las familias de Juan Flores, Enrique Guzmán y Nataly Casanova les parece sospechoso que no se haya profundizado en ese antecedente.

    La llamada que intentó avisar a Carabineros finalmente resultó ser un teléfono ubicado en un kiosco en la comuna de La Granja. El número es de propiedad de una mujer que formó una empresa que a su vez cuenta con cerca de otros 400 teléfonos utilizados como públicos. Sin cámaras de seguridad cerca de ese kiosco y visibilidad mínima, Carabineros aseguró el 22 de junio del 2015 que “es poco factible identificar a esta persona”.

    Con la revisión de las cámaras de seguridad del lugar, la Fiscalía pudo detectar al sospechoso de haber puesto la bomba en el lugar.

     

     

    Pese a haberse trasladado al Subcentro ese día, el fiscal Toledo sí había encargado otras diligencias ese mismo día, para investigar una serie de números de teléfonos. El cerco de la Fiscalía se iba estrechando, ya que móviles a indagar eran los asociados a Juan Flores padre e hijo

     

    seguimiento nataly noche

    Las familias aseguran haber estado siendo espiados. Esta es una foto de esos seguimientos.

    5.-  “Era una paca y nunca te diste cuenta”

    Juan Flores padre recuerda ese período como su peor año. Y se pondría más malo todavía después de que allanaran la casa de su hermano, donde se estaba quedando tras haber concluido de hecho la relación con su esposa. En pleno “disgusto” con su hijo, como le llama, tanto él, las familias y los propios imputados comenzaron a ser espiados, y Flores Pérez ahora es capaz de encontrarle sentido a una extraña historia que experimentó a partir de agosto del 2014.

     

    A Juan Flores Pérez le llama la atención que en un momento de la investigación del Caso Bombas II se habló de 18 posibles sospechosos, incluyendo a su hijo, a Nataly Casanova, Guillermo Durán y a Enrique Guzmán. “¿Por qué no han aparecido los otros 14?”, se pregunta. Resignado, afirma que, independiente de que a él lo hayan visto con su hijo en las estaciones del Metro, lo habrían aprehendido igual. “Total, ya la mirada de la Fiscalía estaba posada en él”.

    El 2014 ya era un año complicado para él. Tras una fuerte discusión con su esposa, se separó de hecho, y se trasladó a vivir a la casa de su hermano, la que por su presencia también resultó allanada ese 18 de septiembre. Flores Pérez asegura siempre haber tenido buena relación con su hijo, más allá de las diferencias que puedan darse en toda familia. Cuando éste necesitaba dinero, le pasaba, e incluso trabajaron juntos en algún momento.

    Si bien Juan Flores afirma que su hijo siempre ha evadido el pasaje en el transporte público, fueron los trayectos en su compañía los que finalmente revelaron la identidad del que sería el primer sospechoso de los bombazos. Tampoco se imaginaba que la policía ya contaba con su identidad después de que preguntaran en el centro comercial donde trabajaba.

    Por ese entonces se acercó una mujer, Sofía, a su lugar de trabajo. En al menos dos ocasiones conversó con él, y su idea, según le comentó, era obtener trabajo en ese mismo lugar, para poder mantenerse en la capital tras mudarse desde el sur. En esas mismas fechas fue que Juan Flores padre sostuvo un “disgusto” con su hijo por un tema familiar que opta por no precisar. Al mismo tiempo, la Fiscalía ya había visto a su hijo junto a su polola evadiendo el pago del Metro en estación Santa Rosa. Al activarse la tarjeta BIP 17206992, Nataly Casanova estaba a tan sólo un paso de entrar en la lista de sospechosos.

     

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    Nataly Casanova entró a la lista después de que fuese vista junto a Juan Flores en la estación de Metro Santa Rosa evadiendo el pago del pasaje. Luego empezaron a seguirlos a ambos.
    seguimiento juan y nataly

    Nataly Casanova entró a la lista después de que fuese vista junto a Juan Flores en la estación de Metro Santa Rosa evadiendo el pago del pasaje. Luego empezaron a seguirlos a ambos.

     

    El seguimiento y la vigilancia no sólo fue para los imputados. Gertrudis Casanova señala que ahora se da cuenta de cosas que antes no le parecían importantes. “Aquí, en la ventana puedes ver… Santa Rosa, 11 de la noche, ¿una barredora como autito, pasando por la casa a esa hora? También me acordé con mi pareja que andaban unos tipos en auto. Ambos altos y gordos. Cuando fuimos a la comisaría, eran los mismos”, recuerda. También hace presente su fuerte rechazo a “la invasión a la privacidad” que asegura haber sufrido tanto de la prensa como de agentes del Estado.

    La ejecución del trabajo de inteligencia policial se dio a partir de –al menos– el 13 de septiembre del 2014. Dos días después, en un informe, Carabineros ratifica a través de la cuenta de Facebook de Juan Flores que la persona que lo acompañaba era Nataly Casanova. Luego se consignan los primeros patrullajes a su entorno. Se establece también que la botillería desde donde se sacaron las primeras imágenes de Juan Flores, lugar donde fue cargada su BIP el día del estallido en Los Domínicos, se ubicaba a 450 metros del domicilio de la madre de su hijo.

     

    juan flores en timy

    Juan Flores cargó su tarjeta BIP en esta botillería el mismo día de la explosión en la estación Los Dominicos. El local comercial se ubica cerca de donde vive su hijo, M., junto a la madre de éste.

     

    Ese mismo 15 de septiembre, tres días antes de la detención, un grupo de Carabineros estaba de patrullaje observando de cerca los movimientos de Flores y Casanova. A las 23:45 de esa noche salieron a una plaza junto a tres otros amigos: uno de contextura gruesa, que posteriormente sería identificado como Guillermo Durán, otro hombre, que luego se esclarecería que era Enrique Guzmán. Más tarde se les uniría otra mujer. Salieron a tomar cerveza y a fumar marihuana en la intersección de Poeta Pío Baroja con Poeta J.M. Surviron, en La Pintana.

     

     

    Uno de los carabineros, ubicado a 30 metros del grupo de amigos, escuchó la voz de una mujer, que estaba hablando fuerte: “los pacos de civil (…) y al fiscal no se le hará tan fácil”. Ambas frases han sido usadas en las formalizaciones que han enfrentado Casanova, Flores, Durán y Guzmán. Sin embargo, otro oficial, Ramón Baeza, asegura haber escuchado lo mismo, pero respecto de la última frase, acota que se estaba haciendo referencia a “una multa”.

     

    Seguimiento 15 de septiembre

    Tres días antes de la detención se puede apreciar diversos registros de las unidades policiales que estaban siguiendo a Juan Flores, y a Nataly Casanova.
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    Tres días antes de la detención se puede apreciar diversos registros de las unidades policiales que estaban siguiendo a Juan Flores, y a Nataly Casanova.

     

    Manuel Valenzuela, también Carabinero, estaba haciendo guardia en las afueras de la casa de Nataly. A tres metros de la puerta de entrada estaba el vehículo. Luego de conversar, beber y fumar durante tres horas, ya el 16 de septiembre, los imputados regresaron. Juan entró con Nataly a la casa de ésta. Serían detenidos dos días más tarde en esa misma vivienda, mientras el operativo se llevaba a cabo simultáneamente en diversas casas del sector sur de la capital.

    Sofía llamó a Juan Flores Pérez el 17 de septiembre. Lo había contactado otras veces con anterioridad para que saliera fuera de su lugar de trabajo, e incluso él la había invitado a un helado. A Flores padre le llamaba la atención que, pese a manifestarse interesada en trabajar en el mismo lugar que él, se hubiese demorado más de un mes en hacerle llegar la documentación necesaria. Ese 17, Sofía había “peleado con su prima” en plena víspera de Fiestas Patrias.

    – ¿Va a salir Juan?

    – No…

    – ¿Usted va a estar en la casa?

    Le dijo que sí, pero la invitó para el 18 de septiembre.

    Juan Flores padre pidió recuperar tres teléfonos de su celular cuando allanaron la casa de su hermano esa madrugada. El de su madre, otro que no recuerda y el de Sofía. La llamó horas más tarde y le preguntó si aún iba a ir a la casa, y le deslizó que él había tenido problemas. “Me dijo que después me llamaba, que después conversábamos”. Nunca más supo de ella.

    Tiempo después, cuando por fin se reunió con su hijo en una de las visitas, tras conversar sobre sus moretones por el arresto, le contó esta historia. Flores hijo no dudó: “Era una paca papá, para qué estamos con cosas. Una paca y que no te diste cuenta ni tú ni nadie”. A Flores padre se le aclaró la historia: “Sofía” se había asegurado que él estuviese en casa de su hermano el día del allanamiento.

     

    carabineros juan ruiz pena

    Gertrudis Casanova, hermana de Nataly, discrepa del informe de Carabineros que habla de tan sólo un par de destrozos. La casa que era parte de los sueños de su hermana quedó totalmente destruida. Hoy pesa sobre la propiedad una orden judicial para no celebrar contratos.

    6.- “Los más famosos de la villa”: dos versiones de una misma detención

     

    Chile iba a celebrar unas nuevas Fiestas Patrias, cuando el sigilo de los preparativos para dar con el presunto culpable del atentado del 8 de septiembre fue roto por las inquietudes de la prensa. Todo debió apurarse, pero ya la Fiscalía tenía suficientes antecedentes como para que la justicia autorizara la aprehensión de Juan Flores. Las familias y las autoridades difieren en su versión de la detención de Nataly, Juan y Guillermo tanto desde los daños a la casa de Casanova hasta los reportes de lesiones de todos ellos.

     

    A las 21:27 del 17 de septiembre el Décimo Quinto Juzgado de Garantía otorgó la orden de detención para Juan Flores. La solicitó vía teléfono el fiscal Claudio Orellana y fue autorizada por la magistrado Lucía Giannini. Los rumores entre los periodistas que cubren policía y justicia apuntaban a que se venía algo pronto vinculado al Caso Bombas II. Tras el atentado del Subcentro, la presión sobre el equipo de persecutores era alta. La Segunda reportó incluso hubo molestia en el gobierno a raíz de que el Jefe regional de la Zona Sur, Raúl Guzmán, se encontraba de viaje en Centroamérica justo cuando fue la explosión en Metro Escuela Militar.

    Las versiones de las familias y de los funcionarios policiales que participaron en los múltiples allanamientos de la capital difieren respecto de cómo fue la madrugada del 18 de septiembre.

    Medianoche. Carabineros se reunía con el fiscal Guzmán en la 41ª comisaría de La Pintana para ultimar los detalles de la detención del sospechoso. Ya tenían certeza del lugar donde estaba viviendo Flores junto a su polola. A la una de esa madrugada carabineros comenzaba a posicionarse en distintos lugares del sur de la capital, para poder hacer frente a cualquier improvisto. Y a las dos y media, la policía entró a la casa de Casanova, en La Pintana.

     

    exterior allanamiento juan ruiz pena

    A las 2 y media de la mañana del 18 de septiembre consigna el parte policial que tuvo lugar la entrada de “orden y registro”, o allanamiento, de la casa de Nataly.

     

    La Fiscalía ha planteado que al allanar, o realizar el “orden y registro” de ese domicilio, los imputados “fueron sorprendidos almacenando elementos, partes, o piezas consistentes, entre otros, en cables eléctricos, pilas tipo AA, huincha aisladora, porta pilas, ampolletas de 2,5 voltios, alicates, napoleón, abono salitre potásico y 680 gramos de pólvora negra, que se encuentran en condiciones de ser utilizados y destinados para la fabricación y posterior colocación y detonación de artefactos explosivos, de similares características a los utilizados en los otros hechos”.

    Minutos después, un vecino del domicilio escuchó un ruido en el antejardín y vio a una mujer en el suelo. Era Nataly Casanova, que intentó escapar por una ventana. Si bien sólo había orden de detención contra Juan Flores, a las 03:15AM, Orellana solicitó autorización verbal para detener a Casanova y a Durán. A las 04:00AM autorizaron el allanamiento a la casa de su madre. Guillermo resultó herido: sufrió una “erosión de dos centímetros en la región cervical posterior, carácter leve”. Nataly fue la única que se negó a firmar la lectura de derechos del detenido.

     

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    En la casa se encontró una bolsa en el patio, presuntamente enterrada, que contenía pólvora negra. También se habrían hallado los elementos suficientes como para hacer artefactos explosivos, según plantea el Ministerio Público.
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    En la casa se encontró una bolsa en el patio, presuntamente enterrada, que contenía pólvora negra. También se habrían hallado los elementos suficientes como para hacer artefactos explosivos, según plantea el Ministerio Público.
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    En la casa se encontró una bolsa en el patio, presuntamente enterrada, que contenía pólvora negra. También se habrían hallado los elementos suficientes como para hacer artefactos explosivos, según plantea el Ministerio Público.
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    En la casa se encontró una bolsa en el patio, presuntamente enterrada, que contenía pólvora negra. También se habrían hallado los elementos suficientes como para hacer artefactos explosivos, según plantea el Ministerio Público.

     

    Según consta en el registro, en la casa se encontró un portapilas plástico color blanco para cuatro pilas AA. Dos ampolletas de 2,5 voltios y dos pilas AA de 1,5 voltios. A esto se suma una caja de herramientas y 10 bolsitas plásticas con acelerante para asados, junto con dos bolsas de “abono salitre potásico”. En el segundo piso de la casa se encontró la tarjeta BIP de Juan. En el patio de atrás, además, “específicamente contiguo al muro lindante con otra propiedad y bajo tierra, se encontraron dos bolsas plásticas contenedoras de una sustancia color negruzca particulada, de 180 a 500 gramos respectivamente, la cual al ser sometida al equipo detector de trazas MMTD arrojó pólvora negra”.

    Según el teniente Claudio Vera, “el detenido Juan Flores en todo momento nos profirió improperios. Decía textualmente ‘ya me pillaron ya…’. Guillermo Durán habría mantenido silencio, exceptuando un par de veces en que le decía a Flores que se callara.

    El daño reportado en ese inmueble fue “la fractura de la reja perimetral, en el frontis del inmueble y la fractura a la puerta principal de acceso al domicilio”. Gertrudis Casanova no puede estar más en desacuerdo. Asegura que la casa quedó totalmente destruida. “No quedaron puertas buenas. Destruyeron. Rescatamos la lavadora sin cable, refrigerador y… todo lo demás. Las cerámicas estaban quebradas, la mota de los sillones vacía, muebles desarmados (…) todo el esfuerzo de mi hermana acabado en un par de horas”, acusa.

    Ella venía llegando de Chimbarongo, donde pretendía pasar las Fiestas Patrias con su suegro y sus hijos. Su prima le avisó a las 04.00 que estaban allanando también su casa. Se enteró posteriormente que la vivienda de su madre también estaba bajo asedio de Carabineros. Luego la llama una prima riendo, “porque somos los más famosos de la villa. Hay como 200 pacos dentro de la casa. Está todo Santa Rosa cerrado, hasta El Bosque, lleno de pacos”. Recién a las 06.30 supo que su madre estaba bien. Llegó a ver a su hermana a la 33ª comisaría de Ñuñoa. “Nos dijeron que ellos estaban bien, que habían comido. Nos miramos extrañados, porque conocemos el carácter de la Nataly. Con todo, sabíamos que ella no iba a comer”.

    Gertrudis también explica por qué Nataly Casanova intentó arrancar por la ventana. “Aunque uno viviera en una población, gente apuntándote con armas, no una, sino como 3 o 4, era intimidante y le dio susto. Entonces ella dice que su reacción fue arrancar”.

     

    Casa hoy

    La villa donde se encuentra la casa, que así se ve por estos días, es calificada por sus vecinos como tranquila, con ocasionales asaltos.

     

    Juan habría estado en el segundo piso, cerca del baño, según relató a su padre. Dice que lo tomaron del pelo, ya que mantenía una cola pese al cortarse al ras. Señala que lo tiraron escaleras abajo, lo esposaron y quedó en el suelo, al igual que Guillermo. “Un paco le puso la bota en la cabeza, en la cara, aplastándosela. Claro, para Juan ya era mucho. Lo insultó y le tiró un escupitajo a las botas. Otro paco le pegó una patada en las costillas, esposado y todo. Ahí contó como tres patadas. Luego entró el fiscal Guzmán. Se acuerda muy bien porque estaba con una boina negra. Le levantan la polera por los tatuajes y dicen ‘Juan Flores, a ti te estábamos buscando’. Ahí los sentaron en el sillón, porque pidió que ya no los golpearan más”.

    Flores padre se enteró de todo esto mucho tiempo después de la formalización de su hijo, a la que no asistió porque “el asedio de la prensa era demasiado y tengo un trabajo que mantener”. Independiente de la pelea que lo tenía enojado con su hijo, asegura que sólo a las 9 de la mañana vio la “ronda” que Carabineros hizo con los detenidos antes de llevarlos al Centro de Justicia.

    Juan, flanqueado por dos policías, gritó dos veces “abajo el estado policial”. “Me dolió mucho. Yo… creo que he pasado momentos malos en esta vida, pero fue mi peor momento. Que lo llevaran así, detenido. Me dolió. No te podría explicar bien qué fue. Al gritar esas palabras yo me caí”.

     

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    Audiencia de control de detención de Nataly Casanova, Guillermo Durán y Juan Flores.

     

    La formalización fue recién el 23 de septiembre. Rápidamente salieron los antecedentes de que Juan se encontraba en libertad vigilada después de una condena por robo en su contra del año 2013. Flores padre está convencido que su hijo preguntaba por él, y al ingresar nuevamente al área de tránsito del Centro de Justicia éste habría dicho “te amo papá”.

    colocacion primera comisaría

    Un análisis de ADN se comparó con el artefacto explosivo de la Primera Comisaría. Al indagar a Enrique Guzmán el Ministerio Público estableció que él era el mismo que fumó el cigarrillo mencionado, pero su vínculo con la bomba del centro de Santiago se resume en 13 de 15 indicadores genéticos.

    7.- Las evidencias versus la verdad de las familias

     

    La investigación contra Enrique se originó por el hallazgo de un perfil genético masculino distinto al del resto de los imputados en el artefacto explosivo de la Primera Comisaría. Su presencia en las visitas a sus amigos ya lo situaban como otro sospechoso, y esto se aclaró cuando el ADN de Guzmán resultó idéntico a uno encontrado en la casa de Nataly: el de una colilla de cigarro. Tras su detención, las familias se resignaron a continuar en un largo proceso, y sus amigos siguen en alerta hasta hoy.

     

    “Hay un miedo generalizado porque a ustedes les sirve cualquiera, y con ustedes me refiero a usted como fiscal específicamente”. Así desafió uno de los amigos de Juan, Nataly, Guillermo y Enrique al fiscal Orellana, lo que grafica lo tensos que estaban los ánimos dos meses después de la detención del “Hueso”.

    Se reactivaron los seguimientos cerca de un mes antes de que se concretara la detención de Guzmán el 6 de abril del 2015. “Una noche, 11 y tanto, pensando que hay alarmas en todas las casas que se encienden cuando pasa algo (…) sonaban, y claro, había un auto que estaba parado acá afuera. Cuando se acercaron a preguntarle a quién buscaban, salió arrancando. Eran pacos de civil”, asegura Delia Amadeo. Agrega que en ese período muchas personas le hicieron encuestas y le vendieron velas y galletas. “Daría firmado que (una de esas) fue la misma que me fue a buscar al trabajo”, cuenta la madre de Enrique.

     

    colillas de cigarro

    Estas colillas de cigarro, fueron sometidas a exámenes de ADN. Allí se encontró el ET-3C, que posteriormente sería identificado como Enrique Guzmán.

     

    Fue la identificación de un perfil genético distinto en uno de los fragmentos de la bomba de la 1ª comisaría la que sumó un integrante más a la “célula anarquista hermética, compacta y autónoma” que habría instalado al menos otros dos artefactos explosivos ese 2014, según describió en su momento el Ministerio Público.

    Tras el allanamiento a la casa de Nataly, las colillas de cigarro en el suelo fueron también periciadas. Se repetía ese perfil genético. Luego, las visitas de Enrique a Guillermo –de las que se tienen registros a partir al menos desde el 26 de diciembre del 2014– en su arresto domiciliario y a los otros dos presos cerró el foco en el “Hueso”, al que incluso le sacaron a escondidas su basura el 11 de marzo para hacer la última comparación de ADN. Resultó coincidente con la de la colilla.

     

    seguimiento enrique casa guillermo

    Enrique Guzmán llevaba tiempo identificado como estrecho amigo del grupo que figuraba detenido. En esta foto se le ve visitando a Guillermo Durán.

     

    Las dos pruebas principales contra Enrique son que 13 de 15 marcadores de su ADN serían coincidentes con elementos que se encontraron en la Primera Comisaría. Luego, el video del mismo estallido en Santiago Centro muestra un sujeto que, en un primer momento el Ministerio Público identificó como Guzmán. No obstante, en la acusación en contra de los imputados, finalmente sólo se consigna que Juan Flores habría puesto la bomba de la Primera comisaría, en concierto o coordinado con Casanova y Enrique, dejando en el anonimato al segundo sujeto del video del estallido.

    A todo esto se suma un antecedente penal en particular que es considerado por el entorno del “Hueso” como el que lo complica más en esta causa: la okupación que hizo junto a un amigo de un terreno en La Granja. Esto habría sido a petición de los vecinos del lugar, pero el 7 de agosto del 2013 enfrentaron a la justicia por “usurpación no violenta de una casa”, vivienda que pertenecía a Bienes Nacionales.

    Ese 6 de abril del 2015 Enrique no opuso resistencia. Estaba su hija de poco más de un año y su pareja en casa, la que se sentía mal. Delia Amadeo llegó en la tarde y sus pertenencias estaban completamente revueltas en el suelo. Lloraron juntas, horas más tarde se acercaron las hermanas de Nataly, y “empezó todo nuestro calvario”.

     

    Enrique detenido

    Enrique Guzmán Amadeo cumplirá el día de inicio del juicio casi dos años de cárcel.

     

    “Pucha les advertí”, les dijo una de las abogadas de Enrique, quien luego advirtió sobre la extensión del proceso: “‘Háganse la idea de que esto es para largo… por parte baja un año y medio o dos de investigación solamente’. Nosotros decíamos… por qué tanto tiempo, si nosotros no tenemos nada que ver. Mi hijo no hizo nada. Sabemos que esto es un montaje”.

    Delia no se arrepiente de haber animado a su hijo a visitar a sus amigos. “Nosotros tenemos un sentido de la amistad muy amplio. Si tú tienes un amigo, y lo está pasando mal, lo más lógico es que tú estés con tu amigo (…) había ya años de amistad entre ellos. Si hubiesen querido poner bombas, te aseguro que no hubiese sido el 2014, si fuese su línea de vida. Siempre hemos sabido que no tienen nada que ver…”.

    Si ya existía coordinación entre las familias del caso, ahora se estrechó. Ahora todos están atentos para ver si acaso les falta algo a quienes están en prisión, si los hijos de ellos están bien, de sus útiles, y las defensas están coordinadas.

    Con lo que Carabineros sacó de la casa de Delia, el panorama de Enrique se complicaba. En la casa se habían detectado trazas de pólvora negra y los elementos de ese lugar –entre los que se encontraban cables, porta pilas, ampolletas, porta ampolletas, relojes y un tornillo, además de un extintor vacío– fueron interpretados por el GOPE: concluyeron que las evidencias podían usarse para confeccionar una bomba.

    Según Delia, los relojes iban a ser regalos para los hijos de Juan y Nataly. “Sabemos que el enemigo es muy grande, muy poderoso, pero también sabemos que la verdad tendrá que prevalecer”, dice.

     

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    El caso ya cumple mil días y los detenidos están con fuerza, pero al mismo tiempo aburridos del tiempo que llevan tras las rejas.

    8.- Vida en prisión: cómo están los imputados tras 30 meses sin ver la calle

    Ya en la recta final antes del inicio de su juicio, los acusados han intentado mantenerse al margen de problemas para poder mantener los pocos beneficios con los que cuentan al interior de sus respectivas cárceles. Sus cercanos desconfían en el proceso, pese a que los ven animados. Este ánimo en todo caso, no suma ilusiones falsas, ya que se coincide en que podría haber, al menos, una condena.

     

    Las familias afirman que, a dos años y medio de su encierro, sus hijos sufrieron más bien al principio los embates de Gendarmería. A Nataly –quien estuvo en celda de castigo aproximadamente 9 meses, recuerda Gertrudis– le rompían las fotos y cartas de su hija. El intento de mantener un buen comportamiento para poder recibir visitas de los familiares o acceder a los encuentros de pareja de prisión se esfumaba. Pero también su comportamiento pasó del enfrentamiento a la indiferencia y la obediencia, para poder pasar de mejor manera sus días.

    Juan, según su padre, está centrado y tranquilo. “Lo golpearon varias veces. Lo molestaban por el mismo caso –los gendarmes lo rebautizaron como “Guatapique”, antiguo petardo de juguete que estallaba al golpear el suelo– pero ahora gracias a dios no lo han hostigado”. Incluso la pareja pudo a mediados del 2016, al menos durante una hora, celebrar a sus dos hijos juntos en la biblioteca de la cárcel de San Miguel, donde está recluida Casanova.

    En tanto, Delia ve aburrido “pero muy digno” a su hijo. “Lo que quiere es salir para estar con su hija, con su pareja, agotado… esto agota, estamos solos igual”, se lamenta Delia, pese a insistir en que también lo percibe optimista. Optimismo que es compartido en cierta medida por todos, aunque saben que enfrentan una causa compleja. Específicamente las explosiones en la Primera Comisaría y en Los Dominicos les juegan en contra. Un punto que intentarán controvertir son las pruebas de ADN, pero en lo que coinciden en que si hay algo totalmente fuera de lugar en este caso es el estallido del Subcentro, el que unánimemente todos condenan.

     

    audiencia reapertura

    Los familiares de los detenidos desconfían del proceso. Aseguran que los pobres no tienen justicia en este país y estiman que podría haber una condena.

     

    El juicio comienza el 24 de marzo de este 2017. Guillermo Durán no está incluido entre los acusados. Pese a que en uno de sus computadores se encontraron videos que muestran cómo elaborar explosivos, eso no demuestra que participó en alguno de los atentados que le imputan a Nataly Casanova, Juan Flores y a Enrique Guzmán. Eso muestra a la vez el cuidado que está tomando el Ministerio Público con sus pruebas, tras todo el trabajo de análisis investigativo y de inteligencia que han realizado en todos estos meses. Si bien a través de su departamento de comunicaciones declinaron las solicitudes de El Dínamo, bajo el argumento de que se están preparando para el juicio, en la Fiscalía extraoficialmente están convencidos de que obtendrán al menos una condena.

    Ninguno cree que sus familiares hayan tenido que ver con alguno de los atentados que les imputan. Gertrudis desconfía en el proceso, asegura que la Fiscalía ha obstruido la investigación, más bien dilatando la entrega de antecedentes para que la defensa no pueda desarrollar mejor su trabajo. “No sé si mis expectativas son malas, pero siendo optimista, puede existir una condena. No porque creamos que los chiquillos hayan hecho algo, sino por cómo se ha llevado el proceso judicial”, enfatiza, para luego acotar que la Justicia en Chile es sólo para la gente que tiene plata. “Debimos depender de lucas del ‘Estado’, paradójicamente… el mismo que tiene encarcelado a Nataly. Para la gente pobre no hay Justicia”, concluye.

    Esa sensación de injusticia es compartida por Juan Flores padre, ya que a diferencia de los abogados defensores “la Fiscalía tiene todo a su mano. Servicio Médico Legal, Laboratorio de Criminalística… todo. Piden un examen y lo hacen. La defensoría de los chiquillos no puede”. Pese a todo, tiene esperanza en que Juan salga caminando de ese juicio.

     

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    Hasta hoy siguen las actividades para ver qué es lo que ocurre con los hijos de los detenidos y conseguir apoyo para sus distintas necesidades.

     

    Delia es tajante: no es un proceso justo ni para ella ni para su hijo ni para nadie vinculado al caso. Coincide con Gertrudis en que el Ministerio Público ha dilatado cosas que han dificultado la realización de peritajes, y enfatiza en los “intereses políticos”  que existen a su juicio en este caso. Para asegurar ello menciona la querella del diputado Gustavo Hasbún y Juan Antonio Coloma, además de la intención de modificar la Ley Antiterrorista, tema que era materia de discusión para cuando estalló el basurero en el Subcentro.

    Pero en tanto esperan el inicio de este juicio, continúan coordinando las actividades para reunir fondos tanto para los tres presos como para los hijos de estos.

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    Tatuajes de Juan Flores, y luego declaraciones de sus cercanos inmediatamente cercaron ideológicamente a todos los detenidos. Sin embargo, sus familiares aseguran que su adherencia a esta ideología signifique que vayan a estar poniendo bombas.

    9.- El “mapa mundial del anarquismo” y cómo la Fiscalía intentó descifrar a los imputados

     

    Aparte de “abajo el estado policial” que gritó Juan Flores el día de su detención, declaraciones de cercanos y fotografías –además de publicaciones de sitios adjudicándose los estallidos– eran los indicios del Ministerio Público para ubicar a los imputados y sus cercanos en el espectro ideológico que en Chile es vinculado al poner bombas. Un informe del ente persecutor busca situarlos en qué lugar estaban, mientras ellos guardan silencio en toda interrogación a la que son citados.

     

    “Quisimos hacer visible que es posible golpear a las policías en sus narices. Resultó como esperábamos aunque nos hubiese gustado que algún bastión de la ley saliera herido. Ellxs son mortales y sus leyes destructibles”, reza el comunicado de la Conspiración Internacional por la Venganza, del 13 de septiembre del 2014. La conexión anarquista se confirmaba para el Ministerio Público, pese a que ya existían fundadas sospechas por el mero hecho de que los atentados de las Primera y Trigésimo Novena comisaría fueran en contra de Carabineros. El 2014, según el GOPE, hubo 17 atentados explosivos confirmados, y los ataques a autoridades como la policía, gendarmería, partidos políticos y otros representantes de la institucionalidad del país tienden a ser vinculados con movimientos antisistema, o llamados también “anarquista-insurreccionales”.

     

    Tatuajes Juan Flores

    La estrella del caos y una frase de la canción “La Ravachole”, “Assez longtemps geindre et souffrir” o en español “demasiado tiempo gimiendo y sufriendo” no dejaron espacio a dudas para la Fiscalía de la adhesión al anarquismo.

     

    Los tatuajes de Juan Flores, con frases atribuibles a exponentes de esta ideología, cerraban el cerco, y parte de las preguntas que realizaban los persecutores a los fiscales a los distintos testigos vinculados tanto a él como a Nataly Casanova, Guillermo Durán y Enrique Guzmán estaban orientadas precisamente a esclarecer si alguno de ellos adscribía a la mencionada ideología-filosofía social.

    Avanzando por esa línea, surgieron declaraciones como la de la ex pareja de Juan, quien afirmaba que él “creía en la libertad de las personas”, en tanto que su padre afirmó ante la fiscalía que él “por cierto tiene sus ideales, siempre le gustó el tema de leer respecto del anarquismo”. La pareja de Gertrudis Casanova situaba a Nataly en el mismo espectro, ya que percibía que esos ideales eran compartidos por ella y Juan. El padre de Guillermo Durán calificaba los pensamientos de su hijo como “antisistemas” y posteriormente la madre de Enrique Guzmán, Delia, declaraba tajantemente que ´”yo tengo pensamiento anarquista, mi hijo también, lo mismo que Nataly Casanova, Juan Flores y Guillermo Durán. Cuando hablo de pensamiento anarquista me refiero a que estoy en contra del sistema, de los políticos, del empresariado, no estoy de acuerdo en que cada día el rico se haga más rico y el pobre se haga más pobre”.

    Para reforzar el vínculo de los estallidos y la ideología anarquista, la fiscalía solicitó un informe sociológico a Cristián Darville, de la Unidad Especializada en Lavado de Dinero, Delitos Económicos, Delitos Medioambientales y Crimen Organizado (ULDECCO) de la Fiscalía Nacional.

    Valiéndose de estadísticas e información en línea, y contextualizándola con antecedentes del Global Terrorism Database –vinculada al curso en línea de amenaza terrorista de la Universidad de Maryland, Estados Unidos– el reporte pretende, luego de intentar definir el anarquismo como término, describir tanto a la CIV como la Conspiración de Células del Fuego (CCF), entidad que se adjudicó los estallidos del Subcentro y de la estación Los Dominicos.

     

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    En la casa de Nataly Casanova se encontraron dibujos en las paredes, vinculados específicamente con la ideología anarquista.

     

    Como ideología y filosofía social, el informe enfatiza en que el Anarquismo rechaza que el desgobierno sea asociado a caos o desorden. Esto es más bien visto como “libertad” y esto sería una “forma suprema de existencia humana ordenada”. Las diversas corrientes del anarquismo, que pueden estar en abierta contradicción entre sí, tienden a confluir en su persecución de la sociedad libre y en la crítica al orden existente. Difieren en el camino para lograr sus objetivos. Los individuos que adscriben a esta ideología lo hacen por sí y ante sí, no en calidad de militante, y el reporte asegura que si bien no es posible hablar derechamente de una “organización”, sí la “afinidad” entre individuos se traduce en un “sistema autosuficiente, horizontal, inorgánico, flexible y adaptable”. Esto podría considerarse la unidad básica de la “acción directa”.

    Una división que reporta este sociólogo es entre las corrientes sociales o colectivistas del anarquismo y las individualistas. Como lo dice su nombre la primera, unas consideran soluciones comunitarias a problemas sociales. Las individuales, que son las que se profundizan para el caso de nuestro país, surgieron en Chile vinculadas al comunismo y sindicalismo, mas ahora estos son vistos como “anticuados” por quienes actualmente adscriben a la ideología. En estas vertientes individualistas se puede situar el anarquismo insurreccional, vinculado a bombas o asesinatos realizados en el contexto del siglo XIX en Europa. “Su acento está puesto en el ataque directo hacia la infraestructura del estado y el capital. Este concepto, el de ataque, está en el centro de esta corriente, ya que el ataque es la negación de la mediación, la pacificación, el sacrificio, la acomodación y el transar en la lucha”, reza el informe. Como no contaría con la fuerza suficiente para hacer una revolución, sí aporta a ésta a través de “intentos más modestos”, como las insurrecciones.

     

    conspiración celulas del fuego

    La Conspiración de Células del Fuego representa, según el informe del Ministerio Público, el resurgimiento internacional del activismo anarquista de carácter terrorista”.

     

    Luego, la Conspiración de Células del Fuego simbolizan el “resurgimiento internacional del activismo anarquista de carácter terrorista”, existiendo en torno a los años 2006 y 2007. Eran al principio jóvenes en Grecia que ponían bombas bajo los automóviles. El informe afirma que desde el 2011 está vinculada al eje FAI-FRI, integrado por el Frente Revolucionario Internacional (FRI) y la Federación Anarquista Informal (FAI). En tanto, la Conspiracy of Revenge (Conspiración por la Venganza), originaria de Indonesia, se ha hecho parte del llamado “Proyecto Fénix”, descrito por el informe como una instancia superior e internacional de coordinación entre grupos y células anarco-insurreccionales. Esto se tradujo en “ataques en distintas partes del mundo como muestra de solidaridad con anarquistas presos en distintas partes”. El informe consigna la existencia de la CIV célula Sebastián Oversluij, muerto en un asalto a un banco o la CIV Célula Larga Vida a Luciano Tortuga, apodo de Luciano Pitronello, al que le estalló una bomba que instalaba en un banco.

    Ambos grupos son situados por este informe como “insurreccionalistas”, corriente que inmediatamente se aclara que es “minoritaria”. En el insurreccionalismo, la sociedad “es” la crisis, sugiere el reporte. La CCF se autodefiniría como un tercer polo en esta división ideológica: esto sería anarco-individualista, nihilista y antisocial. Lo individualista sería que la sociedad no es un todo, sino un conjunto de individuos separados y soberanos, y el “camino a la libertad es personal”. El nihilismo, doctrinariamente proviene de Friedrich Nietzsche, en tanto que su versión anarquista fue principalmente desarrollada por Mijail Bakunin. Es el rechazo a “toda religión y autoridad política, tradiciones sociales y tradiciones morales como opositores a la libertad”. Todo interés y creencia sería falso y respondería a intereses particulares. No existe nueva propuesta, sino que se plantea que la liberación sólo existe tras la destrucción. Lo antisocial sería una reivindicación de los medios de ataque y lucha, que incluyen todos, siendo incluso ilegales o amorales. En la CCF hay una fase local, luego internacional, pero esto no afecta la autonomía de las células. En todo caso, los ataques coordinados y planificados son posibles a través de medios digitales, que conectan estas células internacionales.

    ¿Cómo hacen frente las familias el anarquismo que la fiscalía les “imputa a sus hijos?

    Consultada directamente de qué significa para ella el anarquismo, Delia Amadeo acota que jamás se ha puesto a leer textos teóricos al respecto, y más bien lo asemeja a la libertad y a la equidad. “El anarquismo para mí es eso, es elegir. No dejar que las personas te digan qué hacer (…) donde todos pudiéramos acceder a todo”, asegura. Gertrudis define el término como cuando unas personas “no quieren estar bajo el régimen de ningún estado y regir sus vidas como mejor les parezca. Eso es lo que entendí de mi apreciación personal. No quiere decir anarquismo-terrorismo”. Consultada respecto de si su hermana es o no anarquista, Gertrudis sólo responde que “tendrías que preguntarle a ella”.

    Juan Flores padre estima que su hijo no tiene claro si es o no anarquista, pero “sí yo lo veo como antisistema, como todo cabro joven. Porque para qué venimos con cosas… todos los cabros ahora son antisistema. El sistema se los está comiendo por todos lados”. En todo caso, Flores Pérez lo define como “personas libres que no les gusta estar bajo el yugo o con una ley encima. Les gusta ser libres. Les gusta depender de ellos mismos, no tener patrones, no tener jefatura. Autofinanciarse ellos mismos”.

    El informe de Darville concluye que con el material que está en la carpeta de investigación, “es posible señalar que elementos encontrados en ella se enmarcan en las líneas ideológicas de los grupos descritos en este informe (anarco-insurreccionalismo nihilista). Más aún, aunque no es posible afirmar o negar la adscripción de los imputados a estas líneas de pensamiento, declaraciones de testigos consignadas en la carpeta, en conjunto con la evidencia digital incorporada a la misma hacen factible afirmar que, en efecto, los imputados serían adherentes de la ideología anarquista en términos generales”.

    Esta será una de las materias que deberán debatirse en el juicio.

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    El 7 de diciembre del 2016 Juan Flores otorgó su autorización para que El Dínamo ingresara a conversar con él al recinto penal donde está recluido. Hasta el día de hoy Gendarmería no permite que esto ocurra.
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    El 7 de diciembre del 2016 Juan Flores otorgó su autorización para que El Dínamo ingresara a conversar con él al recinto penal donde está recluido. Hasta el día de hoy Gendarmería no permite que esto ocurra.

    10.- El principal imputado, Juan Flores, habla desde la cárcel: “Lo de Subcentro es terrorismo, pero terrorismo de Estado”

    En su primera entrevista oficial a un medio de comunicación, el principal imputado del Caso Bombas II afirma que si bien los estallidos de las comisarías y lo ocurrido en metro Los Dominicos pueden ser objeto de anarquistas, lo que pasó en Escuela Militar escapa de ese esquema. Además, aborda aquí, en su propia voz, qué es lo que significa identificarse como “un individuo de ideas anarquistas”, su visión de la sociedad, y sus expectativas del caso por el que lleva preso casi 30 meses.

     

    “Cotidianamente mi vida se basaba en dedicar tiempo a mis amores que son mi compañera/pareja Nataly, su pequeña hija Á. y mi pequeño M. Era a ellos, a nuestros hijos, a los que les dedicábamos nuestro tiempo, inculcando valores y enseñándoles a relacionarse de manera igualitaria. No estar por debajo ni arriba de otra persona, lejos del mando y el orden autoritario, así como también dedicábamos tiempo a nuestras amistades/compañeros”.

    Así contestó Juan Flores a El Dínamo, en su primera entrevista formal a un medio de comunicación, pese a que la reunión con él Gendarmería la tornó imposible. No obstante, el principal acusado de ser autor de al menos tres bombazos del año 2014 sorteó la dilación de la autorización a la que accedió, para conversar con este medio, el 7 de diciembre del 2016 en audiencia.

    Aquí afirma por primera vez el ser afín a las ideas anarquistas, proporciona su explicación de en qué consiste ser anarquista, y su opinión de los atentados a las comisarías y a la estación Los Dominicos. Asegura que éstas pueden ser “objetivo de anarquistas”. En cambio, rechaza cualquier vinculación de la ideología a la que adscribe con el estallido de Escuela Militar, el que califica de “terrorismo de estado”.

    Revisa a continuación las respuestas que entregó, a días de que comience el juicio en contra de él, Nataly Casanova y Enrique Guzmán.

    “Soy un individuo con afinidad a las ideas anarquistas. Tomé conciencia en la enseñanza media, 2006, en el movimiento/revolución pingüina/estudiantil. Sus concentraciones alcanzaron niveles culminantes y de aquello me hice parte, haciéndome partícipe en distintas asambleas y organizando a parte de la comunidad estudiantil del liceo en el que estudiaba”.

    “Vivir en carne propia la brutalidad policial, con la que fue coartada la intencionalidad estudiantil, de llevar adelante protestas pacíficas para lograr su cometido, generó en mí una opinión crítica respecto a esto. Nunca se ha logrado una revolución de manera pacífica y aquello es histórico. Siempre han sido reprimidas brutalmente y la sublevación estudiantil del año 2006 no fue una excepción”.

    “Entonces, en ese sentido, manifestarse radicalmente ante el Estado tiene validez política. Ellos cierran toda vía discutible a la hora que el pueblo realiza una demanda social. Entonces el ser intransigente en aquella postura tiene sentido y validez a la hora de llevar adelante una manifestación. Y como lo dije al inicio de esto, ‘soy un individuo con afinidad a las ideas anarquistas’”.

    “El anarquismo es un movimiento político y su teoría propone construir una sociedad en la cual no haya jerarquías, es decir, los anarquistas creen que si se anula la propiedad privada, el Estado, la religión, que es otra fuente de opresión, se puede construir una sociedad en la cual haya igualdad social y libertad individual a la vez. El anarquismo busca la transformación de la sociedad, una revuelta”.

    “Considerando esto, lo ocurrido e ‘imputado’ en este proceso, vagón de metro Los Dominicos, 1era comisaría y 39 comisaría, puede haber sido el objetivo de anarquistas. Aquellas son estructuras representantes del poder, pero no siendo así mi definición en el caso de lo ocurrido en “Subcentro”. Mi opinión ahí es quizás bien similar a la del resto de la ciudadanía: algo repudiable. Lesiones, fracturas y amputaciones. Algo que queda fuera del margen de como grupos o individualidades anarquistas se han manifestado en Chile desde que en Chile se ha visto que grupos antisistémicos / anarquistas han atacado bancos, estructuras policiales y un sinfín de monumentos representantes del poder. Pero lo ocurrido el 8 de septiembre del 2014 queda fuera de las tácticas y modus operandi del cual incluso Fiscalía ha hablado, pero tengo la convicción de que en Juicio Oral se esclarecerá la verdad y por supuesto quienes son los verdaderos responsables de este hecho”.

    “En más de una oportunidad me han preguntado si siento miedo. Fiscalía presentó acusación solicitando presidio perpetuo en mi contra. Miedo no es lo que siento, imposible es sentir miedo de algo que no has cometido. Lo que siento es preocupación. Preocupación por cómo opera la policía y esto, desde mucho antes de este proceso ‘Caso Bombas’”.

    “Si analizamos de manera cronológica el pasado de Carabineros (Dipolcar) nos encontramos con un sinfín de irregularidades y más aún en procesos similares ‘Caso Bombas’ o ‘Caso Montoya’. Con mi defensa esperamos el inicio de este juicio, que es el 24 de marzo del presente año, y así exponer toda nuestra investigación ante el tribunal”.

    “Cotidianamente mi/nuestra vida se basaba en dedicar la gran parte de nuestros tiempos a nuestros amores, que son mi compañera/pareja Nataly, su pequeña hija A. y mi pequeño M. Era a ellos, a nuestros hijos a los que les dedicábamos nuestro tiempo”.

    “Personalmente estoy en completo desacuerdo con las ideas dominantes del concepto familiar. La idea de quienes gobiernan es perpetuar el concepto de “familia patriarcal”. Mantener el ‘modelo familiar’ padre trabajador, madre dueña de casa, que por donde lo mires es esclavizante y miserable. Y aquello es lo que ofrecen. La verdadera familia es la que se une por afinidad de ideas, caracteres y temperamentos, inculcando valores a nuestros pequeños hijos”.

    “Lo cierto es que toda presencia autoritaria perjudica al buen acuerdo entre sus miembros, el relacionarse de manera igualitaria, el no estar por debajo ni por arriba de nadie, y lejos del mando y el orden autoritario”.

    “Que si considero lo ocurrido el 2014 en el Boulevar Subcentro de Las Condes como terrorismo, ¡Sí! Aquello es terrorismo, pero terrorismo de Estado. Nosotros y nuestra defensa confiamos en nuestra investigación y antecedentes que aportaremos al juicio y que demostrarán la verdad de los hechos. Y así nosotros podamos salir de los distintos recintos penales…”.

    Juan, antes de concluir, manifiesta que está analizando rechazar su derecho a guardar silencio en este juicio, por lo que podría prestar declaración en algún momento de este proceso.