Cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar

Estadio

Las claves de la nueva estrella cruzada

Por 5 de Diciembre de 2010

 

Cuatro minutos. Eso demoró Universidad Católica en abrir la cuenta ayer en San Carlos de Apoquindo. Con un remate desde fuera del área, Fernando Meneses anotaba el primero de los cinco goles de la UC frente a Everton que pusieron fin a cinco años sin títulos.

 

Una situación que, no mucho tiempo atrás, parecía totalmente impensada. El líder era Colo Colo, y cuando ambos equipos se vieron las caras, los albos se quedaron con el triunfo. Con siete puntos de ventaja para los dirigidos de Diego Cagna, la cosa parecía definida.

 

Pero no. No, porque Católica desde entonces no perdió un solo punto. Jugando a veces sin mucho de sobra, como contra La Serena de locales, otras veces siendo muy superiores, como en el clásico frente a la “U”, o simplemente ganando, cómo fuera y en el último minuto, como en Calama frente a Cobreloa.

 

Y Colo Colo sintió la presión. Dejó los puntos en el camino e invitó a la UC a definir el campeonato en su estadio. Con casi 15.000 personas en San Carlos, los cruzados hicieron de una fiesta un trámite. Meneses se cansó de pasar por su banda, Darío Bottinelli se las arregló para recibir siempre con espacio para girar y crear juego. Con Lucas Pratto jugando para sus compañeros y Roberto Gutiérrez siempre peligroso, pero con un poco de mala suerte en los últimos partidos.

 

Incluso hubo espacio para que el otro Gutiérrez, Felipe, que ingresó en el segundo tiempo, anotara su gol y demostrara por qué es el jugador con más futuro en Universidad Católica. Mención aparte para Milovan Mirosevic, que si bien no jugó por estar suspendido, fue pieza fundamental en el título, como capitán y goleador de los cruzados.

 

Y si bien los jugadores tuvieron palabras de agradecimiento para Marco Antonio Figueroa, entrenador de la UC en el primer semestre, el mérito se lo lleva Juan Antonio Pizzi. Y con justicia. El ex DT de Santiago Morning, muchas veces criticado por los hinchas, se las arregló para lograr lo que en verdad importa: ganar.

 

Con todo esto, Universidad Católica pudo bajar su décima estrella. Una que parecía hace pocas semanas muy lejana, y que, por esta vez, hizo que las bromas sobre ser siempre segundo lugar no tuvieran ni un poco de gracia. Esta vez, ellos son los que ríen. 

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día

El Dínamo AM

Comenta este post

Newsletter
El Dínamo AM

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día