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El Dínamo

Cambio de gabinete: qué ministros dejarán el equipo de Bachelet según analistas

Analistas definen cuáles son los ministros que podrían dejar el gabinete y cuáles podrían ser las movidas más estratégicas para la recta final del gobierno.


Nacional

24 de agosto, 2016

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Días antes de que se publicara la última encuesta CEP, en el mundo políticos comenzó a circular el rumor sobre un eventual cambio de gabinete, donde iban a salir las autoridades mal evaluadas y también las que tienen intención de postular al Congreso. Pero el sondeo del Centro de Estudios Públicos lo detuvo.

Sin embargo, por estos días comenzaron nuevamente los movimientos en La Moneda para hacer el esperado ajuste del equipo de la Presidenta Michelle Bachelet. Aunque no hay certezas sobre quiénes dejarán sus cargos, el mundo político supone la salida de los que han tenido una mala gestión, cuestionados tanto desde la oposición como de la Nueva Mayoría.

Es el caso de la ministra de Justicia, Javiera Blanco, -por la crisis al interior del Sename y Gendarmería- y el de Transportes, Andrés Gómez-Lobos -por la gestión del Transantiago- según todos los analistas consultados por El Dínamo.

Otros podrían salir para aventurarse en una carrera parlamentaria, pero, según los académicos, hoy la mayoría de las figuras son casi inexistentes y no gozan de popularidad suficiente para poder presentarse como candidatos debido a la “sombra” que les pesa de la propia Mandataria.

Según Robert Funk, director del centro de estudios Plural, el problema radica en que la Presidenta “no permite que sus ministros tengan un muy alto perfil” como para sobresalir en el gabinete. “Quizás este cambio pueda sentar las bases para un nuevo liderazgo a candidaturas próximas, pero es difícil”, explica.

Pablo Ortúzar, director del IES, es más crudo en su análisis. “Bachelet ha vuelto tan irrelevante a su gabinete, que cualquier cambio no tiene significación alguna. Hoy el único que tiene relevancia es el ministro Valdés”, asegura. “Valdés hace la pega del paco bueno y el paco malo. Él da las malas noticias y ella se queda con las buenas. Es muy parecido al esquema que tenía con (Andrés) Velasco”.

“Esto tiene que ver con la forma en que Bachelet opera, centrando el poder en ella, en la lógica del secretismo y de círculos cercanos. Así proyecta una sombra sobre todo el gabinete”, afirma. Y agrega que “la doctrina de ‘el que se mueve no sale en la foto’ se ha respetado“.

Pese a ello, en la Nueva Mayoría apuestan por algunas candidaturas al Congreso el próximo año y para lo que los ministros actuales deben dejar su cargo un año antes de las elecciones, de acuerdo a la normativa legal. También será el momento en que los mal evaluados den un paso al costado.

Se mueve el comité político

Al interior de la coalición oficialista es secreto a voces la intención del vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, de continuar en política regresando al Congreso, aunque esta vez por el Senado. Según Kenneth Bunker, el ex diputado PS podría ser candidato nuevamente porque en dos oportunidades su partido le quitó esa posibilidad.

Primero, cuando quiso ser candidato al Senado por la región de Coquimbo; luego cuando apostó por ir como diputado en Santiago, pero lo bajaron para abrir paso a Giorgio Jackson, que iba de independiente. “Como premio lo mandaron de embajador a Argentina y ahora es parte del comité político. De seguro va a querer seguir con una candidatura parlamentaria para seguir en política”, explica Bunker.

Las críticas contra Nicolás Eyzaguirre, ministro de la Segpres, tampoco han sido muy silenciosas. En general, hay descontento con su gestión y su trato, pero a la vez es el secretario de Estado más cercano a la Presidenta, ya que son amigos y es considerado su “oreja política”. Robert Funk dice que Eyzaguirre “lo consideran responsable de muchos errores y de políticas del pasado que hoy están modificando”, por lo que no hay sintonía con él para continuar en el gabinete.

El ministro Máximo Pacheco es uno de los mejores evaluados en cuanto a su gestión. Después de casi tres años de trabajo, logró rearmar el sistema de concesiones eléctricas, logrando que éstas bajen un 20% y con energías más limpias. Muchos dicen que después de eso, no tiene mucho espacio para continuar en ese cargo y que su capital político podría ser utilizado en otra cartera.

Algunos lo postulan a la Segpres, pero en general no hay acuerdo de que ése sea un ministerio para él. “No se ve en ese lugar. Si llegara a salir Céspedes, en ese caso Pacheco podría irse a Economía a dirigir la cartera”, explica Funk.

Los mal evaluados

En el grupo de los mal evaluados, hay mayor acuerdo sobre las salidas. Para el analista Robert Funk, todo dependerá de los objetivos de Bachelet y de la Nueva Mayoría para la recta final del gobierno. “Yo creo que a la Presidenta no le importa la popularidad. Ha dejado claro que su compromiso es cumplir con el programa, entendiendo que con eso va a tener costos políticos que afecten su popularidad”.

“Si la lógica es mejorar las cifras de evaluación, como en administraciones anteriores, se debe revertir lo que la opinión pública percibe como error. En ese sentido, debieran salir los que no están comprometidos con ese programa, incluyendo al ministro de Hacienda, pero eso es difícil que ocurra“, explica.

El académico afirma que Javiera Blanco es una candidata casi segura a salir del gabinete por su responsabilidad política en la crisis que viven varias instituciones, “aunque sería un poco injusto porque los problemas no sólo tienen que ve con su gestión, sino de años”. En esa misma línea, Pablo Ortúzar apuesta a que “Javiera Blanco debería irse del gabinete porque el Gobierno debe tomarse en serio la agenda del Sename”.

Tampoco hay opiniones muy favorables sobre el titular de Defensa, José Antonio Gómez. “Él no existe, no ha aparecido casi nada y debería salir, pero por los equilibrios de partidos en el gabinete es probable que no”, dice Robert Funk.

Según Kenneth Bunker, por desempeño deberían salir los ministros Andrés Gómez-Lobos (Transportes), Luis Felipe Céspedes (Economía) y Blanco (Justicia)

En los cambios de gabinete anterior, uno de los nombres que siempre sonó fue el ministro de Economía, “pero sobrevivió a todo”, dice Robert Funk sobre las quejas por su ausencia pública y tras el distanciamiento de Andrés Velasco de la Nueva Mayoría, de quién es cercano Céspedes.

Otras posibles salidas

La ministra de la Mujer, Claudia Pascual, hace meses suena como carta senatorial del Partido Comunista, pero ella misma dijo hace pocos días que no tenía intenciones de dejar el Gobierno, pese a las peticiones de la cúpula del PC. Es una de las mejores evaluadas del gabinete, por lo que los analistas consultados apuestan que es una figura que podría salir para aventurarse a una elección al parlamentaria.

Entre los analistas no hay consenso sobre el futuro de Ximena Rincón. En uno de los anteriores cambios de gabinete, fue enrocada de la Segpres al ministerio del Trabajo, donde ha tenido variadas críticas sobre su gestión. Algunos analistas creen que dejará el gabinete para volver al Senado por la región del Maule, pero otros apuestan por que se ha afirmado en el último tiempo.

Para Kenneth Bunker, la ministra Rincón está mejor que meses atrás en cuanto a gestión y evaluación. “Ella se ha empoderado con la reforma laboral, se ha logrado hacer cargo de la cartera, por lo que es difícil que haya presión política que la bote más adelante. La opción es ir a una senatorial por El Maule pero aún es algo incierto”, concluye.

Por estrategia política, Kenneth Bunker postula que los ministros Máximo Pacheco (Energía) y Adriana Delpiano (Educación) debieran moverse en el gabinete. El primero para “premiarlo y subirlo al comité político” y utilizar su capital político en ese espacio, pero eso sólo en el caso que Eyzaguirre saliera del gabinete, algo que se ve difícil por su cercanía con Bachelet. “Mientras él esté en el gobierno, es difícil que alguien más entre al comité político”, explica.

En el caso de Adriana Delpiano, explica el analista, la Mandataria podría decidir moverla para adelantarse a las críticas a la reforma educacional y hacer un diseño comunicacional desde “el tercer tiempo de la reforma”, como ocurrió tras la salida de Eyzaguirre de Educación. “Sería una movida inteligente, porque no está bajo fuego ahora pero pronto podría estarlo en medio de la discusión”, dice.

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