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El Dínamo

Daniel Jadue: “Las señales de Jackson y Boric no permiten mirarlos como socios estratégicos del PC”

El alcalde de Recoleta también apuntó contra el ex comunista Cristián Cuevas, a quien acusó de estar “más cercano al neoliberalismo que al pensamiento de la izquierda”. Además, Jadue afirmó que la “autocrítica de Ricardo Lagos ha sido muy débil" y que sólo se ha dedicado ha criticar las transformaciones del Gobierno.


Nacional

15 de septiembre, 2016

Autor:

Daniel jadue

El martes, en el programa Cadena Nacional de Vía X, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, afirmó que “jamás me negaría a una decisión de mi partido” sobre una eventual candidatura presidencial y aseguró que hay nombres suficientes para asumir ese desafío en el futuro.

Sin embargo, Jadue debió salir a explicar sus dichos. El edil aseguró que fue “tergiversado“, que su único interés es “seguir siendo alcalde de Recoleta y cambiando la realidad de la comuna” y que decisiones como esas o de una carrera parlamentaria son determinaciones que tomará el PC después de las elecciones municipales del próximo 23 de octubre.

En entrevista a El Dínamo, el alcalde plantea que el comité central del partido también deberá definir si llevará un candidato presidencial a las primarias de la Nueva Mayoría, de acuerdo a los mecanismos que el bloque defina en su momento.

-Parte importante de la Nueva Mayoría hoy está apostando por Ricardo Lagos como candidato. Personalmente, ¿lo apoyaría?

-Nosotros acostumbramos a discutir programas y podemos apoyar un nombre siempre y cuando éste apoye las transformaciones. Si ese nombre fuera Lagos el día de mañana, podría ser Lagos, no tengo problemas. Pero yo creo que las señales que Lagos ha dado hoy no calzan con el proyecto de transformación de la Nueva Mayoría y tampoco con la continuidad. Más bien, Lagos está en la oposición de la Nueva Mayoría. Él ha permitido que la derecha hable a través de él, ha hablado de crisis institucional, como representante del partido del orden y de un país que ya nadie quiere. Eso no permite visualizarlo como un líder de la continuidad de un proceso de transformación.

-¿Podría representar los intereses del PC?

-Aún no puedo decir eso porque él no ha dicho qué intereses representa.

-Ha dicho que se arrepiente de algunas políticas de su gobierno, como el CAE o el Transantiago. ¿No es una señal para ustedes?

-No creo que sean señales suficientes. La autocrítica de Lagos ha sido muy débil y más bien se ha dedicado a criticar las transformaciones que hoy se están haciendo, pero no se han visto propuestas de cómo profundizar las transformaciones y cómo avanzar en la dirección que Chile quiere avanzar.

-¿Hay compatibilidad para avanzar juntos? El PC lo criticó duramente en su pasado gobierno.

-Absolutamente. El pensamiento de nuestro partido es que lo único permanente es el cambio, entonces, que nosotros tengamos una visión completamente dura de lo que hizo el gobierno de Lagos hace más de 10 años, no significa que vamos a crucificar a quienes hayan participado en ese gobierno. Todos tienen derecho a cambiar de opinión y de ir rectificando, aunque tiene que haber un reconocimiento explícito de ese cambio de opinión. Si Lagos llegara a ser la carta de continuidad, nada tendría que ver con el Lagos que gobernó antes.

-Por lo tanto, no sería incómodo tener ministros comunistas en su gabinete…

-Hay que verlo. Lo que no me gustaría que pasara es que volvieran a asumir ministros que no creen en el programa y que no les gusta el programa, como Jorge Burgos. Yo espero que todos los actores tengan un poco más de densidad intelectual y que nadie ponga de ministro a alguien que no cree en el programa que acordemos. A Burgos no le gustaba ni el programa ni el gobierno ni sus socios. Eso habla muy mal de él y espero que no vuelva a suceder.

-¿Qué costos cree usted que ha pagado el PC estando en un gobierno con un 15% de aprobación y una coalición aún menos aprobada?

-No analizo la política de acuerdo a los costos. Eso es sacar cuentas y hacer política con una calculadora en la mano. El PC va a ser recordado como uno de los partidos que posibilitó poner término a una cosmovisión de una forma de hacer gobierno y poner un punto de inflexión para terminar la institucionalidad de la dictadura. Para algunos puede ser un costo, pero para la mayoría de Chile éste va a ser un muy buen gobierno cuando se midan los resultados.

El PC y un frente de izquierda

En las últimas semanas, movimientos y partidos de izquierda fuera de la Nueva Mayoría, definieron iniciar un camino para crear un Frente Amplio de Izquierda, como el tercer bloque político más grande. Entre ellos Revolución Democrática, el Movimiento Autonomista y la Izquierda Autónoma.

-Personalmente, ¿le hubiese gustado que el PC estuviera con ellos?

-Las señales que dan estos grupos de Giorgio Jackson o Gabriel Boric no permiten mirarlos como socios estratégicos. Pongo como ejemplo el caso de Boric con el minuto de silencio. Me cuesta imaginarme un frente de izquierda con alguien que está dispuesto a homenajear a los escoltas de un torturador, asesino y ladrón. Falta mucha madurez. Sería bueno un frente amplio de izquierda, pero con valores de izquierda y eso está en construcción. Hoy recién Boric descubre que es necesario conformar mayorías sociales y políticas amplias, y por eso se divide con su propio grupo (IA) que no era partidario de estas cosas. Criticaban al PC por aliarse con las fuerzas que antes conformaron la Concertación. Sin embargo, hoy él va y trata de aliarse con los regionalistas, con los liberales y buscar una alianza amplia. Ellos todavía están en un proceso de aprendizaje de cómo transformar la realidad y cómo hacer políticas de alianza, sin quedarse en el purismo de la opinión que hace análisis como los que hace Gabriel Salazar y que nunca logra transformar nada.

-¿Pero hay mayor sintonía con ellos programáticamente? Pensando en que, en la Nueva Mayoría, la DC se ha mostrado en contra de varias áreas del programa y transformaciones que usted destaca.

-La DC es partidaria desde su congreso ideológico del programa. Que algunos sectores más reaccionarios de la DC no le hagan caso a su congreso ideológico es un problema que la DC tiene que resolver. Efectivamente, es probable que con los grupos que representa Gabriel y Giorgio haya mucha más sintonía, pero uno no sólo tiene necesidad de tener cercanía programática, sino que cercanía procedimental y compartir formas de actuar.

-En ese Frente Amplio destaca un ex comunista como Cristian Cuevas. ¿Es una señal de que hay gente dentro de la NM interesada más en ese sector?

-Respeto mucho a Cristian Cuevas. Sin embargo, los comunistas no nos ponemos sobre el colectivo y él ha dado un paso al costado de manera voluntaria porque cree tener más certezas que el intelectual colectivo. Eso es un problema que se debe analizar a la hora de pensar la izquierda, cuando todos estamos tan permeados con los idealismos y pensamos que somos los salvadores o que tenemos la razón por sobre 70 compañeros que piensan distintos, eso es más cercano al neoliberalismo que al pensamiento histórico de la izquierda que habla de unidad en la discusión y de unidad en la acción. La posición de cualquier proyecto personal es absolutamente innecesaria para un frente de izquierda y ese paso le cuesta a ellos.

Elecciones en la CUT

Diversas polémicas han marcado las últimas elecciones en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Entre ellas una ausencia de padrón electoral, incongruencias entre la nómina de votantes y sus respectivas organizaciones sindicales, número de sufragios escrutados superior a la cantidad de votantes, falta de materiales para efectuar los comicios, actas de escrutinio sin presencia de algunos candidatos, votantes que aparecían como candidatos, mesas que no se constituyeron a tiempo, cambios de última hora en los locales votación y errores en la ponderación de los sufragios.

Las elecciones de la multisindical estaban encabezadas por la presidenta saliente Bárbara Figueroa (PC), Nolberto Díaz (DC) y Arturo Martínez (PS), siendo éste último quien se autoproclamó como vencedor al obtener la mayoría de votos y consejeros nacionales electos, de un total de 45.

-En el último tiempo se habló de una pérdida de apoyos al PC en la calle. ¿Haber perdido las elecciones en la CUT va en sintonía con eso?

-Las elecciones en la CUT no se perdieron. Tengo una visión un poco distinta porque para ganar las elecciones uno necesita 50,1% de los consejeros y la alianza que hizo el PC con la DC obtuvo mucho más que eso. Por lo tanto, consiguieron ganar las elecciones de la CUT. Cuando uno tiene un sistema electoral en que una mayoría relativa no es suficiente para conformar un gobierno, simplemente gana el acto electoral pero no gana las elecciones.

-De todos modos, Arturo Martínez se autoproclamó como presidente electo.

-Arturo Martínez fue siempre partidario del modelo que hoy critica, mientras le dio el triunfo. Arturo Martínez fue siempre un manipulador que nunca quiso el voto universal y que siempre le gustaron las máquinas. Hoy ese sistema que nunca ha querido cambiar le jugó en contra y yo creo que hablaría mejor de él si aceptara los resultados con los que gobernó mucho tiempo calladito. Hablaría de alguien un poco más consistente de lo que hemos visto, quien durante 20 años criticaba y después llamaba a votar por los mismos que criticaba.

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