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El Dínamo

La profunda relación entre un mal dormir y el temido mal de alzheimer

En el día mundial de esta enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo es importante saber cuál es la relación entre la falta de sueño, las apneas y esta patología.


Nacional

21 de septiembre, 2016

Autor:

charging

Para el año 2050 el número de afectados con alzheimer debería alcanzar a más de 131 millones de personas, es por esto que para algunos médicos esta patología es la nueva epidemia del siglo XXI. “En general, las personas con esta enfermedad tienen historial médico de sueño fraccionado, interrumpido por despertares cada 1-2 horas durante el ciclo de 24 horas”, comenta la neuróloga de Clínica Somno, Angélica Silva.

Bajo la premisa de que debemos tener un buen dormir, los especialistas señalan que existe evidencia que sugiere que dormir bien, ayudaría a prevenir el deterioro cognitivo y el alzheimer. Enfermedades como la apnea del sueño, que disminuyen la calidad del sueño y hacen menos frecuentes los periodos de sueño en que se consolida la memoria, serían entre otros, un potencial factor de riesgo para esta enfermedad.

Así también la especialista comenta que: “es muy importante que estemos durmiendo adecuadamente en la noche. No debemos acostarnos tarde, para así mantener más tiempo el sueño profundo, el que se genera en la primera mitad de la noche y que es el sueño reparador y en el que se consolida la memoria de los hechos reales”.

Se estima que en el mundo hay aproximadamente 46,8 millones de personas que padecen de algún tipo de demencia. De estas entre el 60% y el 70% son directamente de alzheimer.

“Esta enfermedad se caracteriza por la pérdida progresiva de la memoria y disolución progresiva de la personalidad. Con una incapacidad precoz para hablar bien. La persona termina dependiente absoluta, teniendo que recurrir de terceros para su cuidado y mantención”, señala la doctora Silva.

Otros consejos a seguir para disminuir el riesgo a sufrir esta enfermedad es: manteniéndose activos, con una buena alimentación como lo es la dieta mediterránea, caminando o realizando ejercicios.

Para la doctora de la Clínica Somno resulta importante destacar que como esta es una enfermedad degenerativa hay muchos factores que influyen en ella “depende de la genética, de factores ambientales, de los alimentos que se consumen, del ejercicio físico que se realice, por nombrar algunos”.

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