Cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar
Mujer que inspiró la película 7 Semanas: "En Chile estás condenada socialmente desde que abortas" Mujer que inspiró la película 7 Semanas: "En Chile estás condenada socialmente desde que abortas"

La polémica cinta de Constanza Figari, que se estrenará este 8 de diciembre, cuenta la historia de una joven chilena de 23 años que decide interrumpir su embarazo. La joven en la que se inspiró la película conversó con El Dínamo sobre su experiencia: "Lo más difícil fue asumir que iba a hacer algo que jamás pensé que iba a hacer".

Nacional

Mujer que inspiró la película 7 Semanas: "En Chile estás condenada socialmente desde que abortas"

Por 6 de Diciembre de 2016

Camila es una estudiante de danza de 23 años que se embaraza en un contexto con varios puntos que la sociedad normalmente considera “a su favor”: tiene una situación económica estable, un pololo que la apoya y espera con ilusión a su hijo, una familia que la quiere y buena salud. Pero ella no se siente preparada para ser madre y decide abortar, lo que trae duras consecuencias en su entorno. Esa es la historia que cuenta la aplaudida película chilena “7 Semanas”, ópera prima de la directora Constanza Figari que se estrenará en los cines este 8 de diciembre.

La producción fue realizada como proyecto de título de la Universidad del Desarrollo y tuvo buen recibimiento en el Festival de Cine de Valdivia, con críticas favorables. La historia está inspirada en una cercana a la producción del filme, cuya experiencia fue adaptada con varios elementos ficticios y convertida en guión por Evelyn Rivera y Constanza Tejo.

La mujer, que no quiere revelar su identidad debido a la condena social y judicial que aún pesa en Chile sobre las mujeres que abortan, conversó con El Dínamo sobre las dificultades para tomar una decisión como esta en un país en el que aún se discute la despenalización del aborto en tres causales. “La manera en cómo los políticos y celebridades se han referido al tema abiertamente en los medios es completamente grotesca. Se ha dicho de todo, es una vergüenza“, dice.

—¿Que fue lo más difícil de tomar la decisión?

—Lo más difícil fue asumir que iba a hacer algo que jamás pensé que iba a hacer. Nunca me creí capaz de practicarme un aborto. No era algo que aceptara o que estuviera dentro de mis posibilidades, hasta que tuve un test positivo en mis manos. Eso fue muy doloroso, porque tuve que tragarme todas mis convicciones y juicios hechos hasta ese momento. Entender que muchas veces lo que pensamos de nosotros mismos o sobre “como deberían ser las cosas”, lo que es “bueno”, lo que es “malo” es completamente equívoco. Uno puede decir muchas cosas, pero como se dice coloquialmente “hay que estar en los zapatos”.

—Qué te pasó después…

—Todo mi esquema racional se me vino al suelo en ese momento. Podía intentar seguir manteniéndolo y mentirme a mí misma o sincerarme y hacerme cargo de lo que estaba sintiendo cuando me enteré que estaba embarazada. Sin duda alguna ha sido la decisión más importante y más honesta que he tomado. Jamás me he arrepentido, aunque sí he sufrido mucho por esperar que mi familia u otros entiendan a las mujeres que hemos decidido abortar.

7-semanas-1

—¿Temiste por tu vida en algún momento?

—Desde que decides abortar estás temiendo por tu vida. Ninguna mujer sabe cómo va a salir después de un aborto, sobretodo si lo realizas sola sin la supervisión de un profesional. No sabes si te vas a desangrar, si las pastillas que te vendieron son realmente Misotrol, si la dosis que te están diciendo que uses es la adecuada, si vas a ir a parar a un hospital, si el doctor o enfermera que te toque te va a denunciar, si vas a sufrir violencia obstétrica y te harán sufrir a propósito, si es que vas a perder tu útero y con ello la posibilidad de ser madre más adelante o de frentón si vas a salir viva después del procedimiento. Uno no sabe nada. El miedo te acompaña siempre.

—¿Cómo fue la reacción de tus cercanos luego de que tomaste la decisión?

Evidentemente, como la mayoría de las mujeres que se practican abortos, intenté ocultar mi embarazo y mi decisión respecto a éste, porque no quería que nadie se entrometiera. Me resultaba muy vergonzoso que mi familia se enterara de esto, porque era algo que atentaba contra “nuestros principios”, pero era tal mi nerviosismo, el miedo y la presión que sentía, que me descubrieron. Estaba completamente irritable, más flaca, con unas ojeras que me llegaban al piso y vomitando a cada rato. Cuando mi madre se enteró de mi embarazo me brindó todo el apoyo. Para ella esto era una bendición, era su primer nieto. Pero cuando le dije que no quería tenerlo su reacción cambió. Ella y mis hermanas intentaron convencerme insistentemente de que no lo hiciera. Me pedían explicaciones. Ellas creían que yo solamente temía que no me apoyaran en mi embarazo. Nunca entendieron que no era un tema de plata, ni de no terminar mis estudios en la universidad, sino que yo no quería ser madre, no me sentía preparada.

pro-vida

—¿Sufriste algún tipo de condena social?

Creo que desde el momento en que abortas, en Chile estás condenada socialmente tanto por la gente que se entera de tu aborto, como por los que no, porque a fin de cuentas todo el mundo opina y se cree con el derecho de imponer su verdad ante tu experiencia. La gente sigue sentenciando a la mujer por decidir por su cuerpo y el juicio más duro es el que viene de las mismas mujeres, en las cuales muchas veces en vez de encontrar una palabra de aliento y apoyo, recibes el desprecio, burla o incluso el infaltable “cahuín”.

—¿Qué es lo más violento que vive una persona que decide hacerse un aborto?

No sé si podría responder por todas las mujeres, porque cada experiencia es completamente diferente y única, pero al menos en mi caso una de las cosas más duras y violentas a las que me enfrenté fue la soledad con la que vives el proceso, porque de momento que decides hacer esto, sabes que estás sola. Nadie se quiere meter en un asunto ilegal. Si no tienes un buen contacto de doctor confiable, los médicos te cierran las puertas en la nariz, o te cobran un ojo de la cara. Sólo te puedes asesorar por internet y algunas redes feministas, pero claro… todo es muy ajeno y lejano. Sientes que estás en manos de nadie. Y en mi caso particular, mi familia me brindo apoyo sólo si tenía a mi hijo. No me dolió tanto el aborto como el hecho de no contar con el apoyo de mi familia en ese momento. Me sentí juzgada e incomprendida por mis más cercanos. Sentía que jamás me perdonarían por lo que hice.

7-semanas-4

—¿Volverías a hacerlo?

Espero que no, pero uno nunca sabe qué pasará cuando ves un test positivo en tus manos. Uno puede decir muchas cosas, pero nada vale hasta que estás en ese momento, en ese contexto.

—En la película se muestra que la decisión de abortar la toma la protagonista pese a que el padre no estaba de acuerdo. ¿Qué rol crees que juega la opinión de él ante la opción de abortar?

Eso es un tema muy complejo. Yo afortunadamente tuve el apoyo de mi pareja, quien me dejó decidir abiertamente sobre el futuro de mi embarazo, pero entiendo también que un hombre quiera tener la opción de ser padre aún cuando su pareja no quiera serlo. Sin embargo, lamentablemente creo que es una decisión que le corresponde netamente a la mujer. Aún si la mujer entregara su hijo al padre y se desligara de él apenas el bebé naciera, ya lo portó 9 meses y sólo una mujer sabe lo complejo y arduo que es gestar a un bebé durante ese tiempo. El hombre jamás va a cargar con todos esos cambios. No le dolerán los senos, no se le hincharán los pies, no vomitará sin cesar, no se le llenará su barriga de estrías, no cargará con 10 kilos más aparte de su peso, ni sentirá todas las emociones que siente una, entre tantas otras cosas. No me refiero a esto como si fuera un martirio, pero sí creo que una mujer debería poder decidir si quiere o no someterse a esta metamorfosis. Todo esto sin incluir todo lo que pasa después de los 9 meses, que es en definitiva ser madre. Creo que es a la mujer a la que le corresponde decidir en todos los casos.

7-semanas-3

—Mucho se ha hablado del proyecto de despenalización del aborto en tres causales. Sin embargo tu decisión no tuvo que ver con ninguna de ellas. ¿Consideras que debiese plantearse la discusión del “aborto libre” desde ya, en vez de las excepciones planteadas por el gobierno?

Lamentablemente a Chile le queda mucho por evolucionar respecto a este tema y aún no está preparado para el aborto libre, aunque creo firmemente que el aborto debería ser legal en todas sus formas. Sin embargo las 3 causales son un primer reconocimiento a los derechos oprimidos de las mujeres. Personalmente entiendo que haya gente que esté en contra del aborto libre, pero estar en contra del aborto por violación, inviabilidad fetal o peligro de vida de la mujer, es casi no reconocer a la mujer como un igual y pasarla a llevar como persona. Creo que estas causales pelean por un mínimo de dignidad hacia los derechos de la mujer.

—El mayor miedo de quienes se oponen a este proyecto es que sea una vía para aprobar el aborto libre. ¿Crees que puede masificarse la practica del aborto en caso de que se despenalice?

Chile ya es uno de los países con más abortos inseguros a nivel mundial, a pesar de ser penalizado en todas sus formas. Yo me pregunto… ¿Qué es lo que impulsa a todas esas mujeres a abortar muchas veces en condiciones decadentes, sin respaldo alguno del Estado, arriesgando incluso su propia vida? La decisión de abortar no es un juego y no creo que las mujeres chilenas lo tomen como tal. No creo que la decisión de abortar recaiga simplemente en no querer “hacerse responsable” de un hijo, como si fuese un capricho. Hay razones profundas y trascendentales tras las mujeres que deciden practicarse un aborto. Legalizar este procedimiento sólo entregaría el apoyo y la dignidad a estas mismas mujeres que abortan en Chile día a día.

aborto-seguro

—¿Qué le dirías a una joven como que está pensando en abortar?

Creo que lo más importante es decidir por una misma y no en torno a lo que digan los demás. Si estás abortando porque un hijo sería una vergüenza para tu familia, ya sea porque eres muy joven, no estás casada, no has terminado tus estudios, pero tu quieres ser madre, no lo hagas. Y por el contario, si estas pensando tener a tu hijo, porque tu familia jamás te perdonaría el hecho de que te hicieras un aborto, o porque todos te dicen que un hijo es lo mejor que te puede pasar en el mundo, pero tu no lo sientes así, no lo hagas.
Sea cual sea la decisión, no dejes que te obliguen a hacer nada. Siempre debes decidir por ti misma.

—¿Cuál crees que es el principal mensaje que entrega la película “7 Semanas”?

No sé si podría hablar del mensaje de la película como tal, pero creo que este film abre el horizonte respecto al tipo de mujer que aborta o a las razones de porqué las mujeres abortamos. Siempre se intenta justificar a la mujer que aborta. Pareciera ser que la mujer que aborta sólo puede ser comprendida si es que es pobre y no tiene cómo alimentar a su hijo, si es que es violada, si es que su pareja es un bueno para nada, y así infinitamente. Siempre son razones externas. Nunca puede ser porque ella no quiera ser madre, o no se sienta preparada. En ese sentido 7 semanas es genial. Camila tiene todo: una familia que la apoya, una universidad que está dispuesta a colaborarle con su maternidad, un novio que la ama y que quiere formar familia, pero ella no quiere ser madre y a diferencia de todo lo que puede pensar una sociedad respecto a este tipo de mujeres, tomar la decisión y vivir este proceso no le resulta nada de fácil. No creo que para ninguna mujer abortar sea fácil, por favor… nadie quiere hacerse un aborto.

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día

El Dínamo AM
Ahora en Portada

Comenta este post

Newsletter
El Dínamo AM

Suscríbete y recibe las noticias para comenzar el día