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Beatriz Sánchez: “Cathy Barriga no forjó su camino sola, viene con protección de una familia fuerte UDI” Beatriz Sánchez: “Cathy Barriga no forjó su camino sola, viene con protección de una familia fuerte UDI”

La periodista de radio La Clave conversó con El Dínamo por su salida de La Red y sobre la candidatura del Frente Amplio que un sector empezó a empujar. En esta entrevista la rechaza pero defiende al nuevo bloque político.

Nacional

Beatriz Sánchez: “Cathy Barriga no forjó su camino sola, viene con protección de una familia fuerte UDI”

Por 2 de marzo de 2017

Este martes, oficialmente terminó el contrato de la periodista Beatriz Sánchez con La Red luego de cinco años conduciendo distintos programas de actualidad noticiosa. Esa misma tarde llegó al canal a recoger sus cosas y despedirse de los equipos, para enfocarse ahora en su trabajo en radio, donde se ha desempeñado por casi dos décadas.

Hoy es la voz matinal de La Clave, programa al que en los pasados días se sumó el periodista Fernando Paulsen y donde analizan la contingencia. En ese espacio, Beatriz Sánchez conversó con El Dínamo sobre su salida de la estación y su análisis de la televisión actual. Asegura también que hoy no tiene planes para integrarse a otro canal ni conversaciones preliminares.

Además, en esta entrevista se refiere a su cercanía con el Frente Amplio, donde sonó como eventual carta presidencial, y sobre por qué da su opinión en distintas materias alejándose de la figura del supuesto periodista objetivo, que a su juicio “no existe”.

-¿Fue un acuerdo tu salida de La Red?

-Un acuerdo no, porque tendría que haber sido algo mutuo. En este caso, no. Mi contrato era de plazo fijo y se terminaba el 28 de febrero y el canal estaba en todo su derecho de no querer contar conmigo por la razón que sea. Igual me dio lata.

-¿Te hubiese gustado continuar?

-Yo tenía la intención, ni un problema. Pero sin tener proyectos fijos en el área de actualidad o noticiario, yo entiendo que estaba un poquito demás.

-¿Te sentías cómoda trabajando en tele?

-A mí la tele me ha traído puras cosas buenas, pese a que yo me considero de radio. He hecho toda mi pega ahí y creo que la radio entrega muchas cosas que hoy no entregan los demás medios, pero disfruté mucho el tiempo en la tele.

-¿Cómo evalúas hoy la televisión?

-Yo creo que el paradigma de la tele está cambiando y no sé qué tan rápido los canales abiertos se están adaptando. Si tú vas a la gente joven, lo más probable es que casi no prendan la tele y que lo que ven sea en plataformas web. Es lo que pasa en mi casa: yo tengo hijos de distintas edades y casi no prenden la tele, excepto para ver fútbol. Hoy los grandes y millonarios presupuestos para abarcar desde la abuelita al niño chico ya no existen y creo que los canales están un poco retrasados en adaptarse. Por eso están perdiendo audiencia, lo que los impacta económicamente y repercute en que haya una y otra vez tantos despidos.

-¿La prensa en televisión también sufre de eso?

-También. Estamos atrasados y nos pasa en todos los medios, en la radio y en la web también. Cómo interactuar con las redes sociales, cómo interactuar con los cazanoticias, eso está pendiente, no hay un afinamiento todavía de cómo se acopla todo eso. Creo que las noticias como tales es algo que podría sobrevivir en la tele abierta porque es algo del momento. Puedes ver noticias después, pero son siempre de día a día. Pero yo echo de menos noticieros con información dura y mucho, mucho de menos discusión sobre lo que nos pasa y lo que somos.

-¿Qué tipo de programa te gustaría hacer en televisión?

-Como lo que hago en la radio. No exactamente igual pero similar a lo que intentaba hacer “Tolerancia Cero”; me gusta mucho lo que hace Daniel Matamala en “Ciudadanos”, pero todavía tenemos esa tendencia añeja de ser muy tradicionales. Siempre está el panelista de derecha, el de izquierda, el extra partido del duopolio, y todos casi de la misma edad. Esas cosas tan maqueteadas… creo que falta diversidad.

-Se han cerrado varios departamentos de prensa; primero fue La Red y hace poco en UCV. ¿Qué crees que pasa: es una cuestión meramente económica o hay un componente ideológico?

-Yo creo que hay una cuestión económica de base, primero, pero también obedece a intereses que no son nacionales. En el caso de La Red, si bien es un canal que tiene un director ejecutivo chileno, sus dueños son extranjeros y muchas de las decisiones se toman afuera sin tener idea de la contingencia nacional. A UCV le pasa un poco lo mismo ahora. Con todo lo que pasa hoy, como que lloran más informativos y también programas de conversación, entonces yo no encuentro lógica de que se cierren departamentos en vez de abrirse más, con tanto cuestionamiento al poder.

-¿Y cómo ha sido la experiencia en La Clave, que es un medio chico donde las empresas tampoco ponen mucha publicidad?

-Damos la pela todos los días para tener los auspiciadores que sustenten la radio. Hoy en Chile todo tiende a concentrarse y los medios de comunicación acá están súper concentrados con una integración de canal, radios, diarios y conectados a grandes grupo económicos y, claro, una radio sola es muy difícil que sobreviva. Detrás de La Clave también hay un grupo económico, Miguel Nasur, que es el dueño y quien ha tenido que subsidiar también una parte de la radio. Lo bueno de La Clave es que ha tenido una visión muy clara con un equipo espectacular y ha dicho que podemos crecer en todo lo digital. Tenemos un canal de Youtube con mucha visualización, todo el contenido de la radio se sube a todas las redes, tiene un muy buen streaming y eso ha hecho que la radio repotencie. Es multimedial y creo que ése es el camino correcto.

El Frente Amplio

-Sorprendió ver tu nombre como eventual candidata del Frente Amplio. ¿Cómo surgió eso?

-Yo también me sorprendí jajaja. No hubo ningún acercamiento formal, sino que fueron personas que alguna vez entrevisté que me decían que nos tomáramos un café, que conversáramos y me decían como por el lado que mi nombre estaba sonando y yo me reía, “qué buena la talla”. Y de repente alguien lo mencionó en un medio. La verdad es que nunca fue nada concreto y yo no tengo ningún interés de una candidatura de lo que sea en política y dije de inmediato que no. Me encanta la política pero creo que yo cumplo un rol político también en un medio de comunicación. Yo creo que el interés del Frente Amplio, que me parece muy seductor lo que están haciendo, es tener un vocero, alguien que congregue todo lo que ellos son, sienten, su mirada, y lo sintetice. Por eso creo que se pueden fijar en alguien que es un comunicador o que trata de serlo.

-¿Y por qué crees que pensaron en ti y no en otros que hayan mostrado cercanía con su línea política?

-Lo que pasa es que hay un ejercicio que hacemos en la radio, que es súper choro. Son las editoriales que hacemos en la mañana, que se suben a todas las plataformas y han resultado ser muy efectivas. A veces es una opinión o una reflexión, y eso marca líneas editoriales de lo que uno es. Nadie puede decirme que no sabe lo que pienso porque queda claro, yo lo declaro jajaja. Eso hizo un nexo con un sector del Frente Amplio que dijo que pensó que había mucha sintonía y que podía poner en palabras lo que querían instalar.

-¿Militas en algún partido?

-No, nunca.

-Si te ofrecieran participar en la campaña del Frente Amplio, ¿aceptarías?

-Creo que es incompatible, más allá de que a mí me guste mucho lo que hacen y que son una súper buena reflexión para el país. Yo no tengo problema que los periodistas declaremos por quien votamos, creo que es necesario. A mí me gusta lo que hacen en otros países donde los medios toman partido porque es más honesto. A ti no te califican por lo que piensas, sino por la honestidad y coherencia con que haces tu trabajo. Todos tenemos un punto de vista.

-No has tenido problema en defender o alabar a Giorgio Jackson o Gabriel Boric

-Una vez dije que le hacía un queque a Giorgio Jackson jajaja. Y lo dije públicamente, justo lo entrevistamos y le tiré la talla. Pero fue por algo puntual: me gustó mucho su intervención en la ENADE. Y lo destaco porque desde la Presidenta de la República y todos los Presidentes, y de ministros de Hacienda para abajo van a un espacio donde se le rinde cierta pleitesía a los grandes empresarios. Se trata de ir con mano blanda y tratar que nadie sienta que los van a herir. Entonces, me pareció que Giorgio hizo un ejercicio interesante de ir y en sus caras les hizo una crítica. Me pareció notable.

-¿Los ves como candidatos presidenciales?

-Yo creo que sí. Depende de lo que hagan a futuro, porque son muy jóvenes y han demostrado mucho en el Parlamento, pero sostener una carrera parlamentaria o de dirigente político en el tiempo conlleva una serie de cosas. A mí me gustaría pensar que ellos van a mantener la coherencia, que para mí es muy importante a la hora de hacer política. Independiente de que todos se equivoquen, pero que haya un genuino interés por lo que pasa en el país detrás. Si eso lo logran mantener en el tiempo, yo creo que Giorgio y Gabriel tienen muchas posibilidades.

-¿Puede jugar en contra como periodista abanderarse con ciertos sectores?

-Sí. Pero creo que hay ciertos conceptos del periodismo que me parece que están errados. Se piensa que los periodistas somos objetivos y la verdad es que la objetividad no existe. A mí en la universidad me dijeron que tenía que ser objetiva y de a poco ejerciendo esta pega me fui dando cuenta de que uno no es objetivo. Es tratar de dárselas de objetivos cuando solo los hechos son objetivos es tratar de instalar algo que es falso. Todos miramos las cosas en nuestro propio contexto en que vivimos. Yo quiero dar vuelta ese paradigma: yo no soy objetiva y se lo digo a todos. Yo no creo en que la audiencia es tonta y en que lo que yo voy a decir va a lavarles el cerebro, y prefiero ser honesta y decirles desde dónde veo las cosas y discutamos. No estoy tratando de convencerlo, sino de que discutamos. No me siento poseedora de la verdad; puedo ser vehemente y se confunde, pero no.

La candidatura de Guillier

-A un año del cambio de mando, ¿cómo ves el escenario actual de las presidenciales?

-Va a estar entretenido. Toda esta crisis que se está viviendo en la política no me parece mala, creo que es justa y que tenía que llegar en algún momento. Es, además, una crisis grande que tiene que ver con nosotros mismos y conocer cómo somos en realidad los chilenos, cuántas ganas y cuántas rabias hay acumuladas. Con esas crisis solo se evoluciona.

-¿Cómo ves al senador Alejandro Guillier, como la carta más segura de la Nueva Mayoría?

-Me cuesta mucho hablar de Alejandro porque somos amigos, trabajamos mucho juntos, me fui criando de potrilla junto a él y me cuesta hablar porque creo que lo conozco desde otro plano. Dicho eso, creo que es una persona honesta y eso me gusta. Hoy es complejo sostener las banderas de la Nueva Mayoría, que son unas banderas que uno no entiende mucho, donde pueden caber los discursos de Fernando Atria, candidato dentro del PS, y gente como Mariana Aylwin, que está en la derecha de la DC. Cuando uno escucha esos dos discursos radicalmente distintos en cosas muy profundas, ahí yo no entiendo la NM. Uno se pregunta: ¿están discutiendo lo mejor para el país o están discutiendo cómo quedarse con el país? Hasta que no se transparente eso, creo que es complejo lo que le puede pasar a los candidatos del bloque. Alejandro está metido en eso.

-Tampoco participarías en una campaña de él…

-No puedo. Debe ser súper apasionante trabajar en una campaña pero hoy me gusta mucho lo que hago. Pese a todo mi cariño, hoy no podría trabajar en una campaña suya. Si hay cosas que se hacen mal, uno no puede dejar de mirarlas así, eso es parte de mi pega.

-Siendo parte del oficialismo, ¿cómo ves que se venda como un hombre alejado de la Nueva Mayoría?

-Yo entiendo lo que él dice, que no tiene una trayectoria. Lo explico así: ahora va a asumir como presidente del Senado Andrés Zaldívar. Yo le tengo mucho respeto y no lo quiero criticar como persona, pero cómo puede ser que alguien lleve tanto tiempo en política; si no es ministro, es senador, después ministro, y otra vez senador. Hay gente que lleva en el Congreso desde que volvió la democracia, que son parte de la política. Cuando Guillier dice que no es político, dice que él no tiene esa trayectoria. Creo que Alejandro ha sido un político siempre, porque él hablaba de política cuando hacía periodismo, pero yo creo que se refiere a que no es uno de los barones de la política y que hoy son los mismos que vemos como candidatos.

-Justo coincide en que se vende como un no-político cuando hay más desprestigio de la política.

-Sí, pero yo creo que la ciudadanía no es tonta. Entender lo que pasa hoy es: o elaboras tu programa como dicen tus asesores y tu núcleo o vas a hacerlo junto con las personas. Si alguien dice que es un candidato ciudadano, bueno, que lo demuestre y creo que la forma de demostrarlo es cuánto nos incorpora a nosotros como ciudadanos en la forma.

“Han sido injustos con Bachelet”

-En los últimos días salieron varias acusaciones nuevas contra Sebastián Piñera. ¿Crees que será tan incombustible como lo fue Bachelet en un momento?

-Yo creo que le va a afectar. Él tenía una historia ya cuando salió electo la primera vez y en eso se demostró que las personas dieron su confianza para votar por él no por su transparencia, sino porque lo veían como un gallo que hacía las cosas. Él maximizó eso en su campaña y habló del gobierno de los mejores. Estadísticamente, a la gente que es de derecha no le alcanza para sacar por si solo algún presidente, entonces necesitaban apostar a un recambio y que había gente achanchada en el gobierno. Hoy, la balanza está en otro lado, no apostando a la mejor administración, sino que a la transparencia, por lo que todo esto le puede afectar más que antes. No sé si las acusaciones van a terminar en que él hizo algo ilegal, pero hoy la necesidad de transparencia es mayor. Quizás no le va a afectar en el mundo de derecha, pero sí esa gente que no se define muy bien.

-Ustedes fueron bastante duros con la entrevista que hicieron a Alejandra Bravo (PRI), a propósito de sus dichos homofóbicos. ¿Qué te parecen estas nuevas caras de la derecha?

-Ahí tengo dudas fundamentales: ¿qué es el PRI, dónde está el PRI? ¿Es realmente un partido grueso o es un núcleo de personas que le conviene a Chile Vamos para decir abre las puertas a otros grupos, que no son UDI y RN? Yo no sé si el PRI tiene peso y visibilidad más allá de ella que la conocemos. Más bien son personas que representan a un sector del Chile súper conservador, tradicional y obedece a eso. A ella le falta manejo para enfrentar a los medios porque creo que eligió muy mal las palabras, no estaba preparada en los temas y quedó muy expuesta. En Evópoli es distinto porque hicieron toda la pega pesada de inscribirse como partido político, pero de los nombres nuevos va a ser difícil instalarlos. Nosotros conocemos a Jorge Saint Jean porque lo entrevistamos, pero no mucho más. Felipe Kast es el rostro, pero le va a pasar lo mismo que a Giorgio Jackson y RD: va a costar que el resto trascienda porque están aún en un nivel de discusión muy cupular. Es lo mismo con el Frente Amplio.

-¿Cómo evalúas los estilos de Cathy Barriga, en Maipú, y de Jorge Sharp, en Valparaíso?

-Conozco más el origen de Sharp, que la pega de Cathy Barriga y creo que son fórmulas muy distintas, aunque ambos la van a tener muy difícil, sobre todo Sharp porque Valparaíso es una comuna que tiene muchos problemas. A mí me seduce mucho una fórmula donde la ciudadanía participe más; hoy hay muchas trabas para hacerlo pero me hace mucha ilusión que por lo menos se declare o intente buscar algo más ciudadano. Ella hizo una muy buena campaña en Maipú, en una comuna con un alcalde muy cuestionado. Pero yo no me pierdo: ella no emergió sola de un liderazgo nuevo. Yo celebro que se arriesgue pero ella viene con el cobijo y la protección de una familia fuerte en la UDI, tenía un camino allanado y no es que haya forjado su camino político sola. Eso no es así. Tuvo una ventaja.

-Muchos han comenzado a comparar el caso Caval con Exalmar. ¿Te parece que son comparables?

-Creo que son distintos y no me gustaría ponerlos en que uno es peor que otro. Esto de vivir la vida con la “pasada” me conflictúa y en los dos hay algo de eso, de buscar el momento para ¡paf!, pasar la mano. Más allá de decir que Piñera supo o no -porque no tenemos idea y si la Justicia no encuentra nada vamos a tener que confiar en su palabra- esto de que la administradora de los dineros de un Presidente no tenga ningún tipo de empacho de comprar o tener una liga comercial con países limítrofes, creo que también es parte de la pasada. Les da lo mismo. Me refiero a los que toman las decisiones en la empresa, más allá del Presidente, sin tener el cuidado o detenerse a pensar o intuir que no hay que meter plata en Argentina, Bolivia o Perú. La ganancia por sobre todas las cosas me conflictúa. Y creo que en Caval está lo mismo, eso de la ganancia por sobre todo, meter una cuña por ahí, con quienes te asocias. En Caval me sorprende que la empresa estaba metida con una serie de personajes muy extraños, por decirlo en elegante, que son “facilitadores de…” para “convencer a…”. Esto es de lo peor de lo nuestro y lo lamentable es que salpica a dos figuras, a la Presidenta de Chile y a un ex presidente que quiere ser candidato. Uno se pregunta cuán lejos del poder está la pasada permanente, el que se tuerzan ciertas cosas porque lo que importa es la plata.

-¿Crees que las críticas contra Bachelet han sido injustas?

-Sí, han sido injustas. Yo no voté por ella , pero a mí me gustaba mucho el programa y me hacía ilusión, pero el gobierno de Michelle Bachelet ha tenido muchos problemas. Uno es engañarnos que todos estaban por un programa y que no estaban por ese problema. El primer problema es el engaño público. Y no me refiero a ella sino que a este conglomerado extraño que es la Nueva Mayoría. Además, se hicieron mal las cosas en la administración para llevar adelante el programa. Y lo tercero es que no sintonizaron con la ciudadanía a la hora de hacer cambios. La NM pensó que tenía todo armado y que no tenía que trabajar para hacerle sentido a las personas de por qué las reformas iban de una u otra manera. Creo que sí han hecho muchas cosas mal, pero se le ha sobrecargado a la Presidenta todas las responsabilidades. Se quema una torre y dicen que es culpa de Bachelet. Ella aparece como el blanco más fácil y me parece que es injusto.

-¿Crees que todos estos casos judiciales que afectan a la política le importan a las personas o no están tan informadas y no les interesa?

-Yo creo que hoy va a importar más en esta elección. No sé si para ser definitivas y que espante a todos los electores de Piñera u otro candidato. Todo lo que ha ocurrido va a importar mucho al interior de los mismos bloque. Hoy (ayer) entrevistamos a Ricardo Lagos y contra todo que hubiésemos pensado su candidatura le trajo más problemas a la NM. Él pensaba y todos pensaban que se iban a unir en torno a él y no pasó así, sino que, al contrario, quedó la escoba. Con Piñera pasa algo parecido. SI bien sale una estructura de Chile Vamos a defenderlo, hay voces internas que dicen “no sé, acá hay algo, preguntemos”. No solamente hay una ciudadanía que busca más transparencia y que va a mirar con ojo crítico lo que pase, sino que dentro de los propios conglomerados se va instalando una discusión que no les allana el camino a ninguno, ni a Lagos ni a Piñera lo va a tener tan allanado.

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