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El Dínamo

Pequeños y medianos emprendedores lideran innovación tecnológica en Chile

La tendencia es que hoy las grandes compañías buscan nuevas ideas y proyectos fuera de sus áreas de especialización y optan por adquirir emprendimientos exitosos en las principales incubadoras del país.  Así lo indican expertos de importantes casas de estudios y colaboradores de Edutic, asociación de profesionales de la educación superior.


Negocios

12 de junio, 2014

Autor:

Innivación

Las universidades y otros centros de educación superior hoy están cumpliendo un rol protagónico en la innovación tecnológica en Chile, a través de incubadoras que acogen proyectos que muchas veces parten en las mismas casas de estudios. Para Marcelo Díaz, Ceo de Incuba UC, eso confirma el diagnóstico de que “actualmente, la mayor parte de las ideas innovadoras no surgen de las áreas especializadas de las grandes empresas, sino de emprendedores que descubren en el mercado nuevas oportunidades de negocios pero que no necesariamente tienen los recursos para llevarlas a cabo y competir”.

Según Edmundo Casas, CEO de Incubadora Duoc UC, lo anterior se debe a que “muchas veces los emprendedores están más abiertos a innovar que una gran compañía, a recibir nuevas ideas, a tomar riesgos y a escuchar las diferencias necesarias para una nueva propuesta. Los emprendedores tienen competencias digitales que muchas veces otros no tienen y para las pequeñas empresas es más efectivo realizar innovaciones pequeñas de manera reiterada, como un proceso continuo, fruto de una cultura de la innovación”.

Para el avance de las TICs la innovación es fundamental. Y una buena cuota de esto lo ponen los propios emprendedores: las empresas pequeñas y medianas, que han sido claves para la generación de nuevas tecnologías de la información y comunicaciones. “Es un círculo virtuoso, porque por medio de las TICs desarrolladas, las pequeñas y medianas empresas se atreven también a competir a la par con otras empresas más grandes, aplicando estratégicamente estas tecnologías, las cuales permiten que las pequeñas empresas obtengan gran número de oportunidades que no existían antes”, agrega Casas.

“El emprendimiento en Chile va creciendo en forma exponencial, y cada día que pasa, hay mejores emprendedores, sobre todo en tecnologías de la información, lo que habla muy bien del futuro económico de nuestro país –indica el CEO de Incuba UC-. En este punto es importante destacar que no sólo faltan mejores programas para emprendedores, sino que también para los inversionistas nacionales, quienes deben atreverse a entrar en el nuevo negocio del siglo XXI” afirma Díaz, de Incuba UC.

 Otros negocios, otros tiempos

Según el estudio “10 Años de Investigación del Global Entrepreneurship Monitor, GEM en Chile”, que da cuenta de los principales indicadores y evolución de la dinámica emprendedora en el país durante la última década, en Chile el 23% de la población adulta entre 18 y 64 años se considera un emprendedor en etapas iniciales y un 8% un emprendedor establecido.

Lo importante es saber distinguir las etapas y características de los proyectos de emprendimiento, un factor vital para asegurar su sustentabilidad y estrategias de crecimiento. Luis Lino, director del Centro Innovo Usach, indica a modo de ejemplo que “hay incubadoras que hacen su trabajo en ambientes de tecnologías móviles, que tienen características y tiempos de maduración muy acelerados y que gracias a que el negocio digital es la actual tendencia, existen mayores instancias de mercado que apoyan y posibilitan inversiones claras en Chile y en el mundo entero”.

Apostar por las ideas que nacen a nivel de pre-grado en la universidad o en otras instituciones de educación superior sigue siendo un imperativo, pero eso debe ser tomando en cuenta sus propias características y limitaciones. En ese sentido, Lino indica que “incubadoras como la nuestra, se dedican a trabajar en ambientes científicos-tecnológicos, con impacto a nivel social y comercial, lo cual en virtud de la complejidad propia de la innovación científica, condiciona a tiempos más lentos y mercados poco maduros para el entendimiento del valor propuesto por este tipo de negocios, y desde este foco, el pre-grado se transforma en ‘poco estratégico’ para incubar, ya que es normal recibir muchas ideas con bajo nivel de desarrollo, muy lejano del prototipo y de la validación del mercado. Esto significa que pasará un tiempo considerable antes de que se puedan generar las ventas”.

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