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El Dínamo

Michelle Bachelet: “Chile tiene que hacer cambios estructurales con cohesión social y con paz”

La Presidenta realizó un balance luego de cumplir dos meses al mando del país, refiriéndose a los principales proyectos incluidos en su programa de Gobierno, como también a los conflictos que ha enfrentado al inicio de su mandato.


País

17 de mayo, 2014

Autor:

/ Agencia Uno / Agencia Uno

En una entrevista publicada por La Tercera, la Presidenta Michelle Bachelet aseguró que es la misma que en su Gobierno anterior “a la hora de poner siempre en el centro de las decisiones lo que les pasa a nuestros ciudadanos”, y afirmó que durante su segundo mandato “Chile tiene que hacer todos estos cambios estructurales con cohesión social, con paz y gobernabilidad. En eso tampoco he cambiado en nada”.

Con respecto a las reformas incluidas en los 100 primeros días de su Gobierno, Bachelet señaló que “me he reunido con todas las fuerzas políticas, con movimientos que han salido de partidos políticos, y todos ellos me han planteado distintas preocupaciones o temas de interés particular. Todo eso lo he escuchado y lo he planteado. Y si he tenido duda, he ido donde los ministros y les he pedido buscar cuál es la solución a este problema. Y cuando se han hecho nuevas indicaciones, han sido conversadas conmigo”.

En cuanto a la reforma tributaria, la mandataria sostuvo que “les he planteado a todos los partidos que no se cambiaría el corazón de la reforma, que no solamente es el monto de dinero, sino también la equidad tributaria, y eso se expresa en el impuesto a la renta y en el tema del FUT, entre otros. Ha habido una serie de indicaciones que se presentaron en la Cámara y, de seguro, en el Senado habrá nuevos espacios para dialogar, pero ese es mi límite”.

Explicó que “para nosotros el corazón de la reforma está fundamentalmente en el impuesto a la renta, en el incremento de 20% al 25% en las empresas y en la baja del impuesto a las personas del 40% al 35%, salvo las autoridades. Y eso tiene una razón, porque en nuestro país mucha gente se disfraza de empresa para pagar menos impuesto, se generan sociedades y eso es un incentivo para eludir”.

Bachelet aseguró que ha sostenido buenas relaciones con todos los partidos políticos pertenecientes a la Nueva Mayoría, incluso con la Democracia Cristiana y con el Partido Comunista, y afirmó que si algún partido tuviera alguna diferencia, siempre “habrá espacios de diálogo para discutir y para escuchar lo que tengan que plantear”.

Acerca de los costos de la reforma educacional indicó que “tienen que ver con la gradualidad con que se haga la reforma. Se hizo un cálculo estimado importante, basado en las áreas centrales que tienen que ir en una reforma educacional. Por tanto, hay US$ 5.200 millones para la reforma educacional y otro tanto para la salud, que, para ser franca, creo que en ese momento no tenía dimensión de lo deteriorada que está la salud pública. Pero no se preocupen: no mandaremos otra reforma tributaria para la salud. Sí necesitamos sacar al paciente de la UTI y, por otro lado, las pensiones son muy precarias, por lo que esperamos con estos recursos cumplir con estos compromisos”.

Sobre el conflicto limítrofe con Bolivia, la Presidenta dijo que “nunca hemos querido maritimizar la agenda con Bolivia ni la hemos maritimizado. Nosotros creemos que se puede seguir trabajando en una agenda abierta en los 12 otros puntos”, y adelantó que pronto se definirá si Chile impugnará o no la competencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, tomando en cuenta que “acá estamos todos convencidos de que el Tratado de 1904 no debe ser modificado”. 

Bachelet señaló que la reforma constitucional está agendada para el próximo año, debido a que, “lo primero es que tenemos que aspirar a que la nueva Constitución tenga una legitimidad de origen. Segundo, como la Constitución es aquello que regula cómo nos entendemos entre el Estado y la sociedad, el mercado, los recursos naturales y las comunidades, tiene que representarnos a todos, porque podría ser que tuviera legitimidad de origen, pero no representar a nadie”.

Por último, se refirió al conflicto mapuche y reconoció que el país mantiene una deuda histórica en temas de identidad cultural y de derechos, por lo que sostuvo que “tenemos algo muy importante que hacer, que es respetar lo que los propios pueblos originarios han planteado, y es que frente a una cantidad de situaciones, ellos sean consultados. Queremos establecer un nuevo trato con el mundo indígena, no sólo con los mapuches, sino con todas las etnias de nuestro país”, y sin dejar de cuidar el orden público y la seguridad.

 

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