El alcalde de Londres, Boris Johnson, se acuesta en una cama de un atleta en la villa olímpica de Stratford, al este de Londres, Reino Unido. El Gobierno británico ha confirmado el despliegue de 3.500 soldados adicionales, hasta un total de 17.000, para proteger los Juegos, después de que la empresa privada encargada de la seguridad admitiera que no está preparada.

