El técnico argentino habló un poco más de una hora con los periodistas que acudieron a la conferencia donde confesó su molestia por los trabajos en el campo de entrenamiento del Athletic Bilbao, que se autodenunció luego de enfrentarse al capataz de la obra y que derivó en una respuesta del club vasco (que desautorizó sus reclamos) y los rumores de su partida de la institución.
