El gobierno mexicano canceló proyecto turístico que pretendía construirse en la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, porque la firma española Hansa Urbana aún no ha demostrado científicamente su sustentabilidad. Varias ONG, comunidades locales y ambientalistas habían denunciado que el proyecto Cabo Cortés amenazaba la reserva marina de Cabo Pulmo, declarada en 1995 área natural protegida por las autoridades y en 2005, Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.

